Paraná
Miércoles 01 de Noviembre de 2017

Una ciudad donde cada vez más duele y lastima la intrusión

Un nuevo intento de usurpación de parcelas ubicados en Crisólogo Larralde de Paraná volvió a abrir el debate sobre la problemática

La intrusión de terrenos fiscales, de espacios públicos y hasta privados es un problema que le duele a Paraná. Es la falta de techo, de un lugar para vivir, de una necesidad básica que no está satisfecha. Pero también es una problemática que lastima a una urbanización que tiene parte de sus parques ocupados, las laderas de los arroyos, los costados de las vías del tren. En estos días hubo un intento de usurpar un terreno en Crisólogo Larralde que logró frenarse en una primera instancia. Desde la Departamental local de la Policía señalaron que ante hechos similares se debe llamar al 911. El hecho ocurrido en el sur volvió a poner la problemática sobre la mesa.

El martes se vivieron momentos de tensión en Paraná. En calle Crisólogo Larralde y las vías –en Larralde entre avenida De las Américas y Zanni, casi al mitad del trayecto– un grupo de vecinos que son dueños de terrenos y que tienen sus viviendas en la zona trataron de evitar que a poca distancia de sus propiedades, sobre los predios que pertenecen al ferrocarril y al costado de un muro, se construyeran un par de casas precarias.

Desde la mañana personal policial de la comisaría 13ª intervino para que al menos se suspendiera el inicio de las construcciones. Cerca de 15 personas, entre hombres, mujeres y niños habían hasta desmalezado una parte del predio para instalarse y contaban con los materiales necesarios para la construcción; en las imágenes que circularon por Internet se vieron hasta tirantes (Ver: Vecinos se organizaron para cuidar un terreno).

El hecho reabrió una discusión, que si bien es vieja en la capital provincial, al momento no tiene solución.
Marcos Antoniow es el jefe de la Departamental Paraná de Policía y dijo que la fuerza no actúa por sí sola, sino que depende de las directivas de un oficial de Justicia o de una autoridad que lleva adelante una medida de desalojo.

"El papel de la Policía es auspiciar de garante de quien lleva adelante el procedimiento", dijo a UNO, y agregó que en estos casos siempre participan más agentes de lo pensado para evitar inconvenientes, es decir para no tener que hacer uso de la fuerza y tratar de resolver mediante el diálogo y el consenso. "Por eso se trata de conocer antes si hay menores, mujeres, cuántos son y demás detalles. Por eso también hay más efectivos que gente, para prever situaciones", agregó.
Pero más allá del papel que cumplen en un operativo específico y de los protocolos, el referente de la fuerza de seguridad comentó: "Hay lugares, sobre todo terrenos fiscales, donde la gente se ubica; como en el Parque Varisco, donde primero ocurrió eso, luego se hizo un barrio y más tarde se legalizó; pero también están las laderas de las vías y hay mucha gente que se ubica en lugares lindantes a los arroyos, todas zonas donde se constituye un verdadero riesgo; la gente, en realidad, se ubica a donde consigue".
Hay hechos de usurpación que se conocieron más que otros. Se sabe de nuevos espacios ocupados en las laderas de las barrancas del Parque Varisco donde hay viviendas de material, con acondicionadores de aire y televisión satelital; también los hay en los barrios periféricos, sobre todo en aquellos que están en los límites de la urbanización como las construcciones que se pueden encontrar en los terrenos del Ejército frente al Gaucho Rivero y Padre Kolbe por dar solo un ejemplo, en numerosos barrios ocurre lo mismo; en el último tiempo también se dio cuenta de la ocupación de espacios en zonas lindantes a División de los Andes; o más antiguas aún fue la ocupación de terrenos en Hernandarias y Soldado Bordón donde 80 familias ocuparon espacios públicos durante más de 20 años por donde estaba la traza de la futura conexión entre circunvalación y la ruta 12, y luego de que se las demolieron los ubicaron en un barrio con viviendas sociales a tres cuadras del lugar.

