Pobreza
Viernes 24 de Agosto de 2018

Revuelven, comen y duermen en la basura para estar primeros cuando llega el camión

A un joven de 16 años lo pisó un vehículo municipal en el volcadero; dormía tapado por cartones en una realidad cotidiana de hambre y desesperación

Un joven de 16 años dormía ayer a la mañana en el volcadero de Paraná. Estaba tapado con cartones por el frío. Un camión de residuos lo pisó con la rueda trasera y le provocó una fractura de pelvis, hasta ayer estaba estable. El hecho mostró una realidad que no cambia, más allá de los gobiernos, una que se mantiene y que se profundiza: el crecimiento de la cantidad de paranaenses que revuelven y comen la basura para subsistir un día más.
Se quedan a dormir cuando les gana el sueño para estar primeros en el momento de recibir al vehículo municipal recolector de basura.
UNO estuvo en la zona y habló con un grupo de mujeres del barrio San Martín. Entre todas contaron distintos aspectos de la vida en el volcadero, la realidad que se vive tanto a pocas cuadras de la Casa de Gobierno Provincial como de la Municipalidad de Paraná. Dijeron que hay muchos chicos desde los 12 o 13 años que ya "trabajan" revolviendo la basura. Y también, que si bien siempre fue así, ahora hay muchos más, que se multiplicó la cantidad de paranaenses que esperan por los residuos todos los días.
Asimismo hablaron de distintos casos que recordaban, similares al ocurrido en la mañana de ayer: una señora que fue golpeada, un hombre al que lo levantó una pala mecánica y lo tiró al agua con basura y todo, hablaron de un joven que murió aplastado hace tiempo pero no pudieron precisar las fechas, y de un caso anterior cuando a un niño le quedó atrapado un pie. El archivo corrobora al menos este último hecho: el 28 de agosto de 2014 un chico de 13 años subió al camión a revolver las bolsas y ya no pudo salir; dos horas trabajaron los bomberos para poder liberar su pierna derecha. "Se ven muchas linternas a la noche", comentó una de las mujeres, y explicó que con frío, calor, con tormentas de rayos o lluvia, y a pesar del humo que hace irrespirable la vida, ahí están cada jornada, cientos, en la búsqueda de cartones, papeles, plásticos, vidrios y para comer.

TE PUEDE INTERESAR: El adolescente pisado por el camión en el Volcadero está en la Guardia esperando que lo pasen a Traumatología

Mientras hablaban, un grupo de hombres y otras mujeres ya estaban en lo más alto del volcadero, entre el humo y una bandada de aves de carroña que les disputaban la tarde.
El adolescente que sufrió el accidente ayer continúa internado en la Guardia del hospital San Martín.
Desde el área confirmaron a UNO que ayer fue a verlo una mujer mayor de edad, pero nadie respondió al llamado de visitas que se abrió por la tarde.
En el nosocomio de referencia en la provincia detallaron que presenta una fractura de pelvis. En el primer parte médico remarcaron: "El urólogo le colocó una sonda vesical y la ecografía no arrojó ningún signo de alarma abdominal. El chico está estable y pasará al servicio de Traumatología para la fijación de la pelvis", esas palabras fueron del doctor Luis Ríos, que es el jefe de la Guardia.

La niñez es ahora
Anabella Albornoz, de Suma de Voluntades, organización con un trabajo solidario y educativo tanto en el barrio San Martín como en otros, contó a UNO: "En los comedores cada vez hay más gurises y en las recorridas nocturnas –por distintos lugares de Paraná– hay muchas más personas que no tienen el sustento".
Ademas de contar con un comedor, llevan adelante acompañamiento escolar por lo que están en contacto con más de 120 chicos de distintas zonas, y entre las iniciativas solidarias, unos 60 pertenecen al barrio San Martín.
"En las actividades que hacemos hay diferentes horarios y a veces llegan todos sucios porque vienen del volcadero, de trabajar, porque lo toman como un trabajo. Es como un hábito con el que crecieron desde muy gurises, están acostumbrados con todo lo que conlleva abrir bolsa por bolsa, con lo tóxico que es y más el clima que daña porque es cruel en invierno y en verano", dijo Albornoz, y agregó también lo mal que hace a la salud esa relación constante con el humo del basural.
"Con esto que ocurrió –por lo del joven que sufrió el accidente– sentimos que tal como avanzamos retrocedemos porque hay cuestiones que se escapan de nuestro trabajo. No damos abasto", y Albornoz contó otras iniciativas vinculadas al deporte que les permiten tener a los chicos ocupados.
Además, opinó: "A la gente que tiene a cargo políticas de Estado, ¿qué estamos haciendo que no progresamos? Porque la niñez es hoy, es cuidar al adulto de mañana, porque la pobreza trae aparejada como daño colateral a la desesperanza, y al resentimiento. Para nosotros el motor del crecimiento es la educación", y ante la pregunta, Albornoz contó que conocen al muchacho accidentado porque de niño asistía a uno de lo comedores, pero luego de más grande ya no supieron de él.

Comentarios