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EDUCACIÓN

Talleres de escuelas técnicas cobraron dinamismo esta semana

Tras el receso, las instituciones educativas de las escuelas técnicas ampliaron su jornada de talleres. Esto ayudará a recuperar saberes pendientes en pandemia.

Martes 27 de Julio de 2021

Tras el receso invernal, esta semana retornaron las clases en la provincia, con la implementación de una jornada educativa ya con horario completo, sin las cuatro horas máximas por día de presencialidad que estaban vigentes hasta ahora. Con esta posibilidad, las escuelas técnicas y agrotécnicas de la provincia iniciaron los talleres de manera más intensiva, luego de un 2020 en el que esta instancia prácticamente no pudo llevarse a cabo a partir de la cuarentena que se decretó al declararse la pandemia del coronavirus; y de un primer trimestre en el que los chicos debieron turnarse para asistir de forma presencial bajo la modalidad de burbujas, con las limitaciones que esto conlleva.

“Los alumnos tienen hambre de taller, están con muchas ganas de seguir aprendiendo en estos espacios la parte práctica”, destacó a UNO Baltasar Llobet, jefe de sección Herrería y maestro de sección en la Escuela de Enseñanza Técnica (EET) Nº 1 General Francisco Ramírez, quien mencionó que fuera de este ámbito educativo, por más que se brindaran clases virtuales de talleres, es muy difícil que los estudiantes accedan a los conocimientos prácticos, sin contar con las herramientas ni el acompañamiento docente en este proceso de aprendizaje.

Talleres en escuelas técnicas cobra ritmo en la segunda parte del año en su horario habitual..jpg

El docente recordó cómo fue el dictado de las clases y talleres con modalidad de burbujas durante la primera mitad de este año en el establecimiento educativo del que forma parte: “En un curso de 25 chicos, por ejemplo, la mitad iba de forma presencial una semana a los talleres y a educación física, a la siguiente venía a las materias teóricas al aula”, mencionó.

No obstante, en este contexto, observó: “En muy poquitos cursos en nuestra escuela tuvimos la necesidad de hacer más de dos burbujas en un curso, por la cantidad de alumnos. Pero advertimos que esos cursos van un poquito mas atrasados en los contenidos. Esta modalidad de burbujas atrasa todo el trabajo de taller y no se alcanza a dar todo el contenido, hemos tenido que cambiar algunas tareas o reducir la calidad y la cantidad del trabajo para que los chicos puedan medianamente puedan cumplir con todo, no estamos completando los contenidos que nosotros queremos y necesitamos que el chico aprenda. Pero si lo comparamos con el año pasado, en que prácticamente no se pudieron dar los talleres, esto es mejor”, subrayó.

Aunque en 2020 los profesores intentaron armar videos y tutoriales, los resultados a la hora de aprender son diferentes, ya que hay alumnos que precisan familiarizarse con las herramientas que se emplean, y a través de la virtualidad es muy difícil trasmitir este tipo de saberes, a pesar de los esfuerzos de los profesores.

“El tema es que el año pasado se seguía extendiendo la cuarentena y no sabíamos cuándo volver en realidad. Los chicos de Primer y Segundo año pasan por varios talleres. Este año tratamos de darles a los de Segundo, que venían con un régimen de promoción acompañada, la posibilidad de hacer un trabajo integrador entre lo que es Primer año también, ya que no pudieron tener taller, pero no es lo mismo que un ciclo lectivo normal”, dijo.

Por otra parte, refirió que el año pasado, quienes concluían la escuela Secundaria, pudieron concurrir a los talleres desde octubre, y en algunos casos prolongar el cursado hasta abril de este año. “Sobre todo pudieron hacer la parte de talleres y prácticas profesionalizantes, que es una materia que vincula taller con teoría y con el mundo del trabajo, e implica un montón de cosas”, señaló.

