El colector que arroja las aguas servidas a las profundidades del riacho Victoria presenta una rotura a menos de 300 metros de la avenida Néstor Kirchner.
19:00 hs - Martes 11 de Agosto de 2026
El colector que desde hace 30 años arroja las aguas servidas de la ciudad a las profundidades del riacho Victoria, frente al Quinto Cuartel, presenta una rotura a menos de 300 metros de la avenida Néstor Kirchner, descargando en una laguna diariamente un volumen importantes de líquido cloacal.
El problema en Victoria
Se trata de un tema que ya ha sido advertido a la Municipalidad, en atención a su rol de policía higiénica y sanitaria. Como se recordará, todo el sector al norte de ese colector cloacal era, hasta su traslado, el basurero municipal, y en atención a cómo se fue poblando la zona aledaña y el impacto de las aguas en el volcadero y la persistencia de incendios en la bajante se trasladó hasta su actual ubicación en los Suburbios Este, y actualmente es, con el río al nivel de hoy, un estero.
Originalmente la tubería se encontraba bajo tierra, con algunos puntos de intervención, los que en oportunidades anteriores ya mostraron inconvenientes, pero actualmente el corte es total, e incluso partes de la tubería quedaron, por acción de las sucesivas crecientes, expuestas y rotas en distintos lugares.
Esta laguna, que hoy se muestra como un estero al sur de la cañería, a pocos metros de la calle costera hacia el Quinto, va desde la continuación de Liniers hasta Prefectura Naval, con un limitado movimiento de agua, lo que hace que antes que descargar en el riacho, para su oxigenación y el reciclado de los residuos orgánicos, se estanque, evitando ese proceso que hace que cuando las aguas llegan a estas latitudes no carguen los residuos de las ciudades que están río arriba.
En primer lugar, hoy el río está a 3,60 metros, un metro por debajo del nivel de alerta. Antes de llegar al nivel de alerta habrá cubierto el acceso a la rotura del caño por lo que el agua servida será, posiblemente, empujada hacia la costa del Quinto. Una de las principales complicaciones es qué pasará en caso de una sudestada. El viento del sur tenderá a llevar las aguas servidas hacia la costa de la avenida Kirchner, casi directamente desde las cloacas, con todas las complicaciones que ello implica para la salud y la calidad de vida.
Sorprende además, la cantidad de basura en el lugar, bolsas plásticas, principalmente, las que posiblemente sean arrastradas por la creciente, y la presencia de varios animales con destino de parrilla, muy probablemente, del tipo de los que, según el refrán, no engordan cuando están limpios (lo que no es cierto, también vale la pena recordarlo, como lo demuestra la producción porcina), indicó Diario La Mañana.
Sin dudas, lo principal es el riesgo sanitario que implica un desagüe cloacal en un sector de aguas estancadas a pocos metros de una zona habitada y con una creciente en puertas.