Pero también hay otras ocupaciones de los espacios públicos que es necesario nombrar, como aquellas que no permiten la llegada al río; o las de grandes viviendas y caserones que se encuentran en terrenos que antes eran públicos y que pasaron a manos privadas sin muchos fundamentos.
"Lo primero que hay que hacer cuando se constata una usurpación de un espacio público destinado al conjunto, es llamar al 911. Así se puede establecer el lugar, tratar de conocer los motivos, las personas, poder identificarlas y dar comunicación a la Fiscalía para que determine los pasos a seguir. Más allá de la necesidad (de un techo) hay espacios destinados para plazas o para la recreación de un barrio que muchas veces terminan de esta manera. Cuando se llama al 911 concurre una persona al lugar para tratar de dilucidar el motivo de la ocupación y saber luego si es un terreno fiscal o no, porque a veces el dueño del terreno ni enterado está de que se lo ocuparon", agregó Antoniow.

Diferenciar
Por su parte, Luis Garay, el defensor del Pueblo de Paraná, comentó a UNO la importancia de discernir: "Siempre diferenciamos. Cada vez que hay una usurpación, si es un delito no lo tomamos, no lo acompañamos. Lo que sí hacemos es la demanda para que existan políticas de vivienda; eso es otra historia", dijo el defensor.

En el mismo sentido habló de la necesidad de que existan planes y programas que verdaderamente afronten la necesidad de un techo digno. Contó de programas sociales en donde no es fácil para las familias más necesitadas poder calificar con los sueldos que tienen y así ya ni siquiera tienen la posibilidad de participar del sorteo por una adjudicación. La Defensoría, además, tienen una Recomendación relacionada al derecho al hábitat.

"Por eso, cuando hablamos de algunos casos particulares, diferenciamos los tantos. Por ejemplo: nosotros acompañamos a la gente del exhipódromo para que tengan sus viviendas ya que ellos no usurparon el lugar sino que las autoridades del Hockey Club los autorizaron a estar ahí. También nos pasó con la familia de calle Churruarín", destacó Garay.
Así, explicó, actúan cada vez que hay casos donde lo que prevalece es una injusticia social. Cierto es que a Paraná, la ocupación de terrenos le duele tanto como la lastima.

Vecinos se organizaron para cuidar un terreno
En calle Crisólogo Larralde, el martes, frente a quienes intentaron ocupar el lugar que hay entre las vías, se dijo que algunos tenían puesta vestimenta municipal de alguna de las unidades y que, por ejemplo, los materiales con los que querían construir sus viviendas eran nuevos.
Eran como 15 personas, muchas mujeres y niños. La Policía les informó que estaban en la posibilidad concreta de cometer un delito al apropiarse de un terreno sin contar con la documentación de respaldo. Con el paso de las horas hubo agresiones verbales y algunos cabildeos que no pasaron a mayores.
En el predio, luego de la discusión, quedaron chapas, tirantes, cemento, piedra, arena y otros elementos de construcción.
En la noche hubo una especie de vigilancia de parte de los vecinos, quienes se iban a turnar para mirar que no llegara nadie al predio; se organizaron de esa manera y esto a pesar del papel que cumplió la Policía.
UNO se comunicó con Marcelo Ruggeri, presidente de la vecinal Las Américas, quien dijo: "Me comuniqué con los vecinos. Ellos dejaron por la noche a un par de muchachos para que se quedaran cuidando el lugar. Quedamos que cualquier cosa nos avisaban. Mañana (por hoy) haremos una reunión con la comisaría 13ª e iremos en representación de la vecinal".
Ruggeri señaló que sospechan que con toda la movida que hicieron los vecinos de Crisólogo Larralde y la Policía no se volverá a intentar usurpar ese terreno cercano a las vías. "Pero los vecinos están muy atentos", agregó.

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