La Provincia
Domingo 10 de Febrero de 2019

Sin asfalto y cansados del abandono, vecinos con palas arreglan su calle

Desamparo. Ni ambulancias ni remises pueden entrar a Las Camelias, entre Mihura y Ovidio Lagos, donde vive una paciente oncológica. Soñaron con mejoras y con tener pavimento en una cuadra que hoy es intransitable. La comuna les dice que paguen ellos una cifra inalcanzable

Mónica Horisberger vive hace 12 años en calle Las Camelias, entre Enrique Mihura y Ovidio Lagos, en Paraná. Su hija, que hoy tiene 16 años, tuvo cáncer entre los 9 y los 13 años, y se recuperó. El tiempo que estuvo enferma debían trasladarse a veces de urgencia al hospital, pero la calle sin asfaltar de la cuadra donde viven está tan deshecha que no podían entrar ni las ambulancias ni los remises, y esto hacía más difícil la situación. Se trata de Las Camelias, entre Enrique Mihura y Ovidio Lagos; estas dos sí están pavimentadas. Actualmente Mónica es quien enfermó, también de cáncer, y sigue sufriendo el drama de que no puedan entrar vehículos para llevarla o traerla cuando tiene que ir a una consulta o realizarse alguna sesión de quimioterapia o de rayos. Incluso hace dos meses la operaron, y convaleciente tuvo que caminar media cuadra entre el barro para poder tomar un taxi, con riesgo de caerse. "Me operaron de garganta primero y de riñón después, y lamentablemente no puedo caminar mucho, necesito que un remís pare frente a mi casa y estos días que ha llovido mucho no pueden ingresar, porque todos tocan abajo, ya que hay una parte elevada y otras son zanjones a los costados, como si fuera un arroyo", contó a UNO.

"Está toda abierta la calle y es horrible. En la cuadra hay otras personas con problemas de salud, como hipertensión y enfermedades cardíacas, y al lado de mi casa vive una nena que es ciega y los días de clases necesita del transporte que la lleva a la escuela y tampoco puede entrar", señaló, visiblemente angustiada. A pesar de la esperanzadora noticia recibida el viernes desde Planificación Estratégica, que afirma que a más tardar el jueves comenzarán con el mejorado, cansados del abandono quienes viven en el lugar decidieron arreglar por su cuenta la arteria. Lo organizaron a través de un grupo de WhatsApp que formaron para compartir sus penurias por este tema y tratar de encontrar la solución que la Municipalidad no les brinda, a pesar de los sucesivos reclamos.


Comenzaron ayer con carretillas, palas y las herramientas que tuvieron a mano y sirvieron para empezar a nivelar la calle, sacando los montículos de tierra que las lluvias fueron acumulando cuesta abajo, en Las Camelias y Enrique Mihura, para rellenar los zanjones que se fueron formando. Si el tiempo acompaña, la idea es seguir trabajando hoy. "Queremos arreglar medianamente lo que podamos, porque se originaron cráteres y además de que no pueden entrar los remises, los propios vecinos que tienen auto no pueden ingresar y tienen que dejarlos en la esquina; a algunos ya les han robado o les han roto los vidrios", indicó Mónica, y refirió: "Hay asfalto en Ovidio Lagos y también en Mihura, es solamente una cuadra que habría que asfaltar. Y ni siquiera nos mandan las máquinas para arreglarla, a pesar de que hemos andado por todos lados para que aunque sea la emparejen mínimamente para que puedan llegar las ambulancias". A su vez, manifestó: "No tenemos veredas, debemos cruzar por el pasto y es muy peligroso, porque es resbaladizo y se hace barro, además de tantas cosas a las que no podemos acceder sin asfalto, como el gas natural, que pasa por las dos esquinas y acá no". Norma Golomb es otra de las vecinas damnificadas. Hace 25 años vive en el barrio, pero hace 11 se mudó a la cuadra postergada de calle Las Camelias.


