Jueves 09 de Diciembre de 2021
Siempre se ha hablado de violencia laboral en los diferentes ámbitos y también de las desigualdades de género que aún hoy persisten en los espacios de trabajo. Ahora bien, en estos días se ha profundizado el debate de los maltratos que a veces se viven y naturalizan puntualmente en los medios de comunicación.
Claramente, los tiempos han cambiado y no se puede pensar que hoy se produce una misma situación de trabajo en un medio de comunicación que en décadas atrás.
Es por ello que por estos días mucho se hablo de las acusaciones que recibió Antonio Laje por parte de ex compañeras del noticiero Buenos Días América.
Esto desencadenó que La colectiva Periodistas Argentinas emitiera un comunicado donde llamó a “terminar con la violencia laboral YA”.
La organización señaló que “en estos días se han conocido testimonios de colegas que dan cuenta de lo que venimos denunciando desde hace varios años, a través de las encuestas que realizamos entre nuestras más de 200 integrantes”.
“Insultos, humillaciones, acosos, negación y ninguneo de la palabra, degradación o pérdida de puestos de trabajo al regresar de la licencia por maternidad constituyen, entre otras conductas inadmisibles, prácticas que forman parte del paradigma de producción de noticieros y programas de tevé, diarios, radios, portales web a lo largo y ancho de nuestro país, tanto en medios públicos como privados”, se enumeró.
Periodistas Argentinas además propuso en su escrito: “Exigimos que las empresas de comunicación cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral y pedimos que el Poder Ejecutivo reglamente en forma urgente la Ley de Equidad en Medios, que es la herramienta que garantiza la erradicación de estas conductas”.
Por su parte Laje, al realizar su descargo en su propio programa atribuyó las denuncias en su contra al “nivel de exigencia” que él requiere para el programa.
Sin embargo, una cuestión importante a resaltar es que es muy delgado el límite entre el maltrato y la exigencia de determinado rendimiento en una relación de poder jefe-empleado. Pero bajo ningún punto de vista las malas formas deben aceptarse y naturalizarse.
En el artículo 7 de la ley Ley 27635, sancionada el 11 de junio, se establece que para acceder al registro de servicios de comunicación operados por prestadores de gestión privada y obtener el certificado de equidad en la representación de los géneros, deberán elaborar anualmente un informe donde acrediten progresos en materia de equidad en la representación de los géneros desde una perspectiva de diversidad sexual, detallando el cumplimiento de al menos cuatro requisitos, entre ellos está el Protocolo para la prevención de la violencia laboral y de género.
En este sentido, resulta necesario que la reglamentación no se demore más tiempo para que los y las periodistas se sientan respaldados en caso de atravesar situaciones como las que mencionaron Florencia Vitelli y Maite Pistiner sobre Laje.