Tarifazo
Miércoles 15 de Agosto de 2018

Taxistas y remiseros coinciden en algo: los viajes disminuyeron hasta un 30% por día

Aducen distintas causantes sobre las dificultades de trabajar en la calle. Afirman que también bajó la calidad de los viajes que se hacen

Desde la cámara que reúne a las agencias de remises de Paraná explicaron que la situación económica se siente en la calle y que disminuyeron entre un 25% y un 30% la cantidad de viajes que realizan a diario y hasta incluso la calidad, es decir que se hacen trayectos más cortos. Pero en las paradas de los taxis también sienten esta realidad, si bien algunos aducen que la competencia desleal con los primeros los perjudica en este contexto.
"Efectivamente ha disminuido la cantidad de llamados y la calidad también y en entonces se arbitran los medios para tratar de sobrellevar lo más decorosamente posible esta situación", dijo a UNO Juan Carlos Eberlé, titular de una de las agencias de remises más tradicional de la capital provincial y quien está al frente de la cámara paranaense que agrupa a unas 16, de las 20 firmas que operan en la ciudad.
El empresario también sostuvo: "Estimamos que disminuyó la cantidad de los viajes entre un 25% y un 30%. También se hacen viajes más espaciados y más cortos: donde antes una persona hacía ocho o 10 viajes semanales, ahora hace cuatro o cinco y en menores distancias. Y ese viaje que se perdió, el pasajero lo toma cuando está obligado a recorrer determinada distancia que caminando es muy dificultoso".
También explicó que un viaje en remís en Paraná ronda los 60 o 65 pesos y que ese es el monto de la mayor cantidad de viajes que se presentan.
Días atrás se conoció que en otras ciudades de Entre Ríos, desde las agencias sostenían que algunos remiseros dejaban la actividad por la poca cantidad de llamados que recibían. Pero Eberlé explicó que en realidad, y a pesar de que diminuyeron los viajes, las características del sector hace que se transforme en un refugio para quienes perdieron sus puestos en otros trabajos.
"Se trata de una actividad emergente y no tenés relación de dependencia, la gente que pierde su trabajo muchas veces busca un refugio acá, en el remís. Lo que los empresarios tratamos de hacer, y aunque no parezca lógico, es no llenarnos de autos por más que el ingreso sea mayor cuanto más cantidad de remises se tienen. Esto es para cuidar el trabajo y no sumar más comensales cuando la torta se achicó", reflexionó.
En este contexto, explicó además, que la cantidad de remiseros se mantiene o tiende a crecer. "Pero no es que el remís florece, sino que cuando merma el trabajo formal, muchos se refugian en esto", reafirmó.
También sostuvo que en el último tiempo si bien no fueron autorizados a contar con mayores vehículos de parte del municipio, se habilitaron dos empresas más.
"Según el censo de la Municipalidad hay entre 1.000 y 1050 remises y 500 taxis habilitados en Paraná. Pero también hay que decir que entre el 20% y el 30% aumenta los fines de semanas con los ilegales. La Municipalidad hace controles todos los días sobre los autos habilitados, pero nunca agarra a los truchos", dijo Eberlé y contó que entre viernes, sábados y domingos por la madrugada se los puede ver con carteles en los parasoles ofreciendo un servicio de manera ilegal.
Y en la parada de taxis de Alem y Peatonal San Martín, ayer por la tarde estaban Carlos Rodríguez, Ricardo Cano Ceballos y Celso Delfín Garay a la espera de posibles pasajeros. Entre los tres hablaron de la realidad de los taxistas y de entrada mencionaron la competencia desleal que afirman sufrir ante remiseros que "hacen base" en la calle en lugar de ir a buscar pasajeros a partir de la llamada telefónica a las agencias. La solución, para ellos, es un mayor control sobre esta situación por parte de los inspectores municipales. Y algo de razón tenían, en el rato que duró la entrevista un remís estacionó un poco más adelante a la espera de algún cliente ocasional.
Pero los tres hombres también reconocieron que la situación económica los afecta. "Si antes subían 10 personas, ahora lo hacen siete", dijo Cano Ceballos y Rodríguez confirmó: "Sí, es un 30% menos". Estiman que ahora se camina más o se usa el colectivo para tratar de ahorrar.
Esto también los lleva a tener que trabajar mucho más tiempo, y por lo menos están entre 10 y 12 horas arriba del taxi: entre el canon que le tienen que pagar al dueño del auto y el combustible, les quedan entre 500 y 600 pesos diarios. Pero enseguida volvieron a cargar contra "los remiseros que hacen trampa", aquellos que levantan pasajeros que los paran en el medio de la cuadra.


El lujo de atravesar Paraná en un auto de alquiler

Lo que puede sonar un lujo, también es una necesidad y quienes toman un taxi o piden un remís para realizar determinado trayecto saben de antemano que deberán pagar un precio que no es para cualquier billetera.
Por ejemplo, para llegar desde el centro de Paraná al exhipódromo hay que pagar 60 pesos. Ese es el viaje promedio, es lo que cuesta también "manejarse en la centro", según palabras de los propios taxistas.
Desde un boliche, si hay que "repartir" a cuatro jóvenes a sus hogares, por lo menos deberán pagar hasta 250 pesos entre todos y ese es el viaje promedio de la noche. Desde el centro al aeropuerto, el costo del viaje ronda los 180 pesos. Pero aquellos que quieran ir desde el centro a la futura Fiesta de Disfraces deberán considerar contar con 280 pesos para poder viajar tranquilos y cómodos. Hasta el Hospital San Martín, desde San Agustín hay que pagar 70 pesos y desde Ramírez y avenida De las Américas por lo menos 130 pesos.

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