Sábado 13 de Noviembre de 2021
Por estos días, los estudiantes universitarios transitan el epílogo del dictado de clases, y se aprestan a iniciar las mesas de exámenes.
En un año signado nuevamente por la pandemia del Covid-19, a diferencia de 2020 se recuperaron algunas actividades presenciales, particularmente en aquellas cátedras o carreras con necesidades de aprendizajes y evaluaciones prácticas.
La virtualidad continuó siendo la modalidad predominante en el sistema educativo universitario. Si bien el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) instó días atrás a lograr una presencialidad plena, el contrato impuesto entre cada casa de estudios con sus alumnos, hizo que en general, se mantengan las condiciones de dictado vigentes durante el año.
De todos modos, la pandemia aceleró cambios tecnológicos y abrió nuevos caminos en materia educativa y pedagógica.
Los beneficios de esa virtualidad llevaron a que durante este año, las universidades llevaron adelante planes de inversión para equiparse con aulas híbridas, pensando no solo el contexto de restricciones y medidas de distanciamiento social, sino también con el horizonte de un nuevo escenario educativo con potencialidades.
En el caso de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), la Facultad de Ciencias de la Salud ubicada en Concepción del Uruguay, por la especialidad de sus carreras –entre ellas Medicina–, no solo fue una de las primeras en lograr volver a reanudar algunas acciones presenciales para exámenes prácticos o talleres, sino también en avanzar con aulas híbridas.
Su experiencia fue tomada como modelo y referencia.
En ese sentido, el secretario académico de la UNER, Guillermo López se refirió al avance y la incorporación de las nuevas tecnologías en las aulas de la universidad.
En estos días se publicó en el Boletín Oficial de la Nación, el llamado a licitación para la adquisición de equipamiento destinado a nuevas aulas híbridas de la universidad.
Serán destinadas para la formación profesional y capacitación laboral en materia de trabajos de extensión de las casas de altos estudios. La apertura de sobres con ofertas se podrán conocer a principios del próximo mes, y estarán disponibles para cada unidad académica, en la medida que haya planes y proyectos destinados a la comunidad, que puedan ser necesarias para su uso. Podrían ser alrededor de 45, instaladas estratégicamente a partir de las propuestas formativas que sean definidas y planificadas.
En ese contexto, explicó que meses atrás, desde la Secretaría Académica de la UNER se hizo una licitación para 10 aulas híbridas, una para cada facultad y la restante destinada al Rectorado de la universidad. Se financiaron con fondos nacionales. “Ya fueron adquiridas y enviadas a cada una de las nueve facultades y se están instalando. Seguramente en estos días ya estarían todas en condiciones de funcionamiento”, planteó.
Esa inversión en equipamiento tecnológico por parte de la universidad, se suma a las realizadas por cada una de las sedes académicas. López informó que cada facultad en particular, en función de su evaluación, podía con fondos propios adquirir también aulas híbridas. Y algunos así lo hicieron: del mismo modo que lo hizo Ciencias de la Salud, repitieron la estrategia las facultades de Ciencias de la Alimentación, Bromatología y Ciencias Económicas, por ejemplo.
“Son herramientas que nos permiten estar más cerca de las propuestas de formación académica y extensión, de mayor alcance. El aula híbrida permite presencialidad, y a distancia para aquellos que no puedan estar participando presencialmente de la misma capacitación y formación”, planteó López.
Perspectiva
“Es un avance. Son nuevas tecnologías y nosotros proponemos desafiarlas, antes de hacer mayores inversiones”, dijo, respecto del posible avance o un proyecto estratégico de ampliación de esta modalidad de aulas. “Se trata de poner en práctica desde el punto de vista tecnológico y didáctico, con prudencia pero trabajando en ese rumbo, para ir observando. Hay nuevos escenarios de usos de tecnologías, que implican nuevos aprendizajes en clases y capacitación de los docentes”, aclaró.
Tal como indicó UNO, desde el inicio de este año, la incorporación y la puesta en funcionamiento de las aulas híbridas avanzó en las universidades privadas, como la Universidad Adventista del Plata (UAP) y la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU), en territorio entrerriano.