Solidaridad
Sábado 04 de Agosto de 2018

Solidaridad bien entendida que empieza en un galpón

Trabajan con chicos formando y asistiendo. Son voluntarios que se fijan objetivos propios para enseñar los valores del esfuerzo

Trabajan hace años junto a los más necesitados, pero no lo hacen de la forma tradicional, no tienen al asistencialismo como método. Quieren más. Quieren enseñar, formar en valores, sumar espíritu solidario y generar una interacción que permita soñar con nuevos horizontes y trabajar para alcanzarlos.
Son un grupo de voluntarios que se sumaron a esta cruzada con los objetivos centrados en los más chicos.
Todo lo que hacen lo llevan adelante con un amor enorme y una entrega que demanda tiempo y constancia para contener chicos con problemas de todo tipo.
El grupo de colaboradores está compuesto por hombres y mujeres que han demostrado una entrega plena en su trabajo, y si bien no son muchos, su trabajo vale por miles.
"La idea es ayudar para intentar cambiar algo, sabemos que no es fácil, sabemos que cuesta mucho lograr cambios mínimos, pero hay que empezar por algo. Enseñar la importancia del esfuerzo, del valor de la constancia y de la solidaridad es un paso importante para inculcar en nuestros gurises, por eso es que seguimos apostando a ayudar y enseñar la forma en que se consiguen las cosas, no es cuestión de dar, regalar y nada más", remarcó Wilton Drozdov, la cara visible de este grupo de trabajadores solidarios que mantiene abierto un galpón alquilado en la zona norte de Concepción del Uruguay donde han establecido su base de operaciones.

Toneladas de galletitas
En las últimas horas han tenido una actividad intensa, decenas de instituciones de la ciudad se han visto beneficiadas gracias al trabajo de este grupo que consiguió más de 11 toneladas de galletitas para ser distribuidas entre todos aquellos que necesiten de estos elementos como apoyo a comedores escolares, merenderos barriales o cualquiera que necesite de estos productos que se reciben como donación de la empresa Granix que colabora siempre con este grupo de voluntarios.
"Siempre es una fiesta para nosotros cuando sabemos que vamos a recibir una donación de este tipo, porque hay muchas instituciones que lo necesitan para sus chicos, todo es siempre gratis, a nosotros nos las donan y nosotros hacemos lo mismo coordinando la entrega, lo único que necesitamos es una colaboración mínima como para pagar el flete que nos trae las galletitas, pero solo aquellos que pueden, estamos abiertos a colaborar porque esta ayuda nos llega a nosotros con este solo objetivo", sintetizó Wilton.
Lo cierto es que el trabajo del grupo voluntario cuenta con el respaldo de la Agencia para el Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) de la Iglesia Adventista, una organización que también tiene relación con la empresa de galletitas Granix, por lo que con este canal funciona siempre de manera muy aceitada con la gente de Concepción del Uruguay ante los resultados obtenidos en cada campaña solidaria.

Ñoquis para viajar
Como parte del trabajo que llevan adelante, el grupo de chicos que integran el Galpón Solidario ubicado en Santa Teresita 2289, forma parte del Club de Conquistadores, un grupo scout que forma a los niños y jóvenes en un marco de valores que pretende generar buenas conductas y hombres y mujeres de bien.
Es en este marco que se embarcaron en un proyecto social denominado "Dando valor al esfuerzo", y lo han canalizado a través de la fabricación de ñoquis caseros con el objetivo de recaudar fondos para costear un viaje para los scouts.
"Con los Conquistadores participaremos de un encuentro en Puiggari, y hay muchos chicos que no pueden costear el viaje, por eso mismo todo el grupo se puso en marcha para ayudar y asegurarnos que viajarán todos, pero además tenemos como objetivo un encuentro internacional en Brasil, así que las expectativas son muchas y el esfuerzo se transforma en sonrisa cuando piensan en el viaje", remarcó Wilton.
El domingo fue 29, así que la venta explotó. Vendieron más de 160 kilos y pusieron a prueba la capacidad de fabricación de los chicos.
El domingo 12 se repetirá la jornada, así que ya están diagramando cómo será el trabajo a realizar.

Para todos
El Galpón Solidario es un punto de referencia por muchos motivos. Funciona como comedor y merendero para los chicos que lo necesitan, también hay un ropero solidario al que acudir cuando falta alguna prenda para la familia, y donde se continúan recibiendo cuadraditos de 20 x 20 centímetros a fin de confeccionar cubrecamas.
Los sábados se abre en una jornada que se inicia a las 17 con la merienda, incluye muchas actividades integradoras para toda la familia y finaliza con una cena para todos.
"Tenemos unas 60 personas de promedio cada sábado, pero siempre cocinamos el doble, ya que muchos no solo comen con nosotros, sino que también se llevan para la comida del otro día en sus casas, para nosotros es una enorme alegría poder contar con ellos porque sirve de integración y le da un sentido de acercamiento familiar a todo el grupo, no es fácil, aún hay mucha gente que no se anima a acercarse, pero con el tiempo se suman", remarcó Wilton.
En este sentido el gobierno provincial se ha sumado a través de aportes de la tarjeta Sidecreer para la comida, como así también como respaldo a un proyecto social que les permitió acceder a la compra de las carpas que necesitarán para sus viajes.
El trabajo continúa todos los días, con la misma entrega y con la misma pasión. "La gente necesita, y en esa necesidad está lo más necesario, que es lo físico, es decir la comida, el abrigo, la casa, los remedios, pero también sabemos que el acompañamiento es de vital importancia, saber que no están solos, la esperanza de mejorar, el calor y el resguardo espiritual, no importa de qué religión sea, también tienen que estar siempre presente, la fe en el futuro. En todo eso es que tratamos de trabajar", afirmó Wilton.


Wilton

Wilton Drozdov trabaja en un grupo de voluntarios bajo la tutela institucional de ADRA, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales.
Su nombre está siempre asociado a campañas solidarias. Es la cara visible de un grupo de voluntarios que trabaja todos los días ayudando de forma concreta a los que más lo necesitan.
Tiene un perfil bajo, es un tipo amable al trato, pero se transforma en un apasionado cuando habla de lo que hace. Totalmente realista sobre las posibilidades de ayuda que se puede brindar, y las necesidades de la gente. Se emociona sinceramente cuando le vienen a la mente las caras de los chicos y la realidad en la que viven.
Es Wilton Drozdov. Wilton solamente, para Concepción del Uruguay que lo reconoce como uno de los que llevan adelante actividades claves para el bienestar de quienes más lo necesitan, un hombre que enseña a partir del esfuerzo y el compromiso.

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