Salud
Jueves 07 de Junio de 2018

Una publicidad sobre Messi conmovió a Liz que se inyectó la hormona de crecimiento

Liz Matorras miró la toma de un chico con la jeringa y recordó cuando a los 15 años llevó adelante el tratamiento. Hoy con el avance de la medicina, Santi, un chico de 9 años, le respondió a su mamá: "es como un bichito bueno que entra a mi cuerpo".

Liz Matorras estaba preparándose para almorzar con sus hermanas cuando miró en la televisión que un chico estaba a punto de inyectarse en una de sus piernas y enseguida se le llenaron los ojos de lágrimas porque se acordó cuando, a los 15 años, todos los días tenía que hacer el mismo ejercicio.


Después del golpe emocional que le produjo ver la publicidad de una empresa de seguros, que eligió relacionar las inyecciones que Leo Messi se colocó de chico con las patadas que recibe de grande en las canchas de fútbol, compartió en su cuenta de Facebook una parte de su vida.


"Hoy tengo 30 y mi vida es hermosa. Estudié Licenciatura en Comunicación Social y pronto, si dios quiere, seré locutora. Digo esto porque esta enfermedad también afecta la cabeza y nosotros Messi somos afortunados! A mi me falta un sueño, ser mamá. Y a vos traer la copa, con lágrimas en los ojos y mi corazón a mil te digo que ya pasamos lo peor. Vamos por lo que falta!", escribió en su muro la estudiante de Eter.


Atrás del posteo que realizó hace seis días y todavía sigue impactando, hay una chica que mantiene el sueño de vivir y trabajar en Buenos Aires. A la Ciudad de la Furia la conoció cuando tenía 15 años y viajaba, con sus padres, tres veces al mes desde la localidad formoseña de Las Lomitas.


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Liz sueña con ayudar en el área de comunicación de las fundaciones que ayudan a los chicos que se realizan los tratamientos de hormonas.
Liz sueña con ayudar en el área de comunicación de las fundaciones que ayudan a los chicos que se realizan los tratamientos de hormonas.



Ella nació en el pueblo en donde la familia Mezza protagonizó algunas páginas de la historia argentina al recibir en su casa al por entonces preso político Carlos Saúl Menem. En la charla con UNO Liz se acuerda de Victorina, la abuela de Carlos Nair, aunque rápido vuelve a las luchas de sus padres para lograr que la obra social se haga cargo del tratamiento.


Al esfuerzo de Liz y su familia hay que agregarle que todo sucedía en pleno 2001 cuando, en cuestiones económicas, todo era difícil para los argentinos. Como para darle mayor dramatismo a la situación la última visita al médico para que le dieran el alta fue el mismo día en que sus compañeros de la Secundaria partían al viaje de estudios.


Una vez que terminó el tratamiento intentó quedarse en Buenos Aires porque "la verdad me gusta estar cerca de los famosos" cuenta con sinceridad pero su mamá le pidió que vuelva por las preocupaciones que tienen todas las madres.


Estando otra vez en Las Lomitas se fijó a dónde quedaba la facultad de Comunicación más cercana y apareció Paraná por primera vez en su vida.


Ahora espera terminar la carrera de Locución mientras sigue soñando con Buenos Aires y la posibilidad de utilizar todas las herramientas comunicacionales que adquirió para ayudar a la difusión del Síndrome de Turner.


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Captura de pantalla de la publicidad que conmovió a Liz.
Captura de pantalla de la publicidad que conmovió a Liz.



Madre

Carolina, conmovida por el posteo de Liz, le escribió un mensaje privado para compartir lo que le sucede a su hijo que en la actualidad se inyecta la hormona de crecimiento. Va por el segundo año y en total son cinco para luego realizar una primera evaluación.


Consultada por UNO la mamá de Santi relató: "desde sus 3 años veníamos controlándolo muy atentos con su médico pedíatra ya que el subía muy poco el peso y de talla. El profesional decidió mandarnos a una ínterconsulta con la doctora endocrinóloga, le hicieron análisis de todo tipo para descartar cualquier enfermedad o problema, todos le daban bien gracias a Dios, fueron muchos estudios. Subía de peso pero no de talla, lo controlábamos todos los años".


En el texto Carolina destacó que junto al papá de Santi creían que en algún momento "iba a pegar el estirón".


La alarma se encendió porque a los seis años mantenía el peso y la talla. En primer grado la diferencia era notable con sus compañeros de grado aunque nunca sufrió discriminación en la escuela. Todo cambió en la Colonia de Vacaciones porque llegaron algunas cargadas relacionadas a la pileta en que tenía que nadar.


En la tecla


"La doctora nos derivo a realizar el examen de hormona de crecimiento, la mutual lo reconoció a los de rutina pero no a los previos para detectar el problema. Lo pagamos en forma particular, incluso acá en Paraná no lo hacen, tuvimos que viajar a Rosario a realizarlos y conseguir nosotros la medicación que le pedían ya que las farmacias no la proveían, por suerte su tío trabaja en una cooperativa de farmacias y nos hizo el contacto con Buenos Aires para traernos la medicación y realizarle los estudios en Rosario. Fue un ida y vueltas hasta que dimos en la tecla", explicó.



¿En qué consiste el tratamiento?


Una vez detectado el problema y que realmente es la hormona de crecimiento, el tratamiento consiste en reactivar la hormona.


La doctora se contacta junto con el Programa Anelos, que es un programa a nivel nacional, el tratamiento es totalmente gratuito, cubre el 100% del costo ya que de no ser así seria imposible costearlo porque los precios son muy costosos.


Tenemos que inyectarlo todas la noches, pensamos que iba a ser súper traumático para él, nada que ver. La primera vez que lo inyectamos le pregunte ¿Qué se siente?... "nada, es como un bichito bueno que entra a mi cuerpo" me dijo, listo ahí sentimos que habíamos hecho lo correcto hoy para él es una rutina y cero trauma.


Hace dos años que estamos con su tratamiento y ya se notan las diferencias usa talle 10 y sigue creciendo, sus pantalones le duraban años y para nosotros no era bueno, ahora año a año sube y él de a poco se va sintiendo parte de los chicos de su edad, le falta, porque sigue siendo petizo pero está llegando a su talla acorde a la edad, me pregunta 'má cuando crecí tanto' nos pone re feliz.


Hoy Gracias a Dios esto se está tratando más en la medicina. Muchas mamás nos preguntan lo que hicimos o con quién porque el médico lo deriva pero cuando ven que la mayoría de las mutuales no cubren los estudios previos y te derivan de un lado a otro se dejan estar, todos te dicen: "ya va a crecer", "es algo estético"...."acá en Paraná no lo hacen".


Nosotros nunca nos quedamos con esas respuestas, con la ayuda de sus médicos y contactos seguimos hasta dar con la tecla, sentíamos que lo teníamos que hacer. Hoy vemos los resultados y nos pone re felices.


¿Qué pasa si detectado el problema no se realiza el tratamiento?


Siempre hablo de problema ya que no es una enfermedad, lo único es la talla, el iba a estar por debajo de 1,50 metros y con este tratamiento llegará a 1,70 metros.

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