Regresa la carne ovina entrerriana a los destinos comerciales árabes

Luego de casi dos décadas sin despachos, una faena de carne controlada en Gualeguay permitió retomar vínculos internacionales.

Domingo 04 de Enero de 2026

Luego de 19 años sin operaciones de este tipo, la Argentina retomó los envíos de carne ovina desde Entre Ríos hacia Medio Oriente, en un hecho que marca un punto de inflexión para la producción regional. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó el despacho de 17 mil toneladas con destino al Sultanato de Omán, tras supervisar la faena realizada en un frigorífico entrerriano.

La reapertura de este mercado representa un avance significativo para el sector, que vuelve a posicionarse en el comercio exterior luego de casi dos décadas sin exportaciones desde la provincia. La última operación similar se había concretado en 2006, desde la ciudad de Concordia, lo que refuerza el carácter histórico de este nuevo envío.

Faena controlada de carne

La operatoria incluyó la faena de 1.180 ovinos provenientes de establecimientos productivos ubicados en Concordia, Federación –zona de Lazo– y San Lorenzo. El proceso se desarrolló en el establecimiento oficial Nº 5610, ubicado en la ciudad de Gualeguay, bajo estrictos protocolos sanitarios y de bienestar animal.

Durante todas las etapas, el Centro Regional Entre Ríos del Senasa realizó tareas de fiscalización para verificar el cumplimiento de los requisitos exigidos por el país de destino. Esto incluyó controles sobre sanidad animal, trazabilidad, condiciones de faena y calidad del producto final, aspectos clave para el acceso y sostenimiento de mercados internacionales.

Articulación público-privada

Desde el organismo sanitario destacaron que la concreción de esta exportación fue posible gracias al trabajo articulado entre productores ovinos, la industria frigorífica y los operadores comerciales, con el acompañamiento del Estado. Este esquema de cooperación permitió coordinar la logística, cumplir con los estándares internacionales y responder a la demanda externa.

El objetivo central de la iniciativa es ampliar las oportunidades de comercialización para la producción ovina entrerriana, fortaleciendo una actividad con fuerte arraigo territorial y alto impacto en las economías regionales.

Capacidad productiva

Actualmente, Entre Ríos cuenta con un stock superior a los 650.000 ovinos, lo que posiciona a la provincia como una de las principales referentes del sector a nivel nacional. A su vez, la infraestructura frigorífica existente se encuentra en condiciones de acompañar un crecimiento sostenido de la actividad y de atender requerimientos de distintos mercados internacionales.

En este contexto, ya se encuentra programado un nuevo despacho con destino a Kuwait, cuya carga está prevista para el 12 de enero. Esta operación reafirma el proceso de reapertura y consolidación de destinos comerciales para la carne ovina argentina.

Confianza sanitaria

Desde el Senasa subrayaron que el cumplimiento riguroso de los protocolos sanitarios es un factor determinante para sostener la confianza internacional. La certificación oficial garantiza que los productos exportados cumplen con las exigencias de los países importadores, fortaleciendo el posicionamiento del país como proveedor confiable de alimentos de origen animal.

Al mismo tiempo, este tipo de operaciones impulsa el desarrollo de las economías regionales, genera valor agregado en origen y promueve la permanencia de productores en el territorio, consolidando una cadena productiva estratégica para Entre Ríos.

Desde el sector productivo valoraron la reapertura de estos destinos como una señal positiva para una actividad que durante años enfrentó limitaciones comerciales. Productores ovinos entrerrianos destacaron que el acceso a mercados externos permite mejorar la rentabilidad, ordenar la cadena de valor y generar previsibilidad en un contexto de alta variabilidad económica.

Asimismo, remarcaron que la demanda proveniente de países de Medio Oriente se caracteriza por exigir estándares elevados en materia sanitaria y de calidad, lo que impulsa a profesionalizar aún más los sistemas de producción. En ese sentido, señalaron que la adecuación a estos requerimientos también fortalece la competitividad del sector a nivel interno.

Desde la industria frigorífica subrayaron que la operatoria realizada en Gualeguay implicó una logística compleja, que abarcó desde la selección de animales hasta el acondicionamiento final del producto. Indicaron que el proceso permitió poner en valor la capacidad instalada y reactivar líneas de faena específicas para ovinos.

En paralelo, se destacó el rol del Estado como articulador entre los distintos eslabones de la cadena. La coordinación entre organismos sanitarios, áreas productivas y actores privados fue clave para garantizar el cumplimiento normativo y reducir los tiempos administrativos necesarios para concretar la exportación.

En el plano territorial, se señaló que la actividad ovina tiene un impacto significativo en zonas rurales, donde representa una fuente de ingresos complementaria y contribuye al arraigo. La posibilidad de acceder a mercados externos abre expectativas de crecimiento para pequeños y medianos productores, especialmente en regiones con menor escala agrícola.

Finalmente, se indicó que la consolidación de nuevos destinos comerciales permitirá avanzar hacia una estrategia de largo plazo para la carne ovina entrerriana. El objetivo es sostener la presencia internacional, diversificar mercados y posicionar el producto como un alimento de calidad, con respaldo sanitario y trazabilidad garantizada.