Derechos Humanos
Jueves 15 de Marzo de 2018

Represores exigieron que revisen sus condenas

Son tres exmilitares los que apelaron la condena en segunda instancia de la Cámara Federal. Querellantes pidieron que se mantenga el fallo

En una audiencia desarrollada en la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná se discutió un recurso de apelación interpuesto por tres represores condenados por delitos de lesa humanidad en la causa Área Paraná, Humberto Appiani, Ramón Obaid y Alberto Rivas, quienes intentan que se revean algunos aspectos de la condena dispuesta en segunda instancia por la Cámara. Los tres habían sido condenados en diciembre de 2015, pero al año siguiente un nuevo tribunal confirmó las condenas, revocó las absoluciones por algunos de los hechos y elevó las penas impuestas en primera instancia por el juez federal Leandro Ríos. La sentencia de primera instancia no fue la esperada por los querellantes y las personas que se habían acercado a escuchar el fallo: la pena más severa le correspondió a Cosme Demonte, quien fue sentenciado a prisión perpetua, Jorge Appiani a 18 años de prisión, José Appelhans a 14; Hugo Moyano a ocho; Alberto Rivas y Rosa Bidinost a 6 y Oscar Obaid, a tres años. Al hacerse lugar a las apelaciones de los querellantes y de la Fiscalía, se modificaron las condenas, y se mantuvo únicamente la perpetua a Demonte. En cambio a Appiani, se le sumaron dos años, a Obaid tres y a Rivas 10.
"Ellos intentan que se vuelva a la sentencia de primera instancia y se los absuelva por estos casos que ahora han sido condenados por la Cámara. Es una instancia de expresión de agravio muy concreta y destinada a aquellas causas por las cuales fueron condenados", ilustró el abogado querellante y titular del Registro Único de la Verdad, Marcelo Boeykens.
Para este debate se conformó un nuevo tribunal, integrado por los jueces Mario Gambacorta, Osvaldo Facciano y Eugenio Martínez Ferrero, quienes escucharon las exposiciones de los querellantes, Sofía Uranga, Marcelo Boeykens, y Lucía Tejera; el defensor, Alejandro Castelli y el Ministerio Público Fiscal, representado por Ricardo Álvarez.

Appiani y la neurociencia
El represor Humberto Appiani participó de la audiencia realizada en el edificio de 25 de Mayo 256 de Paraná. Lo mismo sucedió con Ramón Obaid, mientras que Rivas se comunicó mediante videoconferencia. Como ya lo hizo en otras oportunidades, el exteniente ejerció su propia defensa basando su estrategia en desacreditar las condenas y la declaración de los testigos-víctimas. Para la querella este artilugio revela de alguna manera la modalidad del terrorismo de Estado y cómo fueron ejecutadas algunas prácticas en la dictadura. "El obrar en la clandestinidad, a la noche, encapuchados. Todo esto que lograba que las víctimas no pudieran saber dónde estaban, quiénes eran y destruir toda la documental. Esto fue preparado y pergeñado de este modo. Ahora pretender hacer valer esta orfandad probatoria e intentando desacreditar a los testigos es una vulgaridad propia de aquellos que cometieron genocidio", destacaron.
Appiani, que cumple su condena en la Unidad Nº 1 de Paraná, invocó durante su exposición a algunas disciplinas como la neurociencia, según pudo registrar UNO. "Nosotros decimos que no hay nada en el cerebro parecido a un disco rígido y que la memoria es un proceso o reconstrucción que van haciendo las víctimas con el correr del tiempo. Obviamente en ese proceso que van haciendo con otras víctimas, con otros detenidos y cuando van pudiendo reconectar piezas de ese rompecabezas para lograr –finalmente– una memoria lo más próxima a lo que fueron sus padecimientos", cuestionó Boeykens.
Según se pudo conocer, la defensa atacó el valor aportado a las testimoniales en la sentencia de Cámara, y en el caso de Rivas, a su presunta participación "secundaria, reemplazable y accesoria", en los hechos investigados.
En su intervención, el fiscal Álvarez objetó los argumentos de las defensas y rescató el valor de las testimoniales. A su vez ponderó la perseverancia de las víctimas y no reparó en cuestionamientos del rol del Estado.
La audiencia, que comenzó pasadas las 15, se desarrolló a sala llena, con la presencia de familiares de víctimas durante la última dictadura militar y además, en la calle, siguieron las alternativas organizaciones de derechos humanos.
El tribunal tendrá 20 días para resolver sobre los agravios expuestos por las partes en la jornada de ayer.

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