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Tiene causas por estafa por vender cabañas sin terminar y las sigue ofreciendo por redes

Un grupo de perjudicados alertó por esta maniobra y reclama celeridad a la Justicia. Advierten que el caso por estafa puede tener los ribetes de una megacausa.

Martes 17 de Mayo de 2022

Un grupo de familias que había firmado contratos con una empresa dedicada a la construcción de cabañas y que como parte de ese acuerdo pagó dinero por adelantado, está viviendo una verdadera pesadilla. Todos destinaron los ahorros de toda una vida para alcanzar el sueño de la casa propia y a cambio recibieron falsas promesas. El caso llegó hasta las páginas de UNO en noviembre de 2021, cuando uno de los damnificados contó cómo había sido estafado por el responsable de la firma Log Homes, Emanuel Meglio. En las redes sociales el empresario de la construcción promocionaba sus cabañas entre potenciales clientes de Entre Ríos, pero también de Santa Fe y otras provincias vecinas.

Así llegó a interesarse Víctor Albornoz, que en diálogo con este medio admitió que entregó por anticipado 13.000 dólares por una cabaña que nunca se terminó de construir.

Las víctimas acusan a Meglio de una operatoria fraudulenta y que se rige por un patrón similar: las viviendas acordadas a través de un contrato nunca se inician o, en su defecto, las obras quedan a mitad de camino. Cansado de las evasivas, Albornoz –en realidad su padre firmó la demanda– presentó una denuncia penal por el delito de Estafa que se tramita en la Fiscalía a cargo de Cristian José María Giunta. La presentación judicial lleva el número de legajo 165.503, aunque no es la única denuncia penal radicada en los Tribunales de Paraná: el segundo legajo está registrado con el número 167.289. “La demanda se presentó en 2021. Desde que se presentó hasta ahora hemos hablado con el fiscal y hasta me llamó por teléfono para decirme que estaba todo en proceso. Pero ha pasado muchísimo tiempo y no hay ningún tipo de definición, más que cuando trajeron a esta persona y le pintaron los dedos. Le hicieron un allanamiento en Federación y encontraron celulares, computadoras y documentación. Lo trajeron, pasó la noche en la Fiscalía y lo liberaron”, dijo el denunciante.

El operativo se concretó un mes después de la publicación del caso en UNO, con la detención de Meglio y el secuestro de elementos probatorios para la causa. Fue apenas una puesta escena, porque de ahí en más la causa avanzó poco y nada. Así lo plantea Albornoz junto a su padre Víctor Hugo Eduardo, en relación a los tiempos que maneja la Justicia. “Sentimos que la Justicia no define para dónde va todo. Se habló de que como eran tantas denuncias y hay una denuncia en Federación por asociación ilícita, que se iban a unificar las denuncias en una sola causa para que se tenga más información. Pero seguimos en proceso de espera”, lamentó.

Su padre se debate entre la preocupación y el desconcierto por el daño moral y económico que Meglio les está causando. La situación es tan dramática como insólita, porque mientras los perjudicados siguen reclamando justicia, el empresario sigue publicando y vendiendo cabañas y engañando a familias que sueñan con tener el techo propio. Para acreditar esta maniobra la familia Albornoz presentó documentación en Fiscalía.

“Esta persona falló tremendamente, Vitty (en alusión su hijo) insistió mucho tiempo con tratar de acordar y este se cansó de mentir. El terreno es mío y se lo cedí al él voluntariamente para que se hiciera la casa. Le di el dinero para que se hiciera la casa y se quedó en banda. Lo que se hizo después fue iniciar la demanda, obviamente la tuve que iniciar yo porque al contrato lo hice yo. Él lleva adelante todo porque es para él, pero está a nombre mío, entonces tengo que hacer las acciones yo”, repasó.

Luego continuó con su descargo: “Nos han perjudicado de una manera aberrante, de muy mala estofa. Hay personas en el mundo que creemos que la palabra vale, que lo firmado vale y hay personas que viven de los que creemos. Traté por todos los medios que él no se saliera de sus cabales, porque cualquier otra persona podía tomar justicia por mano propia”.

Megacausa por estafa

La familia Albornoz advierte que se está ante una megacausa por estafa por el tenor de los delitos sujetos a investigación. Albornoz padre aseguró que su intención “es recuperar no solamente lo que se pagó, sino el daño ocasionado. Acá lo que está mal es el sistema, un sistema que aborta cualquier tipo de buena fe, de buena intención y de cumplimiento real. Y está todo en la carga de que uno tiene que demostrar que es el damnificado. Eso es contrario al principio de ley universal. Es cierto que nadie es culpable hasta que no se demuestra lo contrario. Pero la carga de la prueba tiene que estar en el que está sospechado y con antecedentes”.

Explicó que la inacción de la Justicia en este caso equivale a proyectos de vida que se fueron truncando, y lo más grave, personas que lo sufren en carne propia: muchas de ellas nunca pudieron construir su casa y otras en el camino se enfermaron, entre otros padecimientos.

UNO quiso hablar con el fiscal pero no hubo respuesta

UNO llegó hasta la sede del Ministerio Público Fiscal, en Paraná, para consultar el funcionario que tiene a su cargo la investigación. En mesa de entradas se pidió por Cristian Giunta, y la primera respuesta fue que se encontraba en una audiencia en Tribunales. Pero ante la llegada de su secretaria se cambió la versión: el fiscal estaba en su despacho mucho trabajo y recién iba a poder atender a este periodista a fines de la semana próxima.

Una Justicia de puertas cerradas, mientras tanto las víctimas siguen esperando una reparación que nunca llega. “¿Cuánto vale un año de nuestras vidas?”, se preguntó Albornoz padre. “¿Lo van a arreglar con plata? ¿Cuánta plata le tendrían que dar a él para pagarle todo el daño ocasionado?”, enfatizó.

En ese marco recordó que en diciembre de 2019 se pagó el contrato y ya pasaron casi tres años sin tener novedades del avance de la obra, y mucho menos del dinero que se pagó en concepto de adelanto.

"Destruyó el sueño de muchas familias"

Carmen Ríos es otra de las víctimas del empresario Emanuel Meglio. La mujer contó que había iniciado el proyecto de la construcción de dos cabañas, las cuales se pagaron por adelantado. “Las cabañas se construyeron y en ese momento no habíamos tenido ningún tipo de problema. Hicimos contrato y estaba todo bien. Pero después íbamos a hacer nuestra casa, construida en troncos macizos”, describió. Explicó que en ese momento surgió una amistad con Meglio y que mantuvo ese vínculo con varias familias. Carmen vivía a pocas cuadras de distancia del denunciado y consideró que no era necesario firmar un contrato.

“Mi esposo había cobrado una indemnización y decidió invertir el dinero en una casa. Se lo dimos a Meglio. Esa casa no existió nunca, incluso vino y levantó un pequeño zarzo, que luego se cayeron solos, no sirvieron para nada”, recordó.

Dijo que se cruzaron con Meglio en la calle y que recibieron amenazas. “Es un hombre impune, porque sigue haciendo publicaciones y ofrece sus construcciones en todos lados, en Gualeguaychú, Paraná, Concepción del Uruguay y en Gualeguay”, señaló. Contó además que el arreglo de palabra para construir la casa incluyó el pago de una suma de 4,5 millones de pesos. Luis Cattáneo, de Santa Fe, dijo haber sido estafado por 1,1 millones de pesos por la obra inconclusa de una cabaña de la empresa de Meglio. Presentó una denuncia penal que se encuentra en instancia de investigación.

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