La Provincia

Vida saludable: en Entre Ríos hay menos cuadros de ACV

Del 46% de los casos de las internaciones en 2010 bajó al 36% en 2011 y al 20 % en lo que va del año. Lo fundamental es la prevención y añaden la merma de fumadores como causal de disminución

Sábado 25 de Agosto de 2012

Un accidente cerebrovascular (ACV) sucede cuando el flujo de la sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe debido a que un vaso en dicho órgano se bloquea o se rompe. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta es la principal causa de discapacidad severa, ya que si se detiene el torrente sanguíneo durante más de unos pocos segundos, el cerebro no recibe sangre y oxígeno y en muchos casos las células cerebrales corren riesgo de morir, causando daño permanente.


Sus síntomas son variados y pueden ser debilidad en brazos y piernas en una de las partes del cuerpo, ceguera o deterioro visual repentinos, mareos, dolores de cabeza, dificultad para tragar, entre otros.


Es por eso que los especialistas ponen énfasis en la prevención, ya que la mayoría de los factores que lo provocan está relacionados directamente con los modos de vida.


En este marco, el coordinador de Prevención de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de la Provincia y director del programa Libre de Humo de Tabaco en Entre Ríos, Luis Larrateguy, explicó a UNO: “En el hospital San Martín notamos que hay menos consultas y menor cantidad de casos de eventos cardiovasculares, y creemos que esto tiene que ver con la implementación de la Ley Antitabaco, que se reglamentó en enero de 2011”.


Si bien el profesional aclaró que se están procesando las cifras del relevamiento que se lleva a cabo desde 2010, aseveró que “ya se nota una tendencia a una disminución, por lo menos en lo que se refiere a las internaciones por cuadros relacionados a eventos cardíacos: en 2010 había un 46% de casos, en 2011 bajó a un 36% y en lo que va del año hay un 20%, aunque no son números definitivos”.


Asimismo, el médico se mostró optimista frente a las cifras que indican que la cantidad de fumadores en la provincia se redujo: “Antes había un tercio de la población que fumaba y ahora hay un 25%”, comentó, aunque aclaró que “hubo un incremento de los casos de obesidad y sobrepeso entre 2005 y 2009, y esto es preocupante porque es otro de los factores de riesgo para sufrir un ACV”.


Llevar una vida saludable, realizar una actividad física diaria, evitar el sedentarismo y los hábitos nocivos ayuda notablemente a evitar la propensión a padecer este tipo de complicaciones.
“Es fundamental poner el énfasis en la prevención, ya que cuando está instalado el ACV comienzan las peripecias del paciente, la familia y el Estado”, concluyó.

Ambientes sin humo
Desde la Coordinación de Prevención de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de la Provincia se capacitó en 2011 a un grupo de 60 profesionales para atender la problemática del tabaquismo.
Asimismo, se realiza una intensa campaña de prevención, certificando ambientes libres de humo. “Hemos logrado que en el Ministerio de Salud no se fume, que era algo muy difícil, también en las fuerzas de seguridad, y en distintas empresas y organismos”, comentó a UNO Luis Larrateguy.
Además se realizan charlas en las escuelas para desde la concientización lograr prevenir numerosos factores de riesgo.

“Perder la salud tiene también consecuencias psicosociales”
Luis Larrateguy explicó a UNO que existen dos tipos de accidentes cerebrovasculares (ACV): el isquémico y el hemorrágico. “En el primer caso se tapa una arteria y no llega sangre al territorio que anteriormente irrigaba la sangre. Este accidente isquémico puede ser transitorio o definitivo”.
“En el caso de los transitorios, la parte motora del cuerpo que se ve afectada va a tener algunas molestias, llamadas parestesias, donde se registran hormigueos, disminución de la fuerza e incluso parálisis, pero como es temporal se recupera rápidamente, aunque da la alarma de que ahí se puede producir un accidente isquémico definitivo”, añadió.


El ACV hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo en alguna parte del cerebro se debilita y se rompe, provocando que la sangre escape hacia el cerebro. “Algunas personas tienen defectos en los vasos sanguíneos del cerebro, que pueden ser de nacimiento, y hacen que esto sea más probable. El flujo de sangre después de la ruptura causa daño a las células cerebrales”.


La recuperación depende de qué tipo de accidente sea el que se registra y la zona del cuerpo afectada, pero según explicó el profesional, también hay secuelas a nivel psicosocial: “Perder la salud generalmente significa perder la dignidad y existen consecuencias familiares directas, ya que a veces influye en el afecto. También se perjudica la parte laboral, porque la persona no puede trabajar, disminuyen sus ingresos y se incrementan los gastos en salud. Los trastornos son diversos y lo que se busca es evitar estas situaciones con la prevención”.


En este marco, se informó que todos los jueves a las 8, en el Centro de Referencia Ramón Carrillo, ubicado en Selva de Montiel e Ituzaingó, se atiende a pacientes que quieren dejar de fumar.
 

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