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Día de la Lealtad Peronista

Se conmemora hoy el día más importante del peronismo

A 74 años de la masiva movilización que fundó las bases del movimiento político más influyente de la historia argentina. El PJ hará un acto en La Pampa.

Miércoles 16 de Octubre de 2019

Se conmemora hoy el Día de la Lealtad, una fecha emblemática para el movimiento peronista, que en el actual proceso electoral dejó de lado las diferencias para encolumnarse detrás del proyecto político que conduce Alberto Fernández. En el plano nacional, el Frente de Todos tiene previsto realizar un acto conmemorativo en la ciudad de La Pampa con la presencia de la candidata a vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La mayoría de los dirigentes peronistas de todo el país asistirán al que será uno de los últimos grandes actos de una campaña que tiene como destino depositar al justicialismo en la presidencia después del gobierno de Mauricio Macri. A 74 años del nacimiento del peronismo, el día también se recordará por las regionales partidarias.

La mística

La historia del Día de la Lealtad ha sido contada en innumerables oportunidades, y hay razones para ello, ya que constituye la fecha clave de la historia política argentina del siglo XX.

El 8 de octubre de 1945, día de su cumpleaños, Perón tuvo un enfrentamiento con el general Eduardo Ávalos, jefe del cuartel de Campo de Mayo, y solicitó un pronunciamiento de los jefes militares reunidos en la Secretaría de Guerra. La votación le fue adversa, por lo que renunció a los cargos de vicepresidente de la Nación, secretario de Guerra y secretario de Trabajo y pidió su retiro del Ejército.

El 12 de octubre, presionado por los mandos militares el presidente Edelmiro Farell ejecuta la detención de Perón, quien es conducido a la isla Martín García. En la noche del 16 de octubre se reunió el Comité Confederal de la Confederación General del Trabajo (CGT) y luego de un largo debate se decidió declarar una huelga para el 18 de octubre. El motivo del paro se expresó en una serie de puntos que incluía la libertad de los presos políticos, el llamado a elecciones, el mantenimiento de las conquistas obreras, pero, significativamente, no mencionaban a Perón.

La explicación sería que muchos dirigentes no estaban convencidos de apoyar a Perón, por lo que el sector favorable al paro debió hacer concesiones en el texto para alcanzar la mayoría. Si bien la CGT no auspició la movilización que tendría lugar al día siguiente, la declaración de huelga sirvió como impulsor para que varios sindicatos y los trabajadores en general, que estaban en alerta desde días antes, se sintieran avalados para las acciones a emprender.

En la madrugada del día 17 comenzó una movilización de los trabajadores de La Boca, Villa Crespo, Barracas, Patricios y otros barrios populares de la Capital Federal y de las zonas industriales de sus alrededores.

Los obreros no ingresaban a trabajar en las fábricas y talleres e iban recorriendo los establecimientos vecinos incitando a abandonarlos a quienes se encontraban en ellos para luego marchar coreando consignas en favor de Perón por las calles principales hacia el centro de la Capital Federal. La acción estaba apenas coordinada por algunos dirigentes gremiales que habían estado agitando los días anteriores y la principal fuerza de impulso provenía de esas mismas columnas que mientras marchaban retroalimentaban el movimiento.

La Policía, claramente favorable a Perón, no obstaculizó la marcha y el presidente Farrell mantuvo una actitud prescindente.

El nuevo ministro de Guerra general Eduardo Avalos observaba a los manifestantes y se negó a movilizar las tropas del cuartel de Campo de Mayo que en unas horas podían llegar a la Capital Federal, como se lo pedían algunos jefes del ejército y el ministro de Marina.

Ávalos confiaba en que la manifestación se disolvería por sí sola, pero al comprobar que, por el contrario, era cada vez más numerosa, accedió a entrevistarse con Perón en el Hospital Militar. Tuvieron una corta reunión en la que pactaron las condiciones: Perón hablaría a los manifestantes para tranquilizarlos, no haría referencia a su detención y obtendría que el gabinete renunciaría en su totalidad y Ávalos solicitaría su retiro.

Ante la multitud

Desde las fábricas, frigoríficos y talleres se movilizaron trabajadores de los barrios más populares de Capital Federal y de las zonas industriales, incluso incitando a otros para que hagan lo mismo. La columna se dirigió hacia Plaza de Mayo esgrimiendo consignas a favor de Perón, que finalmente le habló a la muchedumbre calculada en 300.000 personas. Agradeció su presencia, recordó su labor en el gobierno, informó su pedido de retiro, prometió continuar defendiendo los intereses de los trabajadores y, finalmente, pidió a los concurrentes que se desconcentraran en paz. La movilización tuvo dos efectos inmediatos: forzó a Perón a retornar a la lucha política y por la otra incidió en el Ejército volcando en su favor algunos jefes militares que antes se le habían opuesto.

Acto en La Pampa

El acto en La Pampa tomó mayor relevancia por la cercanía con las elecciones presidenciales del 27 y porque será la tercera vez que se muestra en un acto la dupla más votada en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) después del cierre de campaña para las internas en Rosario. Por ello se espera la presencia de la mayoría de los gobernadores, intendentes, legisladores, candidatos y dirigentes peronistas y aliados de todo el país. Allí estarán también Axel Kicillof y la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, que buscan quedarse con la Gobernación de la provincia de Buenos Aires.

La primera en arribar a la localidad será Cristina, mientras que para hoy se aguardaba el arribo de Alberto Fernández.

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