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Servicios gastronómicos atraviesan una situación económica desesperante

Hace un mes que están suspendidos los eventos masivos y las fiestas. La situación también es difícil para los DJ, decoradores y demás. Un testimonio (VIDEO)

Domingo 12 de Abril de 2020

Hace un mes que los eventos masivos están suspendidos en la Argentina. Esta medida se tomó antes de que se declare el aislamiento preventivo obligatorio ante el avance del coronavirus, y desde entonces los referentes del sector que brindan los distintos servicios para fiestas no tienen ingresos y advierten que su situación es desesperante.

Juan Carlos Ortega se dedica al servicio gastronómico en Paraná desde hace 20 años. Visiblemente angustiado, decidió grabar un video en Facebook a pedido de sus pares, con la esperanza de que su mensaje llegue al presidente Alberto Fernández y que el mandatario conozca las severas dificultades por las que atraviesan.

En este marco, subrayó: “Lo primero que suspendieron fueron las reuniones y demás, incluso antes de que se decrete el aislamiento. O sea que en nuestro rubro llevamos más tiempo sin trabajar”.

Consultado por UNO, Ortega confió que muchos de los eventos que estaban en marcha y no se pudieron realizar por la cuarentena ya habían sido señados y comentó: “Hay mucha gente que no quiere reprogramar la fecha de la fiesta que tenía planificada. Directamente cancelan el evento porque tienen temor, porque no se sabe qué va a pasar. Se dice que esta situación se va a extender por seis meses y la gente que tiene temor de salir a la calle, hay quienes tienen diabetes, otros tuvieron neumonía, o algún pariente con cáncer. Hacer un evento hoy significa un alto riesgo para todos”, analizó.

Asimismo, refirió: “Después de que se libere el aislamiento, no sabemos qué va a pasar con la situación económica. Hay gente que perdió el trabajo, las cosas subieron y nosotros no sabemos cómo hacer para recuperarnos frente a esta situación”.

Asimismo, expresó: “Estamos todos iguales con los DJ, los decoradores de salones, los sonidistas y demás”.

“Todos saben quién soy y de dónde vengo, y también lo que estamos pasando. El aislamiento decretado por el Covid-19 nos afecta drásticamente a todos los servicios gastronómicos. Sin eventos, nos vemos seriamente perjudicados”, advirtió.

A su vez, señaló: “Somos una familia humilde y trabajadora. En mi caso trabajo desde los 5 años, y hoy tengo 52. He perdido muchas cosas en mi vida y solo quiero que alguien nos escuche porque no sabemos qué hacer”.

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“Entendemos que todos debemos quedarnos en nuestras casas, que cada uno debe cuidarse y estar en su hogar, pero nosotros que vivimos de esto, hace varios años que venimos complicados, porque un evento grande se transformó en mediano y las familias hacen un esfuerzo enorme para poder pagar una fiesta. Por eso queremos que se busque alguna forma de poder darnos una mano”, afirmó el empresario, quien advirtió que tiene diabetes y problemas cardíacos, pero hizo hincapié en que necesita generar ingresos en este difícil momento.

Por otra parte, Ortega aseguró que hace días que no duerme bien por esta situación, y sostuvo: “No podemos hacer nada por nuestra cuenta para solucionar esta situación; no sabemos qué hacer con nuestros clientes y nuestros empleados. Mucha gente me va a decir que primero está la salud, y coincido con eso y lo entiendo. Pero soy un laburante que me esforcé 20 años de mi vida para tener esto, trabajando en varias cosas a la vez, porque fui cadete, remisero, telefonista, brindé servicios en hoteles y restaurantes, y lavé autos, y ahora no encuentro una salida”.

El empresario sostuvo que hoy junto a su familia viven del trabajo que hacen en eventos, y afirmó que lo asedian los compromisos impositivos que no puede cumplir: “Mi hija y mi yerno están sin trabajo y tengo un nieto. Esto ya viene mal hace tiempo, tenemos deudas y queremos trabajar. No sé cuál es la solución, pero anhelamos que las autoridades entiendan que necesitamos ayuda. He intentado hablar con el intendente de la ciudad, con concejales, senadores, diputados nacionales y provinciales, y hasta con el gobernador, pero no he tenido respuestas. Por eso espero que el Presidente nos escuche”, expresó.

Por otra parte, señaló que “es muy difícil reconvertirse laboralmente ahora” y explicó: “Para hacer otra cosa, como viandas por ejemplo, tengo que traer a toda mi familia y a tres o cuatro cocineros a laburar. Eso tiene un costo mensual y tendría que ganar mucho para pagarle a los empleados, que son eventuales”.

“No pedimos que nos regalen nada, sino alguna ayuda o un préstamo del Gobierno. Nuestra situación está complicada pero no de ahora, sino desde antes, y esta fue la gota que colmó el vaso. Nosotros llevamos ocho meses sin poder pagar la AFIP, no estamos al día con los impuestos, y si queremos sacar algún crédito blando no nos dan. Yo he recurrido a prestamistas o a mutuales, porque no me queda otra”, advirtió.

Acongojado, aseveró que este mes no pudo pagar la boleta de la luz, y contó con preocupación: “Se me va a ir juntado esta deuda con otras facturas, y cuando levanten la cuarentena voy a tener 200.000 pesos de luz y no sé cómo pagar eso”.

Por último, manifestó: “Hay quienes piensan que como empresarios tenemos mucha plata, pero no es así. En mi caso tengo mucha mercadería y herramientas, tengo mesas y sillas, vajillas, cámara de frío, amasadora, sobadora, pero todo eso es una inversión de 20 años”.

En sus redes sociales el empresario gastronómico también compartió otro video que realizaron junto a referentes de la industria de los eventos, en el que dan cuenta que en el sector han tomado las medidas necesarias ante la evolución de la pandemia Covid-19, y advierten: “Sin embargo y siendo conscientes de la complejidad de la situación nos vemos en el deber de hacer algunas recomendaciones a nuestros clientes potenciales y a aquellos que ya habían contratado servicios para sus eventos”.

En el relato, sostienen que se ven seriamente afectados como sector empresarial, pero mucho más les preocupa que se “puedan realizar en algún momento aquellas celebraciones que son sueños anhelados”.

“Por eso seguimos trabajando en cada uno de los eventos programados, con la reubicación de nuevas fechas y lugares. Los eventos ya señados están en marcha, y devolver una seña significa la pérdida de dinero ya invertido”, indican.

Por último, señalan: “Juntos encontraremos una solución para definir cada plan. Sabemos de la necesidad de ser flexibles en momentos de incertidumbre como este. Pero sabemos que pronto podremos volver a celebrar tus momentos especiales y juntos diseñaremos una nueva estrategia”.

Lo cierto es que, tal como lo manifestó Ortega, no hay certezas de cuándo podrán volver a hacer un evento sin que la aglomeración de personas signifique un riesgo para la salud, frente a un virus que se propaga con tanta rapidez.

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