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Encuesta en Paraná

Una encuesta reveló un alto índice de situaciones violentas y de acoso en boliches

El 93,3% de las personas consultadas admitió haber vivido o presenciado algún tipo de agresión, y el 88% alguna clase de hostigamiento.

Jueves 27 de Junio de 2019

Un sondeo de opinión realizado por la Subsecretaría municipal de la Mujer de Paraná sobre hábitos de comportamientos en boliches, reveló que en términos generales la violencia y el acoso son situaciones constantes en estos ámbitos. De acuerdo a los resultados preliminares, el 93,3% de los consultados sostuvo haber vivido o presenciado algún hecho de violencia, y el 88% afirmó que sufrió o advirtió alguna clase de acoso.

Las agresiones más frecuentes suelen ser empujones, según afirmó el 43,8% de la muestra; otro 35,2% señaló las peleas callejeras; y un 14,3% aludió a peleas de otra índole por lograr una mejor ubicación en el boliche.

Respecto del acoso, el 46% mencionó haber registrado insistencia verbal; el 24,3% sostuvo que advirtió tocamientos; el 14,4% dijo haber sufrido o presenciado alguna persecución; el 1,8% indicó que le sacaron fotos sin su consentimiento; un 0,3% se refirió al acoso en casos de averiguación de sus datos personales a través de sus amigos; otro 0,3% padeció apoyada de miembro; en el mismo porcentaje hubo quienes manifestaron haber sido víctimas de retención o secuestro; otro 0,3% aseguró haber soportado un acorralamiento; también hubo un 0,3% que confió haber sufrido abuso sexual o violación y otro 0,3% de la muestra señaló haber sido drogada.

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El 95,9% de las respuestas proviene de mujeres y la mayoría son jóvenes: el 39,1% de quienes contestaron las preguntas tienen entre 15 y 18 años, y el 44,3% pertenece a la franja etaria de entre 19 y 24 años. El restante 12,5% tiene entre 25 y 29 años; el 2,6% entre 30 y 34 años y el 1,5% tiene entre 35 y 40 años.

El sondeo se llevó a cabo durante tres meses en domicilios particulares, facultades, escuelas, boliches, ámbitos laborales y en la vía pública, y otra información que aportó es que el 67,2% padeció o conoce a alguien que recibió propuestas indebidas. Sobre este último punto, el 46,3% aseguró haber recibido alguna proposición inadecuada a cambio de un beso; el 12% a cambio de sexo; el 0,6% a cambio de bebida; el 0,3% a cambio de transporte o paseo; y el 7,7% advirtió que fue a cambio de drogas.

El informe vertido por la Subsecretaría municipal de la Mujer da cuenta además que el 62,5% fue víctima o presenció algún hecho de inseguridad en un boliche local. Los robos de celulares encabezan el sondeo, con un 30,6%; el 17,2% refirió al robo de su cartera o mochila, o la de algún conocido; al 14,2% lo despojaron de su billetera; un 0,3% registró apuñalamiento como el hecho de inseguridad que padeció o presenció; y otro 0,3% sufrió el robo de su saco o campera.

En un contexto en el que este es un tema que genera una creciente preocupación, se les consultó a quienes brindaron su respuesta cuáles son las medidas de defensa que suelen emplear cuando concurren a un local bailable. El 53,6% indicó que nunca suele irse sola del lugar; el 20% dijo que la va a buscar algún familiar; el 2,7% afirmó que cuenta con algún elemento de defensa personal; el 2% dijo que recurre a un remisero de confianza; el 1,4% avisa a sus familiares cuando se retira del boliche; el 0,7% avisa al personal de seguridad del local; el 0,3% sale en auto con su pareja; otro 0,3% manda su ubicación en tiempo real; un 0,3% pone su ubicación en WhatsApp; y en la misma proporción salir en su vehículo propio fue el recurso utilizado.

No obstante, hay un 18% que no toma ninguna medida de seguridad. “Este es un dato que a mí me llamó mucho la atención”, confió a UNO Liliana Altamirano, una de las referentes del organismo que llevó adelante la encuesta, quien a su vez mencionó: “Las cifras concuerdan con lo que se viene charlando sobre el tema y es lo que se dice de boca a boca, pero es la primera vez que lo podemos traducir en porcentajes. Son cifras altas y hay que prestarles atención. La idea de esta iniciativa es empezar a realizar campañas de concientización, y estos datos son el puntapié para un trabajo que vamos a delinear”.

Cabe aclarar que si bien se trata de un muestreo casual, no probabilístico, las respuestas son útiles para hacer visible una percepción de un ámbito que muchas veces ha recibido cuestionamientos y evidencia que existen problemáticas sobre las que hay que trabajar, sensibilizando a la población y desnaturalizando conductas que son nocivas.

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Ámbito cuestionado

Si bien ya hubo cuestionamientos a boliches en Paraná por diferentes temas, a fines de noviembre de 2018 fueron centro de debate luego de que se difundieran videos de una chica menor de edad sacándose la ropa para ganarse bebidas en un local de este tipo. La controversia se centró sobre todo en la responsabilidad de los mayores y en la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes, expuestas a situaciones de acoso y violencia física o simbólica en estos espacios.

Luego de aquel episodio, que evidenció un hecho grave, se reunieron autoridades municipales, referentes de la Policía de Entre Ríos, los dueños del boliche en cuestión y de otros locales; y participaron además representantes del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), entre otros organismo gubernamentales; también la defensora penal de Menores del Superior Tribunal de Justicia, Laura Mendoza; y el fiscal de Violencia de Género, Leandro Dato, quien ayer dialogó con UNO y sobre este tema advirtió: “En su momento, frente a la situación de este boliche, se dispararon otras denuncias que no tenían por ahí connotación penal, pero sí señalaron situaciones de acoso y demás”.

A su vez, subrayó: “Luego de esta reunión se sugirió que haya más control en los boliches y hasta cierta cartelería para que se visibilizara el tema y se pudiera trabajar en la prevención. Porque primero había que visibilizar el conflicto y la situación, y luego empezar a concientizar y educar con distintas estrategias en diferentes sectores acerca de que no debe ser tolerado ningún tipo de violencia contra la mujer y ningún tipo de acoso, sino que debe haber consentimiento o afectación en una relación en un vínculo entre dos personas de ambos sexos. Tiene que haber siempre una aceptación, no una imposición ni un abuso de poder”.

Por otra parte, Dato recordó que desde abril se incorporó el acoso callejero como un modo de violencia de género en la Ley nacional Nº 26.485 de Protección Integral a las Mujeres –a la que Entre Ríos está adherida a través de la Ley provincial Nº 10.058–, y sobre este punto aclaró que el acoso se considera una infracción a esta norma, pero no un delito, tal como se propuso, por lo que los fiscales en principio no actúan en estas situaciones.

“Quizás alguna demanda haya, a partir de que hicieron las denuncias, y alguna actuación institucional también en otro ámbito de la Justicia, no en la Fiscalía de Violencia de Género Penal, porque trabajamos básicamente sobre denuncias que podrían ser delitos. A veces se presta a confusión lo que es abuso sexual, acoso sexual y acoso callejero. Estos dos últimos casos no son delitos, y se está trabajando para ver cómo se van a tramitar y qué organismo los va a tratar, a partir de la reciente modificación de la Ley de Violencia contra la Mujer”, explicó por último.

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