Volcadero

Volcadero: vecinos piden se dispongan medidas para evitar nuevas tragedias

El accidente fatal del domingo en el volcadero municipal engrosa la penosa lista de desgracias. Episodios recurrentes que enlutan a la comunidad

Martes 15 de Noviembre de 2022

Desde hace tiempo, la lacerante y dolorosa situación que se vive en el Volcadero y zonas aledañas ha sido por toda la comunidad, prácticamente naturalizada. La nueva tragedia, evitable, que enluta a Paraná, refleja el fracaso de una sociedad por poner fin a una grave realidad que se arrastra desde hace una centuria: una compleja y dramática realidad social, que rodea a una grave contaminación ambiental.

En la primeras horas de la noche del domingo, un niño de 8 años falleció aplastado por la rueda de un camión recolector de residuos; no fue un caso aislado. En los últimos años, se han repetido este tipo de accidentes: en 2018 un joven de 16 años que se había quedado dormido entre la basura y cartones fue pisado por un camión; unos años antes, en 2014, un niño –también jugando, colgado de los vehículos de recolección– buscando entre la basura algo para rescatar, quedó atrapado en la compactadora. No fueron los únicos casos en los últimos años, en un lugar donde se han registrado también asesinatos.

Ayer sucedió una nueva tragedia. Que obliga a hacer algo para que no se vuelvan a vivir accidentes similares: “Se arma revuelo cuando pasan estos hechos, pero luego todo se olvida”, confió a UNO un vecinalista. Y los sucesos, lamentablemente, lo avalan.

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La problemática del Volcadero de Paraná es harto conocida por todos, y al mismo tiempo hay que decirlo, de difícil solución, por su componente social.

Desde hace al menos una década, se han hecho diversos intentos o presentado ideas de traslado y de la incorporación de un nuevo modo de tratamiento de los residuos sólidos urbanos –como un relleno sanitario–, lo que lógicamente generó la reacción de quienes, cada vez más, viven de lo que pueden rescatar de esas sobras de los paranaenses.

Son al menos, unas 350 familias, según estimaron algunos dirigentes barriales consultados ayer por UNO. Todos ellos coinciden en que el traslado podría avanzar solo si previamente se da una solución integral a esa importante franja de personas excluidas y en situación de extrema vulnerabilidad.

Y donde se impone también, una intensa labor del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf), en una zona donde los derechos de los niños están vulnerados.

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El accidente fatal del domingo en el volcadero municipal engrosa la penosa lista de desgracias. Episodios recurrentes que enlutan a la comunidad

El accidente fatal del domingo en el volcadero municipal engrosa la penosa lista de desgracias. Episodios recurrentes que enlutan a la comunidad

Mientras tanto ambas cosas no avancen –nueva ubicación y solución social–, algo surgió unánime entre las consultas realizadas por UNO: la necesidad de medidas de seguridad, como por ejemplo podría ser el cerramiento del predio. Así, el titular de una jurisdicción barrial de la zona marcó que con mayor control, podría habilitarse el ingreso con registros, e impedir, fundamentalmente, el acceso de los chicos.

Fue una idea que arrojó ayer, mientras en la zona se vive el dolor y se brega por no naturalizar estas tragedias, en la que una familia de la zona perdió a uno de cinco hermanitos.

A nivel institucional, frente al conmocionante hecho, se expresó la Defensoría del Pueblo, que expresó “su profunda tristeza ante la muerte de un niño en la zona del Volcadero”, y señaló “la preocupación de la institución por el hecho ocurrido con un camión recolector en el marco de una realidad social de pobreza extrema”.

“Las defensoras del Pueblo lamentan profundamente lo acontecido –que tendría las características de un accidente y que es motivo de una investigación judicial– y ponen énfasis en la dura realidad social en la que cientos de niños transcurren su infancia en condiciones de extrema vulnerabilidad”, expusieron a través de un comunicado público.

Realidad

El Volcadero de Paraná es un amplio predio, ubicado a pocas cuadras del microcentro de la capital provincial, y ampliamente rodeado por barrios populares y densamente poblados, y con los humedales del oeste.

Esa situación de entorno urbano complica la posibilidad de resolver un cercamiento, para impedir su libre acceso. Allí, a diario llegan más de 300 toneladas de residuos domiciliarios.

En los últimos años, en todos los casos, cada intento o idea de traslado colisionó frente a la necesidad social de familias que ya llevan generaciones trabajando en el lugar. La planta de clasificación de residuos, habilitada en 2014, pudo incorporar a algunos de esos trabajadores informales, pero no alcanza a cubrir a todos quienes hoy se acercan hasta ese lugar.

A ese contexto y situación debe añadirse que tampoco prosperaron los consensos urbanos, lo que agravó las ya existentes dificultades que trae aparejado el eventual cierre del Volcadero de calle Ameghino al final.

Hace una década, durante la gestión de la Intendencia de Blanca Osuna, se avanzó en la idea de concretar un relleno sanitario que sirva para la región: sería un nodo para incluir a Colonia Avellaneda, San Benito y Oro Verde, a la hora de tratar y hacer la disposición final de los residuos. Su emplazamiento se buscó situarlo hacia el este o sudeste de Paraná, de modo de que sea equidistante para todas las localidades.

La idea era tratar unas 400 toneladas de basura de toda la región.

Ante la negativa por la zona sudeste, se avanzó y se dio continuidad durante la gestión municipal siguiente –de Sergio Varisco– de otro predio cercano a la zona de bañados del río Paraná, en calle Juan Báez al final. Sin embargo, por estar cercano a la reserva municipal denominada Parque Mutio, fue resistida por ambientalistas, con el aval de una medida judicial.

Y durante la actual administración, se avanzó con la idea de otra ubicación, en calle General Espejo al 5.800, en un área casi rural. Pero la propuesta ingresada al Concejo Deliberante perdió estado parlamentario a mediados de año.

Ambas localizaciones ya avanzaban con el compromiso de aportes para el financiamiento de la obra, por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A tal punto, que en el presupuesto nacional 2021, Nación había asignado partidas.

Planes

El principal pasivo ambiental que tiene la ciudad hace décadas, ofrece un alto nivel de complejidad para su solución definitiva, debido a los impactos sociales que deben preverse.

En la provincia, el tratamiento final de los residuos sólidos urbanos ha ido avanzado lentamente en las pequeñas poblaciones, mientras para las grandes urbes se han planteado estrategias globales, en las que Paraná todavía se encuentra muy rezagada.

Mediante un programa provincial y de Nación, en Concordia lleva más de un 50% de avance el denominado Centro Ambiental Nodo Concordia, que contempla además la reorganización de la gestión de los residuos sólidos urbanos en las localidades de Los Charrúas, Colonia Ayuí, La Criolla, Estancia Grande, Puerto Yeruá y Colonia Roca. Ello implicará la erradicación del basural a cielo abierto.

Similar estrategia, en etapa final, se lleva adelante en Concepción del Uruguay.

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