Coronavirus: lo que dejamos de ver

Viernes 28 de Febrero de 2020

Por tratarse de una epidemia de alcance global, el coronavirus podría llegar en cualquier momento a la Argentina. Así lo afirman los expertos consultados en temas sanitarios, lo que no implica que esa posibilidad genere una psicosis en la sociedad. En todo caso, lo más grave sería minimizarlo teniendo en cuenta que en el país no se ha confirmado ningún caso. De la preocupación se debe pasar a la acción, y así lo ha interpretado el Ministerio de Salud de la Nación activando protocolos sanitarios en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que consistió en constatar la temperatura de unos 800 pasajeros de dos vuelos procedentes de Italia.

Se debe estar preparado ante una posible contingencia frente a una enfermedad que tuvo su paciente cero en China y luego se extendió a otros 37 países, sumando en la actualidad más de 81.000 personas contagiadas y más de 5.000 personas muertas. La información clara y precisa sobre los síntomas, la manifestación de la patología y sus consecuencias, son las mejores herramientas para la prevención.

Que el coronavirus se ha haya instalada en la agenda mediática también sirvió para abordar otros temas del sistema sanitario. Y ello es sumamente importante para tomar verdadera dimensión de cuáles son nuestros problemas en esta materia, sobre todo aquellos que atañen a la provincia de Entre Ríos. Este medio había dado cuenta en un informe respecto del crecimiento de casos de sífilis y de otras enfermedades de transmisión sexual, tales como VIH Sida, gonorrea y hepatitis B.

La jefa del Servicio de Infectología del hospital San Martín de Paraná, Adriana Bevacqua, consultada por las características del coronavirus, reiteró que uno de los principales desafíos de nuestro sistema de salud debe ser la prevención de enfermedades de transmisión sexual. “El tema sífilis viene hace más de un año; nosotros en el Servicio un crecimiento importante en el tema sífilis. Tampoco nos olvidemos que en Paraná tenemos dengue; ha muerto gente por dengue y sarampión, una enfermedad que hace más de 20 años que estaba erradicada en el país. Y el crecimiento de la sífilis es tremendo. Ahí es donde las autoridades sanitarias tienen que hacer hincapié. Es una opinión personal”, le dijo la especialista a UNO.

Quizás sin saberlo, y durante el mismo día, la doctora Bevacqua respondió casi en sintonía con el ministro de Salud de Nación, Ginés González García, que ubicó al dengue como una enfermedad que “constituye un riesgo más alto” y que en relación al sarampión sostuvo: “Estamos pagando el precio de los movimientos no vacunas”. En una conferencia de prensa añadió un dato preocupante: “No tenemos los niveles correctos de inmunización”.

El funcionario también cargó contra la desidia de la gestión de Cambiemos porque hubo períodos en que la vacuna “faltó”.

Leyendo entre líneas, los dichos de Bevacqua revelan que algo está fallando en el sistema de salud respecto a los métodos de prevención. “Estamos teniendo todas las semanas muchos casos y cada vez más. Lo veo yo y las otras tres médicas que trabajan en el Servicio. La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS), pero dentro de las ITS comparte las mismas vías de transmisión con el VIH, la hepatitis B y C y otras tantas. Estas tres son patologías delicadas”, advirtió.

La doctora recalcó que la sífilis tiene cura, al igual que la gonorrea, a diferencia del VIH que solo puede ser tratado. “Por ejemplo, para tratar las hepatitis B y C se requiere de controles carísimos. Esto habla de que no hay prevención, ¿por qué como se soluciona este tema? Se soluciona manteniendo relaciones sexuales donde se use el preservativo, porque es un método de barrera”, analizó.

La mayoría de los casos de sífilis en Entre Ríos se dan en personas jóvenes, aunque también se detectan contagios en personas de mediana edad. Entonces cabe preguntarse si las políticas públicas sanitarias son realmente eficaces en materia de prevención, teniendo en cuenta que el abastecimiento de preservativos es normal en todos los centros primarios de atención y en los hospitales de referencia. Al parecer habría que variar la estrategia.