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Un expolicía federal reconoció traslados de detenidos a los cuarteles del Ejército

Se realizaron las últimas testimoniales en la causa Área Paraná. De uno de los testimonios surgieron datos que confirman la coordinación represiva entre las fuerzas armadas y de seguridad.

Viernes 28 de Noviembre de 2014

Este viernes, con las declaraciones de dos testigos, concluyó la etapa de plenario de la megacausa Área Paraná por delitos de lesa humanidad. En lo sucesivo deberán realizarse los alegatos y posteriormente dictarse la sentencia.

Lo más destacado de la última audiencia testimonial fue que un hombre que se desempeñó en la Delegación Paraná de la Policía Federal admitió el traslado de detenidos desde la sede de esa dependencia hacia los cuarteles del Ejército, en lo que fue un reconocimiento inédito en la etapa de plenario de este juicio escrito.

En la otra testimonial, el expolicía provincial Hugo Nicanor Barrios declaró en su domicilio por problemas de salud. De sus respuestas a las preguntas de las partes no se desprendieron mayores datos útiles para la causa, según se informó a UNO.

Carlos Hugo Sánchez ingresó a la Policía Federal en 1971 y en 1975 comenzó a desempeñarse en la Seccional Paraná. Durante la dictadura prestaba servicios en la guardia del edificio de la actual avenida Alameda de la Federación.

En una audiencia que se desarrolló en el despacho del juez federal Leandro Ríos, Sánchez habló de traslados de detenidos desde la Federal hacia los cuarteles del Ejército. Puntualmente, dijo que eran llevados “a la zona de Comunicaciones”, donde se sabe que funcionaba uno de los mayores centros clandestinos de detención.

No solo hizo este reconocimiento que evitaron mencionar otros miembros de fuerzas de seguridad que declararon en la causa, sino que recordó incluso que él mismo participó en uno de esos traslados. Dijo que era “un día de verano” y “a la mañana”; que el detenido era un hombre joven, de unos 20 años, y que en el Ejército los estaban esperando, dejaron al muchacho y se retiraron.

Con este dato se estaría comprobando la coordinación represiva, en especial entre el Ejército y la PF. A esto se suma que en la seccional se realizaban reuniones periódicas entre las autoridades de las distintas fuerzas, algo que mencionaron varios testigos y también Sánchez.

Cuando le preguntaron por qué llevaban detenidos a los cuarteles, dijo que “seguramente porque allí se les tomaba declaración”. Más adelante, ante otra interrogación, indicó que el traslado en el que participó él pudo haber sido un procedimiento “de índole subversiva”.

Sánchez dijo que la orden de ese traslado salió de “la gente de la Oficina Técnica”, en alusión a uno de los nombres con los que se conocía al área de informaciones o inteligencia que funcionaba en el primer piso de la Policía Federal y donde –entre otros– trabajaban el imputado Demonte y el represor fallecido Osvaldo Conde.

Luego de las declaraciones de este viernes, de no mediar ninguna medida nueva del juez, debería iniciarse la etapa de los alegatos. Estas presentaciones pueden realizarse por escrito como en forma oral, ya que los dos modos están previstos por el Código de Procedimientos en Materia Penal que se aplica en este proceso. El reclamo de las víctimas y los organismos de derechos humanos es que la sentencia se dicte antes de fin de año.

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