Martes 08 de Febrero de 2022
Con el tratamiento de las cuestiones preliminares, en la sala de audiencias de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná se inició este martes el juicio al expolicía Emilio Romero, acusado de cometer crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar. Este miércoles será el momento de la declaración de los testigos.
Exmiembro de la Delegación Paraná de la Policía Federal, Romero está imputado por el encubrimiento del homicidio y la desaparición forzada del militante peronista Victorio Coco Erbetta, quien en tiempos de la dictadura fue secuestrado y llevado al centro clandestino de detención y torturas que funcionaba en el Escuadrón de Comunicaciones del Ejército. Junto a otros represores, el acusado montó un simulacro de fuga para posibilitar y ocultar el homicidio de Erbetta, el 24 de agosto de 1976.
Emilio Romero estuvo presente en la sala, acompañado por su defensor Humberto Franchi. El juicio es presidido por el juez federal subrogante Daniel Edgardo Alonso y por la Fiscalía interviene Leandro Ardoy, mientras que el Registro Único de la Verdad de Entre Ríos actúa como amicus curiae (amigo del tribunal).
Este miércoles continuará el juicio con la declaración de testigos que fueron víctimas de la dictadura y estuvieron detenidos en Comunicaciones junto con Erbetta. Dos de ellos lo harán por Zoom, a partir de las 15. Otros tres lo harán de modo presencial a partir de las 16. Entre estos últimos se encuentra Fernando Caviglia, actual secretario de Industria y Comercio del gobierno de Entre Ríos.
Por otro lado, ocho testigos no están en condiciones de presentarse al debate y prestar declaración, por lo que fueron relevados de esa carga y sus testimonios se introducirán por lectura. En este grupo hay familiares del ciudadano detenido-desaparecido.
Marcelo Boeykens, coordinador del Registro Único de la Verdad, manifestó que se trata de "un juicio correccional, en el que se está juzgando a Emilio Romero meramente por el delito de encubrimiento del homicidio de Coco Erbetta". Dijo que los testigos que declararán podrán dar cuenta de lo que sucedió con la víctima. "Fue sacado del Batallón de Comunicaciones junto a otros presos políticos y de allí, supuestamente, según los relatos oficiales, se fugó", explicó el funcionario.
"Mero encubrimiento"
Esta causa surge a partir de que la Cámara Federal de Apelaciones, en la causa Área Paraná I señaló que había que seguir investigando a otros responsables del homicidio de Erbetta, además del también policía federal Cosme Demonte, condenado a prisión perpetua. "La Fiscalía comenzó a investigar simplemente el encubrimiento de este hecho. Nosotros disentimos con eso y por eso en este juicio no hay querella", lamentó Boeykens.
"Hacer una causa de lesa humanidad por un hecho, por un imputado, por una víctima y por un delito tan menor (con una pena de hasta tres años de prisión) no tiene nada que ver con la magnitud de los crímenes de lesa humanidad", dijo en declaraciones a Radio Diputados.
Simulacro de una fuga
Según la acusación de la causa que ahora llegó a juicio, Romero, quien durante la dictadura era oficial de la Policía Federal Argentina, llevó adelante un simulacro de fuga tendiente a ocultar la investigación que hubiese correspondido realizar por el homicidio de Erbetta. Actuó acompañado de sus camaradas Jorge Vicente Strack y Oscar Luis Rivarola, entre otros, que fallecieron antes de ser juzgados.
El simulacro de fuga tuvo la finalidad de ocultar las verdaderas causas y circunstancias de la muerte de Coco, dice el auto de procesamiento del expolicía.
Romero, junto al condenado Demonte y otros policías federales, integraban un grupo de tareas que se dedicaba a cometer distintos crímenes durante la dictadura, entre ellos el asesinato de Pedro Sobko, también desaparecido.