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Urge la ayuda para gente en situación de calle en estado de alta vulnerabilidad

Al menos tres hombres que pernoctan en la Plaza 1° de Mayo sufren severos problemas de salud que requieren atención inmediata.

Jueves 21 de Noviembre de 2019

Desde hace tiempo se advierte que en la Plaza 1° de Mayo, en Paraná, hay más personas en situación de calle, algunas de ellas con serios problemas de salud y necesidades que prácticamente están desatendidas. En este marco, el defensor del Pueblo adjunto de Paraná, Pablo Donadío, solicitó la intervención del defensor general de la Provincia, Maximiliano Benítez, ante la situación de vulnerabilidad extrema y desprotección de las mismas.

A través de una nota dirigida al titular del Ministerio Público de la Defensa de la Provincia de Entre Ríos, Donadío expresó que resulta “alarmante” el estado de quienes “viven en la Plaza” y, a modo de referencia, mencionó el caso de un hombre que se encuentra en “absoluta indignidad y con un estado de salud que se deteriora día a día”. Está “impedido de movilizarse por sí mismo, por lo que requiere el uso permanente de pañales, lo que demanda asistencia para su higienización”, detalló Donadío.

A su vez, advirtió sobre la importante cantidad de personas que viven en la calle, aunque aún no se cuente con un número determinado, y respecto de la necesidad de “hacer operativos los derechos y garantías, consagrados en la Constitución nacional y en los tratados internacionales sobre Derechos Humanos (art. 75, inciso 22)”. En ese sentido, añadió que el acceso a los derechos por parte de estas personas “se logrará con acciones positivas de parte del Estado que superen perspectivas asistencialistas”.

“Se trata de situaciones en las que no solo son vulnerados derechos básicos a la vivienda, al trabajo, a la alimentación, a la salud, sino también a la vida misma”, manifestó.

“Desde la Defensoría del Pueblo venimos trabajando en la problemática desde la creación de la institución, en 2003. El pedido a las autoridades provinciales y municipales se ha reiterado en el tiempo y consiste en la instrumentación de políticas públicas que atiendan la situación en forma integral y constante. Deben implementarse medidas a mediano y largo plazo para resolver el problema”, señaló a UNO, y explicó: “Resolver no significa solo ir a darles un plato de comida o levantar un albergue para que duerman durante la noche. En lo que pensamos, y lo hemos visto en distintos lugares del país y en otras partes del mundo, implica tener un equipo interdisciplinario que pueda abocarse a trabajar con cada uno de ellos, para ver por qué llegó a la situación de calle, y luego tratar de reintegrarlo a la sociedad como corresponde. Algunos fueron expulsados del medio familiar por distintos motivos, muchas veces adicciones”.

Donadío valoró el trabajo que llevan adelante distintas organizaciones sociales, como Suma de Voluntades, entre otras, pero observó: “Hacen un trabajo voluntario en el tiempo que ellos disponen, pero es una asistencia, como llevarles un plato de comida, un abrigo, cortarles el pelo; también hay médicos o enfermeros que están asistiendo a la gente que está en la Plaza desde el punto de vista de la salud, pero esta es una responsabilidad del Estado”.

“Particularmente en la Plaza 1° de Mayo hemos detectado que hay un grupo de tres hombres que están en situación muy grave, con problemas de todo tipo, de salud, psíquica y demás. Ellos no pueden seguir en la Plaza y en las condiciones en las que están, es por eso que le pedimos intervención a Maximiliano Benítez como defensor general para que arbitre las medidas para exigirle a algún área del municipio o la Provincia que intervenga, atendiendo por un lado el tema de salud, que sería lo acuciante”, indicó el defensor del Pueblo.

“Hay un hombre que debe usar pañales en forma permanente, viviendo en una Plaza, al que nadie cuida, que no se higieniza como corresponde; y hay otro que su cuerpo entero tiene escaras, y si bien están yendo un enfermero y un médico del hospital San Martín, lo hacen voluntariamente, no enviados por la institución y sin regularidad”, manifestó, y subrayó: “En eso no podemos mirar para un costado, por eso solicitamos intervención al defensor general del Ministerio Público, que tiene la potestad de requerir y exigir al municipio para que se atienda la situación de vulnerabilidad extrema que tienen estos ciudadanos que están en un espacio público”.

Problema que se acrecienta

Carol es integrante del grupo Ayuda Urbana, que una vez por semana llega desde Libertador San Martín a la capital provincial trayendo algún tipo de asistencia a las personas en situación de calle y hacen su paso por la Plaza 1° de Mayo: “Generalmente vemos las mismas personas, pero van y vienen. La situación económica nos permite ir solo un viernes o un sábado en la semana y hacemos lo que podemos. Llevamos una viandita y coordinamos con Suma de Voluntades para no superponernos y que entre todos podamos cubrir algunas de las necesidades que hay”, contó a UNO.

“Hay voluntarios de mi grupo que aparte de llevar la vianda, han cambiado pañales, y se dedican a cortar el pelo, las uñas, si necesitan alguna ropa o manta también llevamos. Dependemos de donaciones y esa es la asistencia que hacemos, y por supuesto estamos un rato charlando con ellos y acompañándolos”, dijo, y confió: “Duele a veces encontrarse con algunas situaciones, que son muy duras y a uno lo golpean”.

Por su parte, Enriqueta forma parte de Suma de Voluntades y comentó: “Nuestro voluntariado cocina y sale a las plazas y algunos lugares más al encuentro de personas que viven en las plazas o calles, y hay otras que comen con nosotros y luego van a sus casas. Se acercan familias, madres con niños. Llevamos comida caliente, bebida, algo dulce de postre o fruta, y una palabra amorosa de saludo y aliento”.

“Seis personas duermen bajo un árbol de la Plaza hace varios años, otros en bancos o garages cercanos. Alguno consigue ir a algún refugio, comunidad terapéutica o casa de algún familiar”, refirió, y sostuvo: “En particular, la Plaza 1° de Mayo es el lugar que más concentra a hombres grandes y jóvenes con problemas de alcohol: algunos viven allí hace varios años y muestran un deterioro severo de su salud. No pueden caminar, no pueden comer bien, no pueden higienizarse, y presentan lastimaduras por estar casi postrados. Nosotros también nos ocupamos de llevarles ropa, cambiarlos, curarlos. Hemos llevado enfermeros para que les hagan las curaciones. Pero necesitan atención médica”, explicó.

Donadío observó que actualmente hay más gente en este espacio público, ya que se trasladaron personas que antes permanecían en la plaza Alvear, que fue cerrada por refacciones, y señaló que además hay adultos que llegan de otras zonas durante el día para pedir ayuda a la gente o trabajar. A veces arriban con menores, por lo que autoridades del Copnaf alertaron sobre esta situación a la Municipalidad. “Hace falta la intervención de muchos sectores, como la Justicia, la Provincia y el municipio. Hasta ahora el Estado prácticamente estuvo ausente con políticas públicas serias a mediano y largo plazo. Todas han sido intervenciones momentáneas, como abrir un albergue en invierno, después llevarles un plato de comida, pero el problema de fondo no se está resolviendo y esa es la preocupación nuestra, porque las personas en situación de calle se han acrecentado en los últimos años”, concluyó, y adelantó que junto a la Facultad de Trabajo Social (UNER) están diseñando un censo para conocer cuánta gente está hoy en situación de calle.

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