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Se les hace cada vez más difícil a los taxistas actualizar el modelo del auto

Por norma, los vehículos no deben tener más de 15 años de antigüedad. Con el uso se estropean antes, pero hoy comprar un 0km es algo impensado.

Jueves 07 de Febrero de 2019

El servicio de taxis en Paraná está regulado por la Ordenanza Nº 7.384, que establece, entre otras cuestiones, que los vehículos utilizados con este fin no debe tener una antigüedad mayor a 15 años. Quienes se dedican a esta actividad tratan de cambiar el modelo mucho antes, atentos al deterioro que sufren los rodados al usarlos todos los días para el transporte de pasajeros.
No obstante, tras las drásticas subas del dólar y la devaluación del año pasado, los precios de los automóviles 0km treparon en un 90% en promedio. Y como muchos de los impuestos que deben pagar se calculan en base al valor del vehículo, los taxistas deben afrontar costos exorbitantes si quieren adquirir una unidad nueva: como mínimo, tienen que pensar en 100.000 pesos para hacer una entrega por un auto de los más accesibles y financiar el resto en 48 cuotas de al menos 8.500 pesos, más el valor del seguro; y desembolsar además un suculento importe de 35.000 pesos por gastos de patentamiento, transferencia y otros conceptos que deben cubrirse para empezar a circular en regla. Tal es el caso del Fiat Mobi, uno de los más requeridos para taxi, que tiene actualmente un precio de lista en una agencia de Paraná de 475.000 pesos y los vendedores suelen ofrecer una bonificación de 70.000 pesos aproximadamente si se abona al contado. El Chevrolet Prisma, que también se usa bastante como taxi por su funcionalidad, registra un valor de 560.000 pesos en adelante.
"Pensando en ofrecer un mejor servicio, algunos taxistas optaron por cambiar el auto y se han pasado a modelos más económicos de marcas como Volkswagen, Chevrolet, o han comprado un Fiat Mobi, que es más chiquito pero es el más barato de plaza y tiene la misma capacidad que otros, con aire acondicionado, levantavidrios eléctrico, con un motor 1.0 que gasta solamente un litro de nafta cada 17 kilómetros y no hace falta ponerle gas, que genera un montón de complicaciones", señaló a UNO Eduardo Jacob, presidente de la Cámara de Taximetristas de Paraná.
En este contexto, manifestó que los impuestos son muy caros: "Consulté a la gestora y su trabajo cuesta unos 3.000 pesos, el resto de los 35.000 pesos que se necesitan para la transferencia, la patente y todo lo que el gobierno cobra para poner el auto en la calle son todas cargas tributarias". A su vez, analizó: "Financiar con cuotas fijas sale carísimo, lo único que queda es el crédito UVA, pero en estos casos las cuotas no pueden superar el Salario Mínimo, Vital y Móvil y terminan añadiéndole al plan más cuotas, lo que hace que no se termine de pagar nunca. Los autos nuevos están prácticamente incomprables, tendrían que decretar la crisis en el sector, como se hizo con otros rubros".
Si bien mencionó que en la capital entrerriana hay entre 500 y 550 taxis en circulación y que el grueso del parque automotor de los taxis es bastante moderno, hay casos en los que los propietarios no han podido afrontar el recambio del vehículo y están al límite de quedar fuera de circulación para prestar servicio de transporte de pasajeros. Frente a esta situación, el dirigente adelantó a UNO que piensan presentar un pedido a la Municipalidad para que les otorgue un año más aunque sea de contemplación a aquellos taxistas que no puedan actualizar el modelo de su auto: "Vamos a solicitarles que la ordenanza quede a un costado y nos den un plazo de un año más hasta que el panorama se aclare", dijo.