"Está literalmente destruida. Hace dos años habían puesto fresado de asfalto, pero hay mucho tránsito porque tenemos la escuela Santa María del Rosario en la esquina y el club instituto enfrente, y ya no queda nada del fresado. En cambio hay pozos y más pozos", aseguró. "Hay unas zanjas impresionantes en los bordes de la calle y toda la tierra que se lava cuando llueve muy fuerte queda depositada en la esquina de Las Camelias y Enrique Mihura. Por eso formamos una cuadrilla los vecinos y fuimos con palas a sacar toda la tierra acumulada. La idea es trasladarla en carretillas para rellenar un poco los pozos", comentó. Sin perder las esperanzas de que finalmente en el municipio les den una respuesta, confió a UNO: "Hemos pedido un mejorado por lo menos, que nos vuelvan a colocar fresado, pero lo que sabemos es que la Municipalidad lo único que está poniendo es broza, como hicieron acá cerca, en Tibiletti". Un sueño trunco Hace unos años los habitantes del lugar soñaron con tener asfalto, y recurrieron al sistema de consorcio que estaba vigente, mediante el cual la Municipalidad presentaba un proyecto de obra y con eso iba el consorcio de vecinos a las empresas a pedir un presupuesto. La comuna se hacía cargo del 25% y de los metros correspondientes a lugares públicos, como las plazas. Sin embargo, la iniciativa se fue diluyendo con el tiempo, sumisa en las burocracias que desalientan a cualquiera. Sin bajar los brazos, las 35 familias afectadas lo siguieron intentando, pero hoy las condiciones son otras: "Actualmente la Municipalidad va, hace cordones cuneta y deja todo preparado para que el vecino, habiendo ya contratado una empresa, ponga el pavimento que quiera, ya sea de hormigón, reticulado o asfalto. Ahora, es el vecino el que se genera un compromiso con la empresa", comentó otro de los habitantes del lugar. Asimismo, explicó: "El municipio ya no se hace cargo del 25% como antes y según averiguamos, con todas las subas, hoy es muy oneroso: cuesta casi 100.000 pesos por frentista. Anteriormente uno se bancarizaba y se arreglaba con el banco, pero ahora se hace un acuerdo con una empresa y hay algunas que financian y otras no. Para nosotros el proyecto del asfalto se tornó inaccesible, y lo que pretendemos, como todos los contribuyentes, es que la Municipalidad lo haga y lo cobre con los impuestos, como fue antiguamente". Norma mencionó que uno de los presupuestos que les pasó una constructora para hacerles el asfalto es de más de 2 millones de pesos. "Para cada frentista serían más de 72.000 pesos, y es algo imposible de pagar en este momento". "Quedaron en contestarnos en otra empresa sobre un presupuesto por hormigón, a ver si sería más barato, pero la verdad es que es todo muy costoso, y es una lástima, porque es solamente una cuadra la que habría que asfaltar.


Está totalmente olvidada, y aparte de que hay yuyos y faltan luminarias, lo que más nos mortifica es el estado de la calle que ha provocado que se rompan los autos y quienes andamos en moto también hayamos tenido pequeños accidentes los días de lluvia, porque entre pozo y pozo ya no hay espacio para pasar", expresó. También contó que a la gestión no la pueden hacer a través de la comisión vecinal, ya que curiosamente la cuadra está dividida en dos: "No entendemos por qué, pero la vereda norte corresponde a la vecinal Los Paraísos y la sur a Santa María del Rosario, entonces es más complicado todavía para ir por comisiones vecinales. Por eso nos organizamos nosotros", aclaró. Por su parte Mónica sostuvo: "En realidad a la calle con asfalto la necesitamos mucho y ya no sabemos de qué forma pedirlo. Llegó un momento que optamos por hacer un consorcio para poder pagarlo, depositando la plata en el banco. Pero ahora que los costos son muy altos se nos hace imposible a cada uno". "La mano de obra y los materiales están muy caros y muchos de nosotros no podemos afrontarlo. En mi caso soy empleada doméstica y no podría pagar semejante cantidad de plata para tener el asfalto, ya nos descuentan los impuestos y es mucho", concluyó











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