Comercio
Miércoles 14 de Marzo de 2018

Según Apyme, la exigencia del posnet generó más gastos para el pequeño comerciante

Por resolución de AFIP, un almacén o un monotributista deberá poder cobrar con tarjetas. A fin de mes finalizan los plazos

En un almacén ubicado a cuadras de avenida Zanni de Paraná, tienen un posnet detrás del mostrador que luce como nuevo. La señora que atiende junto con sus hijos dijo que lo tuvieron que comprar, pero que tratan de no usarlo. Muy cerca de ahí hay una carnicería y el pago electrónico es más común, los montos son mayores. Es que desde finales de abril es obligatorio tener ese sistema. Desde la entidad que nuclea al pequeño comercio local señalaron que se trata de una transferencia millonaria al sistema financiero y que genera gastos en un contexto económico nada fácil y de pocas ventas.
El último día de este mes finaliza el cronograma, por etapas, que definió la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para la incorporación del posnet en todos los comercios y para los monotributistas. El proceso inició según una escala de ingresos en 2017. Al 31 de marzo deberán contar con este sistema el último eslabón: quienes estén entre las categorías A y E.
El hecho generó que no solo en los pequeños comercios barriales se cuente con el sistema, lo tienen hasta los artesanos y microemprendedores que cuentan con un puesto en ferias de manera ocasional.
La ley que exige el posnet es de 2016, pero en 2017 la resolución de AFIP puso en marcha la medida que se implementó junto a un plan de control. Entre los argumentos oficiales que se conocieron entonces se trataba de un camino en la búsqueda de formalizar la economía con menos uso de dinero en efectivo y un sistema que facilite y mejore la fiscalización: prometía la no asfixia tributaria al pequeño contribuyente. Como respuesta inmediata y local, desde la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) de Paraná, hace un año, habían señalado que el Estado debería investigar a los grandes evasores.
Así las cosas, el ciclo está pronto a cumplirse y desde la entidad señalaron que en el contexto económico y social actual, el posnet genera un problema más en lugar de una solución para quien está al frente de su propio y pequeño emprendimiento.
Se sabe que en Paraná, como en la mayoría de las ciudades del país, siete u ocho de cada 10 compras se realizan con tarjetas de crédito o débito, sobre todo en el centro cívico, en los grandes comercios barriales y en las estaciones de servicios, entre otros. Visto así, la posibilidad de cobrar con tarjetas es un beneficio. En Paraná se estiman entre 12.000 y 13.000 emprendimientos de todo tipo y tamaño, y en 2017, un 40% contaba con el sistema electrónico. Ahora, desde Apyme señalaron que muchos lo han ido incorporando en el proceso y eso se nota hasta en los almacenes de barrio.
Uno de los integrantes de la entidad, Alfredo Caíno, explicó a UNO: "El manejo electrónico implica costos que parecen sencillos de afrontar para las pequeñas empresas o aquellas unipersonales. Pero frente a la situación que pasan muchos comercios que cierran, cuando se reciben las boletas de energía eléctrica como ahora o cuando se da la reducción de las ventas, cualquier costo que se sume es un gasto oneroso y difícil de sobrellevar. Estamos al límite".
Desde esta organización, dijo Caíno, están en la pelea de que se declare una "emergencia de las pymes", porque muchas quiebran y no son consideradas.
"El uso del posnet, para el pequeño comercio o el pequeño cuentapropista le significa entre un 4% y un 5% de sus ingresos. Si bien es un monto fijo, cuando se hacen las cuentas totales ese es más o menos el porcentaje. Pero además, si se tiene una cuenta corriente para mantenerla también, a veces, hay que pagar", dijo. Caíno detalló que hay costos que son fijos por el uso del aparato, pero después hay otros como las comisiones por las tarjetas de crédito o de débito, los resúmenes, los impuestos y hasta se deben pagar seguros.
"Son costos que muy pocas veces se pueden recuperar cuando se incorpora (al sistema bancario o financiero) a un pequeño comercio. Cuando las ventas son bajas, el costo fijo de un posnet genera un alto porcentaje, eso es lo que pasa", agregó.
También señaló que el objetivo de esta medida fue bancarizar: "Con esto, los bancos han sido los privilegiados", y entre otras consideraciones manifestó: "Cuando te acreditan en el banco tenés el impuesto al cheque que te lo cobran al toque, más el cobro por el movimiento de la cuenta y demás, son todos gastos que absorbe el sistema financiero por tener un posnet".
Muchos comercios pequeños y barriales, si bien tienen el aparato, ponen como condición –por iniciativa propia– para pagar con tarjetas que la compra sea mayor a los 100 pesos. Esto se da para no perder la recaudación en efectivo que es el dinero con el que trabajan a diario.
Si bien los costos varían, el uso del posnet ronda los 400 pesos por mes, además de los otros gastos ya detallados. En la sumatoria, explicó Caíno, se hace un porcentaje que a veces ronda el 7% de la venta. Entonces el comerciante lo termina incorporando al precio. "Estamos hablando que perjudica al comerciante chico, el que no tiene los beneficios con los bancos para compensar estos costos", agregó.
Con la medida, todos lo que desarrollen una actividad económica deberá tener la posibilidad de recibir el pago con tarjetas y corre hasta para un plomero o un gasista. También existe la posibilidad de contar con el sistema que permite el cobro a través de una aplicación para el celular, pero ya hay otros costos y tiempos de acreditación.
"Si se suman las millones de pymes y cuentapropistas que hay en todo el país, uno se da cuenta del inmenso beneficio que se les transmitió a los bancos", remató Caíno.

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