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El frigorífico que quiere renacer

El frigorífico equino de Gualeguay atravesó una crisis que casi es terminal. Por voluntad y principios los exobreros quieren reactivar un polo fabril único.

Lunes 08 de Noviembre de 2021

Un grupo de familias de Gualeguay se ilusiona con recuperar un polo fabril único en su tipo en el país. El Frigorífico Equino de Entre Ríos S.A (Feersa) se convirtió en noticia en agosto de 2017 cuando ocupó las principales portadas de los medios provinciales. En su edición impresa del 2 de agosto Diario UNO tituló que “el cese en la faena del frigorífico de caballos perjudica a 130 familias”.

Desde su fundación en 2001 es el único establecimiento en la provincia que se dedica a faenar carne de caballo para consumo humano. La reconocida calidad del producto, en lo que concierne al sistema de control e higiene de la faena de los animales, interesó a mercados internacionales como Rusia y a algunos países europeos. Con el tiempo la actividad productiva comenzó a mermar, lo que derivó en un retroceso en los ingresos para la empresa y sus accionistas. Así comenzaron los problemas en torno al funcionamiento operativo de la fábrica, teniendo en cuenta que los empleados dejaron de percibir regularmente sus salarios, con el agravante del conflicto de fondo que se daba entre los accionistas.

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En ese momento el presidente del directorio y fundador de la compañía, Javier Veronesi, enfrentó una demanda de divorcio de su exesposa. Un verdadero culebrón que terminó afectando los intereses de una empresa modelo, pujante como pocas y que llegó a abastecer el 25% de la oferta mundial de carne equina. La causa judicial nunca fue un asunto menor en este contexto, sobre cuando se conocían nuevas medidas que complicaron aún más la situación de Veronesi. Su expareja, Corina Rivas, denunció al empresario por violencia de género y otra serie de reclamos vinculados a alimentos y división de bienes, que posteriormente derivó en una denuncia por fraude a la administración societaria del frigorífico.

El Feersa ya nunca más pudo ser el mismo. El nivel de faena se precipitó a niveles impensados, lo mismo que el circuito tradicional que involucraba a clientes yegüeros que se dedican a conseguir la materia prima para producir. Hoy la planta esta vacía, paralizada desde que se declaró la quiebra y alrededor de 100 familias se quedaron sin su principal fuente de ingreso. Una fuente allegada a los exobreros reveló a que el cierre de la planta los dejó en una situación límite: sin trabajo debieron reiventarse en un escenario económico y social agravado por la crisis. Algunos se las rebuscaron con changas en otros rubros, otros con menos suerte siguiendo buscando un empleo para poder sobrevivir.

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Los extrabajadores del Feersa se pusieron al frente de protestas.

Los extrabajadores del Feersa se pusieron al frente de protestas.

Quizás la parte más valorable de esta historia es que la mayoría de los trabajadores decidió seguir luchando. Los cortes de ruta fue la primera estrategia para hacer conocer el conflicto, en reclamo de los salarios adeudados que hasta hoy siguen esperando cobrar. También es válido decirlo, no siempre tuvieron el apoyo del Sindicato de la Carne de Gualeguay. Más allá de algunas diferencias internas, ese grupo fue el punto de partida para la cooperativa que actualmente trabaja para recuperar el predio y la actividad fabril.

No hay muchos secretos en esto, ya que se convocó a un abogado (Federico Villanueva) que se ocupó de gestionar la marcha del expediente donde se tramita la quiebra. El sueño de la reapertura parece estar más cerca porque el 18 de noviembre se convocó a una audiencia en el juzgado nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el juez encargado del proceso de quiebras del Feersa “decidirá la forma de venta del inmueble, es decir que deberá resolver la cesión -del mismo- a la cooperativa en compensación de todos los créditos que tiene adentro”, adelantó en diálogo con UNO el abogado Villanueva.

Son muchos los proyectos que se piensan plasmar en caso que la justicia se pronuncie adhiriendo a la propuesta de la cooperativa, mientras tanto en la planta se siguen desarrollando tareas de mantenimiento y de conservación de las instalaciones del frigorífico, como así también de las herramientas de trabajo. Falta un paso clave para poder concretar el anhelo de levantar a un gigante de la producción. Que así sea, por el bien de Gualeguay y del trabajo genuino.

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