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San Cayetano recibió la súplica virtual de sus devotos

Más que nunca frente a las adversidades sociales y económicas, el santo de pan y del trabajo estuvo presente en oraciones y agradecimientos virtuales.

Viernes 07 de Agosto de 2020

El barrio San Roque de Paraná vivió ayer un 7 de agosto inédito. La fecha que la zona de calles Ayacucho y Fraternidad se convulsiona por la presencia y movimiento de miles de fieles de San Cayetano, se vivió como una jornada más de la extensa cuarentena por la pandemia del Covid-19. En el interior del templo, con sus puertas cerradas, el cura párroco celebró en horas de la tarde la Santa Misa, que cerró una particular novena patronal, seguida y participada a través de las redes sociales.

En este particular contexto, el santo del pan y del trabajo estuvo más presente que nunca en las oraciones, pedidos y agradecimientos de sus fervientes fieles, en medio de una crisis social y económica cada vez más asfixiantes para miles de paranaenses.

Así, la pandemia que obligó a vivir un año diferente no pudo con la fe por el patrono del pan, paz y trabajo. El santo de Thiene recibió las súplicas virtuales de su pueblo que este año no peregrinó hacia los santuarios, por el protocolo de bioseguridad y de distanciamiento social fundamentales para cuidar y preservar la salud.

En cada hogar, por televisión, redes sociales se expresaron los devotos a través de oraciones, mensajes, agradecimientos e imágenes que se subieron para venerar.

El mundo de la virtualidad se llenó de bendiciones y pedidos por el fin de la enfermedad que aún no doblegó el espíritu de la humanidad que espera volver a la normalidad.

Organizadores de la tradicional fiesta en Paraná reconocieron que era la primera vez, en unas cuatro décadas, que la imagen del santo no recorría las adyacencias del barrio San Roque,

La homilía central, que habitualmente congrega a unas 10.000 personas, estuvo a cargo del cura párroco Silvio Fariña, seguida por las redes sociales.

“La fiesta del Patrono del pan y trabajo y de la vida este año tiene especial significación. Nuestra fe nos sostiene. Nos ilumina en los momentos más difíciles y oscuros. Celebramos la fe con paciencia y humildad”, arrojó el prelado.

El lema de esta fiesta patronal fue “Hagan todo lo que él les diga”. La novena patronal se había iniciado el miércoles 29, con un programa que incluyó el rezo del Santo Rosario, todos los días a partir de las 18.30. Y la celebración de misa diaria a las 19, a través del Facebook de la Parroquia.

“Nuestro lema está tomando del primer milagro de Jesús por pedido de la virgen. La Argentina toda esta pasando este año Mariano que se vive espiritualmente. La virgen del valle es la primera devoción argentina, nos habla del amor”, planteó Fariña en otro tramo de la celebración.

Habló de “necesidades urgentes” y planteó que San Cayetano confiaba en la misericordia de Dios. “Es un llamado a confiar, escuchando a dios con un corazón dispuesto”.

“Estamos viviendo un tiempo donde escuchamos muchas voces, por los medios, cosas que se dicen. Dios nos pide que actuemos, escuchar es actuar. En este momento difícil por la salud, económico, pan que falta y trabajo que peligra debemos escuchar a Dios, hacer lo que él nos dice. Compartir su misericordia. Que este día sea de reencuentro, no físico pero sí en el espíritu”, abogó.

Acto seguido, pidió elevar oraciones, “tener la actitud de compartir, conmovernos ante aquel que lo necesita. Escuchar y poner en práctica lo que nos dice, esa es la razón de la esperanza. Somos instrumentos de Dios”.

Y cerró su homilía con la necesidad de la esperanza: “Más allá de la angustia, la esperanza tiene un fundamento firme, la fe, esa luz que brilla en los momentos oscuros. Imitar a San Cayetano que trabajó siempre por los más pobres y enfermos. Para que este santo multifacético por amor a los más débiles, nos fortalezca”.

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