"Son 15 años de antigüedad lo que se permite, y le digo a los muchachos que aunque sea suban un añito o dos hasta que la situación mejore, y después puedan acceder al 0km. Pero a veces tenemos tantos gastos, que también cuesta cambiar por uno usado", confió, haciendo referencia a los costos fijos que deben afrontar, como monotributo, Ingresos Brutos, tasa de Profilaxis e Higiene, seguro para el conductor y cuatro pasajeros sentados. "El carné de conducir profesional hay que sacarlo todos los años y cuesta 2.000 pesos y para hacerlo uno pierde dos o tres días de trabajo, sin producir un peso, dando vueltas con los trámites. El seguro son 2.200 pesos por mes; de combustible, usando nafta súper que es la más barata, son unos 400 pesos diarios. Los repuestos generan otro gasto importante: un cambio de aceite en un auto más nuevo salía 800 pesos y ahora está 2.700 pesos aproximadamente, hay que recurrir a este service cada 1.000 kilómetros y con el uso que le damos como taxi significa realizarlo cada tres meses. Arreglar el tren delantero vale entre 8.000 y 10.000 pesos y en Paraná hay que hacerlo cada tanto porque las calles están llenas de pozos", aseguró.
Asimismo, refirió: "No hay un panorama que indique mejoras en lo económico. El que vive solamente del auto en este momento la está pasando muy mal porque lo que saca se lo come, el auto se deteriora, hay que cambiar el aceite y cada 20.000 kilómetros reemplazar bujías. No son cosas graves, pero no se puede dejar de hacerlas".
En la actualidad la bajada de bandera está a 37 pesos y en marzo se va a revisar la posibilidad de un nuevo aumento. Según contó Jacob, hoy en día un conductor de taxi saca entre 800 y 1.200 pesos por día. Al respecto, analizó: "En Paraná está muy barato el taxi, pero a la gente le parece lo contrario porque los sueldos acá son muy bajos. Estamos haciendo viajes de 60 o 70 pesos y no vale la pena mover el auto por esa plata".
Si bien la ordenanza especifica que los turnos deben ser de ocho horas, cinco días a la semana, hay quienes se quedan más para llegar a fin de mes. "Muchos se toman solo el domingo, que no hay movimiento, y otros no se toman descanso porque realmente andan mal. Es muy distinto si uno tiene otra entrada, está jubilado o trabaja además la señora", expresó Jacob.
Atento a la caída de la rentabilidad, se quejó de la falta de controles sobre los remises legales y los truchos, y aseguró que con este tipo de servicios no se imparte la misma exigencia, lo que agrava la situación de los taxis: "Los remises tienen una ordenanza diferente y no se las hacen cumplir, deben casi 8 millones entre multas e impuestos, y no hacen los aportes. Hay 15 individuos que facturan 92 millones de pesos por año y no pagan nada desde hace dos décadas. Hemos presentado un proyecto para unificar el sistema y propusimos que pasen 700 remises a taxis, sobre todo en los casos en los que tienen un solo auto para que puedan seguir llevando el pan a su casa, pero no prestaron atención a nuestra propuesta", fustigó.
Por último, evaluó: "En nuestro sector es baja la rentabilidad por la gran competencia desleal y la falta de control. Está lleno de remises truchos, andan con un cacharro y es un riesgo. Es un problema de larga data que ahora se ha agudizado. Entre taxis, remises registrados y truchos, hay alrededor de 2.500 autos, cuando debería haber 1.200 como mucho, de acuerdo a la cantidad de habitantes".

Problemas con el carné
Jacob observó que la Ordenanza Nº 7.384, que rige desde 1991, quedó desactualizada en varios aspectos, y mencionó el caso de los conductores que tras la expansión demográfica de los últimos años se radicaron en Oro Verde, Colonia Avellaneda o San Benito, a quienes les niegan el carné profesional para conducir en Paraná por tener domicilio en otro lado. "Pedimos que cambien aunque sea esa parte de la norma y pongan Departamento Paraná, para que puedan seguir trabajando. Hasta ahora no lo logramos", lamentó.

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