Llobet destacó que desde ahora se pueda hacer un horario que abarque más que las cuatro horas a las que se debió reducir la cursada en el primer trimestre, llegando a las nueve o 10 horas diarias de clases teóricas y prácticas, y subrayó las ganas que tienen tanto los alumnos como los docentes de compartir los aprendizajes y acceder a los conocimientos prácticos, que abarcan de algún modo el espíritu de lo que es una escuela técnica.

No obstante, lamentó que en la actualidad tengan que atravesar una situación que denunció la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) antes del receso invernal, y continúa sin resolverse: “Seguimos teniendo inconvenientes con los talleres, como el hecho de no tener calefacción de ningún tipo, ni siquiera estufa eléctrica; sigue habiendo demoras en las partidas de limpieza, faltan materiales, hay falencias que en otras escuelas incluso son peores".

"Acá los profesores tenemos que poner de nuestro bolsillo estos días para comprar toner para la impresoras del taller. Y eso que la nuestra es una escuela modelo, pero hay otras escuelas que tienen más carencias y son menos visibles”, advirtió.

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Sobre este punto, Sergio Garzón, profesor de la EET N° 21 Libertador General Don José de San Martín y encargado del la Comisión de Salud de AMET, sostuvo: “El tema de la pandemia generó que haya situaciones de abandono en las escuelas y no se aseguren los fondos suficientes para hacer mantenimiento. Eso causó que la infraestructura haya decaído bastante. Si bien hay situaciones diferentes en las distintas escuelas técnicas y agrotécnicas, estas últimas son la que se ven más perjudicadas, ya que en el campo se necesita sacar la maleza, cuidar animales, y hemos visitado lugares en los que la maleza ha progresado mucho más porque falta gente que corte el pasto y demás”.

Otro inconveniente que mencionó es que los transportes de media y larga distancia siguen con servicio reducido y comentó: “Es un detalle importante, porque no está completo el transporte de media distancia, sino casi al 50%, y esto hace que se complique la ida de los chicos y los profesores, sobre todo a las escuelas agrotécnicas que estén sobre alguna ruta. Esto es algo que aún no está resuelto”.

Por otra parte, confió que en varias escuelas, como la EET N° 21, los docentes son los que hacen el mantenimiento de pintura, y hasta llevan herramientas de sus casas, al igual que los chicos, para poder dar los talleres. Sin embargo, destacó que la jornada pueda normalizarse en este trimestre: “En la EET N° 21 estamos haciendo prácticas profesionalizantes en una empresa, que gracias a la normalidad se pudieron retomar. A diferencia del año pasado, muchas escuelas pueden avanzar con estas prácticas”, subrayó, y remarcó: “Los alumnos están embalados por poder ir a los talleres, y esto es contagioso, porque también estamos con muchas ganas los padres y los docentes de que se puedan dar clases normalmente en lo que resta del año”.

En la EET N° 3 también resaltaron la posibilidad de contar con más horas para el adecuado desarrollo de los contenidos curriculares. Osvaldo Carboni, el asesor pedagógico, indicó a UNO: “En el trimestre anterior los años estuvieron divididos en burbujas en la institución: por la mañana venían los alumnos del Ciclo Básico, que se dividió en dos; y a la tarde el Ciclo Superior, que se mantuvo como estaba, al ser menos cantidad de estudiantes. La modalidad de clases fue dual, virtual y presencial. Esta semana se volvió al horario normal de 7,30 a 13.30, y por la tarde horario completo. Del Ciclo Básico, una burbuja esta semana tiene clases presenciales con todos los profesores, y la otra tiene taller. La semana que viene es al revés”, explicó.

Con respecto al año pasado, sostuvo: “En los talleres específicos se complicó desde la parte práctica, pero se trató de lograr los objetivos que los estudiantes pudieran tener los conocimientos, acercándoles material por PDF y distintos medios. Sin embargo, sabemos que nada va a reemplazar la presencialidad. Y ahora se nota en el entusiasmo de los chicos, que están viniendo a pesar de estos fríos, con muchas ganas de aprender”, apreció.

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