La Provincia
Viernes 04 de Mayo de 2018

Se apagó la luz de Nur, la perra de búsqueda y rescate

Acompañó a la docente y bombero Antonella Villa murió el 26 de abril, Día Internacional del perro de búsqueda. El recuerdo de su dueña

La reconocida docente y bombero diamantina, Antonella Villa Sian se comunicó con Diario UNO para recordar a su perra de rescate que falleció días atrás. Nur –que significa luz en árabe– murió disfrutando la tranquila vida de mascota después de años ayudando a buscar y encontrar personas.
Antonella decidió dedicarle unas palabras a su fiel compañera para que quienes supieron de sus rescates también se enteraran de su partida:
"Miles de veces me pregunté cómo sería el día que me tocara despedirte. Yo sabía que iba a llegar el día, pero no quería imaginármelo. Cada vez que me hacía esa pregunta en la cabeza, automáticamente pensaba en otra cosa. ¿Cómo poder imaginar tu partida? ¿Cómo poder imaginar ese día en el que ya no te iba a tener? Pero sabía que ese día iba a llegar y finalmente llegó. Te apagaste el 26 de abril justo el Día Internacional del perro de búsqueda y rescate", escribió.
"Muchas horas has pasado siendo mi única compañía, mis momentos de mayor orgullo son gracias a vos. Llenaste de luz los últimos 10 años de mi vida. ¡Gracias mi bella Nur, te debo tanto! Llegó la hora de descansar y qué mejor lugar para descansar que en el patio del cuartel, allá donde tanto te gustaba estar. Más que en tu propia casa. Me duele soltarte mi amada Nur, pero sé que te vas en paz. Gracias por cuidarme, gracias por cuidarnos. Gracias por amarme, por amarnos. Llegó la hora de descansar, te amo eternamente", finalizó.

Historia
Nur y su dueña se hicieron conocidas en agosto de 2013 a partir de un e-mail de la escuela N°2 Manuel Alberti de Diamante a la Redacción de Diario UNO. Allí felicitaban a la maestra Villa Sian por su labor de valentía y solidaridad tras la explosión en un edificio de Rosario.
A partir de ese mensaje, surgió la primera entrevista donde se conoció el trabajo de la bombero voluntario y su amiga fiel.
"Al ser perros de detección de personas vivas, ellos hacen marcaciones indirectas. Nosotros tenemos que estar muy atentos a sus reacciones. Por eso es tan importante el vínculo. Ellos tiran señales que solo nosotros podemos ver. Mueve la cola, o se pone nerviosa y una vez que pasaban perros de vivos que hacían marcaciones indirectas, pasábamos perros de cadáver que marcaban", contó Antonella después de trabajar en la explosión del edificio de Salta 2141 –ocurrida el 6 de agosto de ese año– donde Nur logró gran notoriedad. En ese hecho murieron 22 personas y los perros trabajaron sueltos, se los largó en la escombrera y buscaron un olor determinado.
Esta loable tarea le valió el reconocimiento al cuerpo de rescate canino y a la mismísima Nur que en diciembre de ese año fue reconocida por UNO como personalidad destacada junto a su dueña.
Rosario fue un antes y después para la vida de Nur porque se vieron los frutos de su trabajo en otro nivel. Porque la bombero y su animal ya habían participado en otros operativos, pero que no tuvieron la trascendencia de esta tragedia. Un ejemplo fue el trabajo en Alcaraz para buscar al pequeño Nicolás Godoy que fue hallado sin vida en el año 2010.
"Una condición para este trabajo de rescate con perros es que te gusten los animales. Tiene que haber una química, se produce un vínculo con el animal. Él también se acostumbra. Es algo muy lindo. El adiestrar un animal, no es una locura es un servicio", destacó Antonella que hoy despide con mucha tristeza a su compañera y guarda en su corazón momentos únicos.

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