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Solidario hasta la médula, se transformó en donante para salvar la vida de un niño

Daniel Avilés es albañil y vive en Gualeguaychú. Resultó compatible con un bebé de 2 años no emparentado y gracias a su gesto fue trasplantado

Sábado 09 de Noviembre de 2019

Daniel Avilés tiene 40 años, es albañil y vive en Gualeguaychú. Hace unos años fue a donar sangre al hospital Centenario de su ciudad y le consultaron si quería inscribirse como potencial donante de médula ósea. El hombre, que es padre de cuatro hijos, fue informado sobre el procedimiento y accedió.

Firmó un consentimiento por escrito y se le extrajo una unidad de sangre para ser inscripto en el Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, donde hasta hoy hay 264.000 personas anotadas voluntariamente para poder “donar vida en vida” si alguien precisa un trasplante de este tipo. Como históricamente las posibilidades de encontrar a alguien con 99,9% de compatibilidad, como requiere este tipo de trasplante, es de una en un millón, también se integran los datos de los posibles donantes al Registro Mundial.

A mediados de este año lo llamaron desde el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) para informarle que podía ser donante de un niño de 2 años y le preguntaron si aceptaba. Solidario hasta la médula, no lo dudó. Según contó a medios de su localidad, viajó a Buenos Aires, le hicieron una entrevista en el organismo, y luego tuvo que brindar otras muestras y hacerse análisis complementarios en el Banco Único de Sangre del Hospital Centenario. Más tarde viajó al Hospital Alemán sin ningún gasto y, ese mismo día, pudo regresar a Gualeguaychú, tras un procedimiento sencillo en el que no se realiza ningún tipo de cirugía.

Claudia Arteaga, técnica en Hemoterapia y referente del Banco Único de Sangre del Hospital Centenario, fue quien tomó las muestras y contó a UNO cómo se realiza este tipo de donación: “Muchos lo confunden con la médula espinal y es importante aclarar que se trata de la médula ósea. Se trata de un procedimiento llamado féresis, por el cual por un lado se le extraen al donante las células madre. Previamente se le colocan cuatro vacunas para que la médula ósea las libere, y por otro lado se le va devolviendo lo que no se utiliza, que son los glóbulos blancos, rojos y plaquetas”, dijo, y explicó: “Las células madre, cuyo nombre científico es células progenitoras hematopoyéticas, son aquellas que están sin diferenciarse todavía y después van a tomar una identidad, ya sea como glóbulos rojos, blancos o plaquetas”.

En el caso de Daniel, a la comunicación de que podía ser donante se la envió el Registro Nacional de Médula Ósea. “Yo hice de intermediaria para sacar las muestras y demás, y me enteré por él de los detalles. Lo que manifestó es que como tiene hijos, pensó en ellos y no dudó un segundo en decir que sí. Él fue el primer donante de médula ósea no relacionado o no emparentado con el núcleo familiar en Gualeguaychú, donde antes ha habido este tipo de trasplantes, pero entre hermanos o familiares. Por eso su testimonio es muy importante para sensibilizar sobre el tema, y para mí en particular fue una emoción enorme”, aseguró.

Mercedes Cagnani, integrante de la ONG Entrerrianos hasta la Médula, sostuvo que sería el primer caso de alguien que reside en la provincia que fue convocado a ser donante de alguien que no es familiar suyo, y recordó que en Entre Ríos sí hubo varios pacientes que recibieron un trasplante de médula ósea de personas inscriptas a nivel mundial que accedieron a dar este gran paso de posibilitarle a otro seguir viviendo gracias a su donación. Algunos de los más recordados fueron el de Dulce Aguilar, la nena de Paraná cuyo donante es de Brasil y el año pasado pudieron conocerse; o el de Zaira Chaparro, la niña oriunda de General Ramírez que tuvo un donante de Israel, al que el papá de la pequeña espera contactar algún día para darle las gracias. Para poder hacerlo se debe cumplir un plazo legal y ambas partes estar de acuerdo.

Trabajo pionero

Claudia Arteaga contó a UNO que los hospitales Centenario de Gualeguaychú y el Masvernat de Concordia fueron hace 13 años los primeros en adherirse al Registro Nacional de Médula Ósea, que realiza un trabajo sostenido desde 2003. “Fuimos pioneros en la provincia. Hace 13 años que fidelizamos donantes para el Registro y hace cuatro se nos dio la posibilidad de que haya un posible donante de Gualeguaychú, pero finalmente el trasplante se realizó con otra persona”.

“Para nosotros el caso de Daniel es un logro, es poder cerrar un círculo. Él primero vino a donar sangre y se le consultó si quería pertenecer al Registro, se le explicó en que consiste y aceptó. Es requisito donar una unidad de sangre. Se firma un consentimiento informado, por el cual yo salgo de testigo de él de que quiere que sus datos genéticos pasen a un Registro Nacional. Después pasa a un Registro Internacional y cuando se abre una búsqueda en cualquier parte del mundo, se coteja en el sistema HLA, que tiene que ser el 99,9% compatible”, manifestó.

Asimismo, señaló: “En este caso fue un donante argentino fidelizado por el Banco de Sangre del hospital Centenario de Gualeguaychú. Cuando se manda una muestra por primera vez al Registro Nacional los datos que se tienen en cuenta son la edad, la etnia, que sea no reactivo a enfermedades infectocontagiosas, y el grupo sanguíneo”.

Por otra parte, explicó que cuando la persona es contactada, no tiene la obligación de ser donante si no quiere, pero observó: “Si se convoca a alguien que no es pariente es porque en el núcleo familiar de alguien con una enfermedad oncohematológica no hay nadie compatible y esa persona sí lo es y puede salvarle la vida”.

Enseguida aclaró: “Dentro del núcleo familiar tenemos un 25% de posibilidades de conseguir alguien compatible, y el 75% restante queda en la gente que está inscripta en el Registro Nacional o Mundial. Ha habido casos en que un niño necesita un trasplante y a lo mejor tiene cuatro hermanos y ninguno es compatible, por eso es importante pertenecer al Registro y poder donar, ya que encontrar a alguien compatible es como encontrar una aguja en un pajar”.

Asimismo, aclaró que quien se convierte en donante puede volver a donar nuevamente para cualquier familiar que lo necesite.

Por otra parte, contó que el Registro a nivel nacional está trabajando mucho en la zona del Noroeste y del Noreste del país para poder tener material genético de las etnias indígenas, ya que si se abre una búsqueda a nivel nacional no están representadas.

Hoy se conmemora el Día Nacional del Donante de Sangre y Arteaga señaló que realizarán en el ingreso del Banco de Sangre de Gualeguaychú una colecta y se invitará a ser posible donante de médula ósea. “Siempre se trabaja en la sensibilización con instituciones intermedias. El mensaje es donar vida en vida. Particularmente si donamos una unidad de sangre extraemos cuatro componentes, o sea que estamos ayudando a cuatro personas. Queremos destacar la importancia de contar con donantes voluntarios, que puedan hacer una donación tres veces al año”, concluyó.

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