MARTES Récord de rendimiento y fuerte repunte del arroz en Entre Ríos

Con una siembra un 16% mayor y condiciones climáticas favorables, la provincia logró la cuarta mayor producción de arroz en 25 años y un rendimiento histórico

Lunes 26 de Mayo de 2025

La campaña de arroz 2024/25 en Entre Ríos cerró con cifras más que alentadoras: se sembraron 67.850 hectáreas, un 16% más que el ciclo anterior, y se alcanzó un nuevo récord de rendimiento con un promedio provincial de 8.272 kilos por hectárea.

El resultado total fue una producción de 561.255 toneladas, lo que representa un aumento interanual del 27% y la convierte en la cuarta más elevada de los últimos 25 años.

Suba en siembra y empuje de los precios

El aumento en la superficie cultivada -9.250 hectáreas más que en el ciclo anterior- respondió principalmente a un contexto de precios internacionales favorables. A eso se sumó una buena capacidad de almacenamiento de agua en zonas irrigadas por represas y condiciones climáticas iniciales auspiciosas, con pronósticos que anticipaban un escenario de “La Niña” o neutralidad en el Pacífico ecuatorial.

Gracias a un nuevo procesamiento de imágenes satelitales, se detectaron lotes de arroz también en los departamentos de Federación y Gualeguaychú, que no habían sido contabilizados en relevamientos anteriores.

Aunque en octubre ya se había sembrado el 70 % del área planificada, las lluvias excesivas de noviembre, especialmente en el centro-norte provincial, obligaron a retrasar las labores y a postergar algunos lotes para fines de noviembre e incluso diciembre. Sin embargo, el clima de diciembre y enero se mostró favorable, con escasas precipitaciones y buena radiación solar, lo que impulsó el desarrollo del cultivo.

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La resolución sobre exportación beneficia a algunas variantes de arroz de economías regionales.

Desglose por tipo de arroz

Del total sembrado, el 78% correspondió al tipo largo fino (unas 53.000 hectáreas), que alcanzó un rendimiento promedio de 8.700 kg/ha y aportó el 82% de la producción (461.100 toneladas). El tipo largo ancho ocupó el 13% del área (8.800 ha), con un rendimiento de 6.500 kg/ha y una producción de 57.200 toneladas (10% del total).

Los tipos especiales representaron el 9% (6.050 ha), con un rendimiento de 7.100 kg/ha y una producción de 42.955 toneladas (8%). Durante el período crítico para el cultivo, entre noviembre y febrero, se registró una precipitación total de 533 mm, un 7 % por encima del promedio histórico para ese cuatrimestre.

Aun así, el comportamiento mensual fue irregular: noviembre y febrero tuvieron lluvias al estilo “El Niño”, mientras que diciembre y enero se parecieron más a un patrón “La Niña”, con caídas del 42% y 56% respecto a lo habitual.

En términos de temperatura, diciembre tuvo una máxima promedio de 29,6 °C y mínimas que en 19 días estuvieron por debajo de los 15 °C. Enero fue el mes más cálido, con una máxima promedio de 35 °C y 16 días que superaron ese umbral. Febrero mantuvo altos registros, aunque levemente inferiores, con una máxima media de 33,8 °C y una mínima promedio de 20 °C, la más elevada del trimestre.

La radiación solar también jugó a favor: entre diciembre y febrero, el promedio fue de 308 w/m², con un incremento del 7 % respecto a años con influencia de “El Niño”. Enero fue el mes con mayor radiación (330 w/m²), un 14 % más que el mismo mes del ciclo 2023/24.

arroz

Enfermedades y manejo sanitario

Desde el punto de vista sanitario, la campaña mostró desafíos, aunque sin impactos significativos sobre los rindes. En la etapa vegetativa, la humedad y la amplitud térmica favorecieron la aparición de hongos como Bipolaris oryzae, Cercospora oryzae y Alternaria padwickii, entre otros. También se registraron focos de Pyricularia, sobre todo en lotes con exceso de nitrógeno o problemas de riego.

Durante la etapa reproductiva, las lluvias de febrero propiciaron la aparición del “quemado del arroz” por Pyricularia oryzae, especialmente en la variedad susceptible Gurí INTA CL. En general, los lotes tratados con fungicidas rindieron por encima del promedio provincial, incluso en los más afectados.

También se identificaron patógenos como Sclerotium y Sarocladium, favorecidos por la humedad post-lluvias, así como enfermedades de tallo y vaina asociadas a monocultivo o riego desigual.