Tránsito
Sábado 23 de Diciembre de 2017

Una historia que se repite: otro auto fue víctima de un pozo en Paraná

Las imágenes son contundentes. El vehículo quedó atascado porque cedió el asfalto luego de la lluvia que cayó durante la madrugada.

El asfalto de calle Santa Fe en Paraná, viene generando diferentes episodios, en donde los principales protagonistas son los automóviles pero también ocurren incidentes con colectivos, motociclistas y en menor medida, ciclistas.

Como se ve en las fotos, un auto nuevo quedó atrapado en un pozo sobre la arteria, entre Urquiza y 25 de Junio. Es evidente que el asfalto cedió por la gran lluvia que cayó en la madrugada. Cuando la rueda pasó cerca del cordón, el peso fue demasiado y el pozo atrapó el rodado.

El auto quedó sobre la mano en donde circula el carril único de los colectivos que, durante todo el día se respeta bastante. En la zona hay mucha actividad porque las unidades del transporte público ocupan el carril derecho, los automóviles la otra mitad de la calle mientra que motos y bicicletas van por donde pueden.


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El auto quedó en el aire.
El auto quedó en el aire.

Como calle Santa Fe pasa por el costado de la Casa de Gobierno, el fluir vehicular es contante durante los días hábiles. El fin de semana, cuando los controles de Tránsito se flexibilizan, los conductores aprovechan para estacionar en sectores que reciben una carga constante.

La arteria que termina en el Parque antes de cruzarse con Urquiza se denomina Italia. En junio de este año, un cuadra antes del incidentes de esta mañana, la refacción de la artería sorprendió a todos los que pasaron por el lugar.


En Paraná se rompen las veredas y luego la grieta llega hasta la calle para terminar abriendo un pozo. La imagen se repite entre los bulevares de la capital entrerriana en donde se realizan diferentes arreglos que después se convierten en un problema.

La historia comienza cuando se rompe un caño en el medio de la calle y llega la cuadrilla de trabajadores municipales para repararlo. Rompen el asfalto, que suele ser de buena calidad, cierran el desperfecto y tapan el pozo pero con un material de menor calidad. ¿El resultado?A los pocos días el pozo se agranda y los vehículos hacen su parte hasta que llega una nueva cuadrilla que tapa, como puede, el desnivel.

Así el espiral se arma de manera perfecta con el material que se escurre por el agua (cae mucha y en poco tiempo), vuelven a tratar de tapar el desnivel que permanece estable, con suerte, hasta la próxima lluvia.

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