Tránsito
Domingo 15 de Abril de 2018

Una trampa mortal entre la costumbre de caminar por la calle y no tener veredas

Hace una semana murió una mujer embestida por un auto sobre la cinta asfáltica de Zanni. Los vecinos piden el ensanche y las obras prometidas

Quien camina por avenida Zanni sabe que en algún momento del recorrido deberá bajar a la cinta asfáltica. Es imposible no hacerlo en determinados tramos por las condiciones en las que se encuentra la vereda o porque simplemente no existe. El reclamo de los vecinos data de años y el crecimiento del tránsito ha vuelto peligroso caminar por esa zona de la capital provincial.

Hace una semana, en la intersección de la avenida con Villa Seguí, a metros del puente que cruza sobre las vías, un auto chocó y mató a una mujer. Hubo hipótesis sobre los hechos, hay vecinos que tienen sus versiones, pero se barajó que las condiciones climáticas con una lluvia persistente, junto con la falta de veredas obligó a la señora a bajar a la calle y el auto no la vio.

En esa esquina, y durante cinco minutos cronometrados exactos, atravesaron el miércoles a las 17 –fuera del horario pico de las 19.30– un total de 144 vehículos: 93 autos, 23 motos, 21 camionetas, dos colectivos y cinco bicicletas. En una hora, a partir de esa estadística punteada por UNO, atraviesan el lugar donde fue embestida la mujer unos 1.728 vehículos, lo que da cuenta del flujo del tránsito, la peligrosidad y las altas probabilidades de que ocurra un accidente cuando se camina por el asfalto.

Habrá que decir que en la capital provincial hay una costumbre de caminar por la calle y no por la vereda, incluso en los tramos en que esta existe y está en condiciones. Los conductores se encuentran a peatones por el medio de la traza incluso en horarios nocturnos y con poca luz. Pero en Zanni, en general y más allá de algunos lugares, no hay muchas opciones y menos en cercanías a Newbery.

Vecinos de la zona dan cuenta de que fue durante el final de la gestión de Carlos Halle, en 2011, cuando se realizó el ensanche de Zanni. Dicen que fue un poco a las apuradas y no de la mejor manera: los hechos corroboran la observación ya que los cordones cuneta quedaron tapados o se rompieron, no existen desagües, lo que se hizo dejó una franja que no deja en claro si se trata de vereda o cinta asfáltica entre otros problemas graves.

Los archivos municipales sostienen que fue en 2014 cuando se aprobó la licitación de una vereda de poco más de 1.000 metros sobre la avenida desde Newbery hasta Balbín, realizada bajo la modalidad del Presupuesto Participativo con una inversión de 848.036,82 pesos. En ese lugar hoy piden que se continúen más allá de Balbín, ya que la ciudad creció de manera considerable camino hacia Oro Verde y cientos de familias caminan por la avenida al lado de camiones de gran porte.

El otro archivo que da cuenta de que esta problemática no es nueva es el de UNO: en mayo de 2015 ya se daba cuenta de la falta de veredas en condiciones, de la velocidad y cantidad de vehículos y de lo peligroso que resultaba para los vecinos del lugar.

Con polvo y el smog
La semana pasada, y a partir del accidente ocurrido, UNO volvió a la zona a hablar con los vecinos desde la altura del Parque Gazzano hasta Balbín para conocer cómo es vivir o tener un comercio sobre Zanni y la relación con el tráfico diario.
El accidente está presente en todos, la mayoría tiene una opinión más o menos formada sobre lo que pudo haber ocurrido, pero coinciden en un punto: si se camina por la avenida, en algún momento hay que bajar al asfalto porque no se tiene otra opción.
En un comercio frente a Gazzano la mujer que atendía contó que siempre que llueve se inunda la vereda, tanto que le entra agua adentro del local. Lo mismo decían vecinos de las casas linderas. Es que la calle tampoco tiene un cordón definido y quien camina por esa acera va esquivando charcos. Como está en pendiente se arma incluso como una cascada.
Es evidente que las zanjas que están hechas no alcanzan y además tienen tanta vegetación y barro que más de una vez se tapan y el agua desborda. Los usuarios del colectivo, en la entrada del Parque Gazzano, esperan casi sobre la calle. Esto también es un problema porque hay paradas sin lugar para los colectivos, se arman colas de vehículos apurados, los autos esquivan y hasta hay motociclistas que buscan avanzar por el lado derecho con lo peligroso que es para quien baja o sube al transporte público.
También se suman los autos que están estacionados en lo que parece la vereda y hasta algunos talleres ocupan todo el lugar sin dar la posibilidad de avanzar caminando.
Zanni es una zona que crece de manera exponencial. Hay todo tipo de comercios y se brinda gran cantidad de servicios, además hay talleres, algunas dependencias públicas importantes, y hasta algunas pequeñas fábricas. Esto, sumado al crecimiento urbanístico, le da al lugar toda una impronta que hace una década o un poco más quizás no se notaba tanto; de hecho las construcciones de viviendas son seguidas y prácticamente unidas hasta Oro Verde.
El puente que pasa por encima de las vías está a menos de 100 metros de Villa Seguí, donde fue el accidente, y también es peligroso. En una de las aceras no hay pasarela y tal vez por costumbre o falta de prevención la mayoría se manda caminando: los autos a gran velocidad pasan a menos de un metro de los peatones. Muy pocos cruzan la avenida –porque los autos no frenan ni dejan cruzar, porque no hay ni siquiera senda peatonal y menos cordón– para tomar esa pequeña vereda al costado del puente y avanzar sin peligro.
Esta zona de la capital provincial necesita de obras, lo dicen los vecinos. En el medio de las veredas, cuando están, aparecen pozos profundos, algunos tan grandes que se comen parte de la cinta asfáltica y hay hasta pérdidas de agua potable que fluye calle abajo desde hace meses sin que nadie se haga cargo.
En enero de 2017 la actual gestión municipal aseguró que realizaría la obra de ensanche de Zanni con un remanente de fondos obtenidos a través de la renegociación de la obra de ensanche de Blas Parera, entonces solo restaba la autorización para el uso de esos fondos por parte de Vialidad Nacional. El marzo –de este año– el intendente, Sergio Varisco, prometió que con el metrobus tienen un proyecto que comprende un circuito formado por avenida Zanni, desde Newbery a Provincias Unidas, entre otras. "Comprende ampliaciones de calles, paradores, dársenas y luminarias", dijo. Mientras tanto los vecinos esperan, y para ir al supermercado bajan a la calle en una de las avenidas más transitadas de la capital provincial.

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