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Trabajo convocó a UTA y empresas en la previa de un día clave para el transporte

En el ámbito de la cartera laboral de la Provincia se deberá dirimir el planteo sobre descuentos por días no trabajados. Mañana deben abonarse sueldos.

Martes 03 de Septiembre de 2019

Pasó a cuarto intermedio hasta las 17 la audiencia de conciliación entre UTA y Buses Paraná en la Secretaría de Trabajo.

El gremio debe consultar a las bases sobre la propuesta empresaria de pagar el 50% de las horas extras descontadas.

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Anticipo

Entre hoy y mañana podría definirse buena parte del futuro inmediato del transporte urbano de pasajeros de Paraná. La crisis por la falta de recursos y por los recortes de subsidios, agravado por el conflicto gremial que derivó en casi 20 días sin servicio público en la ciudad –cuatro en julio y 15 en agosto–, abre interrogantes en torno a la continuidad de la prestación a partir del viernes.

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Mañana, cuarto día hábil del mes, deberán abonarse a los trabajadores los salarios correspondientes a agosto. Hubo en ese período 15 días sin que los colectivos circularan por las calles de la ciudad. Las empresas Mariano Moreno y Ersa sostienen que “día no trabajado es día descontado”, algo que ha sido rechazado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA). De hecho, cuando el gremio decidió levantar la protesta el martes 20 de agosto –tras percibir aumento de sueldo y viático y medio aguinaldo–, quedaron en el marco de una negociación los recortes aplicados por cuatro días de paro.

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Por ese motivo se firmó un acta en la Secretaría de Trabajo de la Provincia, que habilitó una instancia de negociación entre la concesionaria Buses Paraná y la UTA, que hasta ayer no tuvo ningún avance.

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En ese marco fueron citadas hoy las partes, a las 12.15, según se informó a UNO, para intentar acercar las partes que se mantienen firmes en sus posturas.

La UTA sostiene que el paro fue legítimo porque se reclamaba por el incumplimiento de la cancelación del medio aguinaldo.

Las empresas, por su parte, sostienen que durante el tiempo que no circularon los colectivos dejaron de recaudar 20 millones de pesos. Es decir que durante agosto solo recaudaron 20 millones de pesos por medio mes.

En la merma de recursos de las empresas para afrontar los compromisos salariales de esta semana –representan unos 33 millones de pesos– el gobierno provincial transfirió en las últimas horas el aporte comprometido, con el descuento del 50% del adelanto otorgado a mitad de mes, que permitió destrabar el conflicto; llegaron los 5 millones de pesos que cada mes provienen del Fondo Compensador del Transporte, del gobierno nacional. Pero como contrapartida, habrá menos fondos por el Boleto Estudiantil Gratuito Universal (BEGU), que representan 1,6 millones de pesos mensuales. Y hasta ayer, pese a los anuncios, no se habían transferido los 5 millones del Aporte del Tesoro Nacional (ATN) que sobre el fin de semana el secretario del área Legal y Técnica del municipio, Walter Rolandelli, había confirmado sobre su recepción.

Para la reunión de hoy no fue convocado el gobierno municipal de Paraná, ya que la discusión está centrada en un aspecto de carácter gremial, como son los días descontados.

Ocurre que de lo que pueda resolverse sobre esa discusión dependerá la continuidad o no del servicio de colectivos en los próximos días.

Según pudo conocer UNO, es poco probable que en este escenario de escasa recaudación propia y de recursos sin incrementos, las empresas cuenten con la totalidad del dinero que requiere abonar los salarios con el ya incorporado aumento del 20% de aumento.

En esa encrucijada entre las partes hay dos herramientas legales que podrían permitir aplazar por unos días la posibilidad de un paro –como el dictado de la conciliación obligatoria–, o dar curso al nuevo planteo presentado semanas atrás por las empresas para reclamar por la aceptación del Procedimiento Preventivo de Crisis. Este último mecanismo había sido solicitado a mediados de julio, permitió una tregua de 15 días, pero luego fue rechazado por la Secretaría de Trabajo de la Provincia.

Sin embargo, hace tres semanas –en el medio del paro de la UTA– Buses Paraná volvió a insistir con el planteo. La amenaza inicial era achicar salarios, recortar frecuencias, y aplicar suspensiones rotativas de personal; ahora los empresarios piden flexibilización de UTA. Así ya lo hicieron saber durante una conferencia de prensa días atrás, donde marcaron también que el sistema es inviable, con egresos que son mayores que los ingresos totales.

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