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Recibió retrasplante bipulmonar la joven entrerriana en emergencia nacional

Kimey Rivero tiene 22 años y es de Santa Elena. Ingresó ayer al quirófano para ser operada por segunda vez. La cirugía demandó varias horas.

Sábado 04 de Enero de 2020

Kimey Rivero, la joven de 22 años oriunda de Santa Elena que se encontraba internada en la terapia intensiva de la Fundación Favaloro, recibió ayer un retrasplante bipulmonar.

La compleja operación demandó más de nueve horas y ahora hay que esperar las primeras 72 horas críticas para ver cómo evoluciona.

Kimey, quien padecía fibrosis pulmonar, ya había sido trasplantada de ambos pulmones por primera vez hace un año y 11 meses, también en la Fundación Favaloro. A mediados de 2019, su organismo comenzó a manifestar un rechazo crónico de los órganos, por lo que su situación fue empeorando día a día, hasta que volvió a ingresar en octubre en lista de Emergencia Nacional del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). Luego de tres meses de espera llegó el ángel donante que abrió la esperanza de su segundo milagro.

Su mamá, Paola Aguirre, confirmó la feliz noticia ayer por la mañana: “Ya está en quirófano”, dijo al sitio La Sexta.

“No sé qué decir. Estoy contenta. Gracias al donante”, fueron las palabras de Kimey antes de ingresar para ser intervenida.

En tanto, Paola manifestó: “Con toda la fe y la alegría, les pido una oración para Kimey. Eternamente gracias, ángel donante. Vamos Mey, se puede”.

Reflexión

La fibrosis pulmonar es una afección en donde el tejido profundo de sus pulmones se va cicatrizando. Esto hace que el tejido se vuelva grueso y duro, lo que dificulta recuperar el aliento y es posible que la sangre no reciba suficiente oxígeno.

Cuando Kimey ingresó en emergencia nacional en octubre, su mamá Paola escribió una emotiva reflexión en su muro de Facebook: “Ella es hermana, tía, nieta, sobrina, prima, amiga y tiene ganas de seguir luchando. Sé que Dios no tiene Facebook, sé que con un amén no se cura nadie, pero también sé que las oraciones con fe mueven montañas. Sé que por las redes no va a aparecer el milagro de un ángel donante para mi hija, pero sé también que por las redes puedo hacer tomar conciencia de lo importante de la donación de órganos. Decir adiós a un ser querido no es fácil, pero sabés que con un gesto tan noble y de amor en ese momento de dolor podemos ayudar a que sigan viviendo siete personas y en ellas una partecita de nuestro ser querido. Donar salva vidas, y puede ser la de mi hija hoy”, expresó.

Cabe recordar que 2019 fue un año récord en donación de órganos tras la Ley Justina: el crecimiento fue del 26%. Gracias a 883 procesos de donación, 1.945 pacientes accedieron a ser intervenidos

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