Ruidos molestos
Sábado 14 de Julio de 2018

Vecinos aseguran no aguantar más los ruidos molestos de una obra en calle Salta

La construcción inició en enero y en la zona afirman que los obreros trabajan desde las 7 a las 19 de manera ininterrumpida

Obreros de una obra en construcción ubicada en calle Salta al 500 de Paraná que inició en enero trabajan en forma ininterrumpida entre las 7 y las 19. Según se conoció, la propiedad pertenece a la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco) que construye allí las nuevas oficinas de su sede. Los vecinos dicen que existió un compromiso de palabra de cesar con los ruidos molestos a las 15, acuerdo que nunca se cumplió.

En Salta al 500 los vecinos del edificio dicen no saber qué más hacer para evitar los ruidos molestos. "Acá arrancan a taladrar y martillar la medianera poco antes de las 7 y los últimos obreros se están retirando pasadas las 19. Son 12 horas de ruido constante donde no solo no se puede descansar sino que directamente no se puede estar dentro de los departamentos. Trabajan los días sábados y feriados. Acá ya hubo una familia con niños que se fue porque no aguantaron más. Es lamentable", indicó un inquilino del edificio que es propiedad de la Caja de Médicos y Bioquímicos de Entre Ríos.

La obra comenzó el 8 de enero con los trabajos de la vieja casona de la Federación. "Fueron dos meses terribles, de ruidos pero también de polvillo y tierra, a tal punto de que había días que no podíamos abrir puertas y ventanas. Después vino el desmonte de un baldío de unos 80 metros de fondo y el ingreso de más de 10 camiones cargados de tierra. De allí en adelante, ruidos de taladros y martillos en la medianera del edificio". indicó otro vecino.

Respecto del contacto con autoridades, destacaron que hicieron una presentación en la Municipalidad, en la Defensoría e intentaron comunicarse con la línea 147 sin ningún tipo de resultado. "Sí hemos hablado con el encargado de la obra que pertenece a la empresa constructora, quien en un principio se comprometió a cesar con los ruidos a las 15. Un par de días después volvió todo a la normalidad y peor. También hablamos con el arquitecto supervisor de la obra, quien se comprometió a lo mismo, pero no hizo efecto", destacaron en el lugar. Como última instancia recurrieron a los directivos de la Fedeco, quienes mostraron una predisposición que luego no se tradujo en la realidad: los ruidos siguen siendo incesantes.

Afirman en la zona que los ruidos han ocasionado innumerables inconvenientes en la vida cotidiana. A bebés que se ven seriamente afectados y sostienen que la vida es muy difícil con un taladro permanente desde temprano. Es que no solo afecta al sueño de los niños, sino que tampoco permite una vida digna al resto de los vecinos lindantes a la obra.

Destacaron también las ordenanzas que los protegen y el pedido urgente a la intervención de concejales en el tema. Se sienten a merced de lo que decidan los encargados de una obra que desde hace meses no los deja vivir en paz.

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