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Sube el pique al ritmo de los precios del equipamiento

Con el río bajo es un buen momento para pescar desde la costa del Paraná. Pese a la “primavera” bajó el número de aficionados porque los precios de reeles y cañas van parejos con la inflación.

Martes 06 de Noviembre de 2012

Aumentó el pique en la costa de la capital provincial y casi al mismo ritmo fueron subiendo los precios de reeles, cañas, nylons y señuelos. Esto repercutió en que bajen las ventas salvo cuando llegan los fines de semana largos.
 

Después de varios meses en donde se pescaba poco y nada, luego de la pronunciada bajante que dejó al río en 2,55 metros (en el puerto de Paraná) comenzaron a salir dorados, tarariras y sábalos.
 

En la desembocadura del arroyo Antoñico, el límite natural entre la playa del Club Atlético Estudiantes y el Club de Pescadores, se suelen ver cardúmenes de sábalos de unos 500 gramos promedio.
 

Claro que los especialistas advierten que las especies que se pescan en esa zona, como la tararira de río, no son aptas para el consumo humano por el altísimo nivel de contaminación que tiene el cauce de agua que soporta las cloacas y la basura de las miles de viviendas que se asentaron en las márgenes desde la zona de Los Cuarteles hasta Puerto Viejo. UNO recorrió ayer la zona y advirtió que el color del agua, en donde había personas pescando, era de un verde intenso.
 

Además la suciedad que dejó el agua cuando se fue, es una clara señal de la peligroso que puede ser ingerir un sábalo de esta parte de la costa.
 

Ayer el río había crecido ocho centímetros y volvió a ubicarse dentro de los valores normales para esta parte del año.

Consejos
“Ahora es un buen momento para ir a pescar desde la costa”, contó a UNO Mario Cortopassi que además de ser fanático de la pesca tiene su local de venta de equipamiento y carnada en calle Uruguay, a 150 metros de avenida Ramírez.
 

El que tenga ganas de probar suerte y tenga que comenzar desde cero, deberá pensar que una caña (de las buenas), que se necesita para intentar tirar cerca de unos 100 metros río adentro (los que están entrenados llegan a lanzar 150 metros), vale 320 pesos. Al “garrote” hay que sumarle un buen reel, de tres rulemanes que van desde los 260 pesos hasta un rotativo (para expertos) que cuesta 550 pesos.
 

La caña y el reel se completan con un nylon 50 que vale 12 pesos los 100 metros. La elección de los plomadas también tiene mucho que ver con la decisión de pescar desde la costa.
 

Para tener en cuenta, entonces, el kilo cuesta 23 pesos (en Paraná las ideales son las de 150 gramos en adelante).
 

Ahora lo que resta son los anzuelos y hay que saber que los Nº 3 y 4, valen 40 centavos cada uno. También están los 8/0 para el dorado que sale 1,50 pesos y hay señuelos que van desde los 20 a los 70 pesos.

La ilusión en la carnada
El que va a pescar y tiene que comprar la carnada (claro que están los que tienen sus propios criaderos) comienza una gran discusión para saber si sale con lombriz, tripa o morenitas.
 

Esta última está escaseando porque, cuentan, que su mantenimiento es muy caro. Cuando llegan los días de calor (ayer el termómetro marcó 32º a la hora de la siesta) los vendedores tienen que salir a comprar barras de hielo para que se mantengan vivas.
 

Por eso, para la costa, la gran mayoría sigue eligiendo las lombrices (10 pesos el tarrito de arvejas); en tanto que la tripa de pollo cuesta siete pesos y la tripa de sábalo (del Ibicuy) vale 15 pesos.

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