Secciones
La Provincia

Puiggari pidió perdón por el caso Ilaraz y presentó el III Sínodo

El arzobispo reiteró “su repudio y dolor” por posibles hechos y planteó que habrá “cooperación con la Justicia”.

Sábado 22 de Noviembre de 2014

El arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, presentó ayer el III Sínodo Arquidiocesano. Proponen todo un proceso de debate durante un año sobre el camino pastoral y el futuro parroquial. Será bajo el lema Memoria, presencia y profecía. Lo hizo junto a un grupo de trabajo y dirección conformado por sacerdotes y laicos. En la conferencia brindada, leyó además un documento donde sentó postura sobre el caso Ilarraz y pidió perdón en nombre de la iglesia.  
Hace 100 años se realizó en Paraná el primer Sínodo, un espacio donde sacerdotes y consagrados debatieron el camino a seguir ante los cambios sociales, políticos y culturales. En aquel entonces, lo había convocado monseñor Bazán y Bustos; 10 años después tuvo lugar el segundo y ahora, promovido por el papa Francisco, se hará el tercero (Ver nota relacionada).
Después de presentar la convocatoria al nuevo período de debate en el interior de la Iglesia católica local, Puiggari habló sobre Ilarraz y leyó un documento.
Días atrás se conoció que la Cámara de Casación Penal rechazó el recurso interpuesto por los defensores de Ilarraz para que la causa prescriba; todo un hecho que allana el camino para que el cura sea citado a indagatoria. Está acusado de abuso sexual a siete pupilos del Seminario.
“Es imposible obviar esto. El Papa no está ajeno”, señaló Puiggari ayer por la mañana en la conferencia. Luego leyó un documento que aquí se publica textual: “Tal como se expresó en comunicados anteriores, mientras dure el proceso en los Tribunales mantendremos una actitud de respeto y cooperación con la Justicia, restringiendo las declaraciones y colaborando en todo lo posible para el completo esclarecimiento de los hechos, la búsqueda de la verdad y la sanción, si correspondiere, a quienes hubieran cometieron delitos aberrantes”.
En el punto dos, expresó: “Frente a recientes versiones que llevan a la confusión pública es importante aclarar que este Arzobispado no tiene conocimiento de la estrategia planteada por los abogados del Padre Ilarraz ni participa en su defensa”. Por último sostuvo: “Reiteramos nuestro profundo dolor y repudio por los posibles hechos sucedidos tal como fue expresado oportunamente y continuamos nuestro acompañamiento espiritual con intensas oraciones por las víctimas y sus familias, y nos ponemos a su disposición”.
Pero luego de terminar de leer, dijo: “Como obispo, manifiesto mi más sentido pedido de perdón a todos aquellos que pueden haber sufrido estas cosas”.
Luego aclaró que Ilarraz no pertenece al clero de Paraná y que si bien no tiene ninguna autoridad sobre él, realizó gestiones y el pedido al obispo de Concepción del Uruguay para que lo retirara del ministerio hasta que la Justicia se manifestara. “Es un hijo de la iglesia que cometió pecado y como obispo me siento responsable de todos los cristianos: los hay buenos y malos y me siento responsable de cada pecado de un hijo de la iglesia. Pido perdón en nombre de la Iglesia por lo que pueden haber sufrido estos muchachos y me he ofrecido y me he puesto a disposición sí en algo los podemos ayudar”, remarcó.
También señaló que estaría dispuesto a declarar sí la Justicia se lo pide, que nunca se opuso a eso y que mandó toda la documentación que existe a Tribunales.
También habló de una carta que envió el 22 de diciembre a todos los fieles, donde planteó la necesidad de dar un debate profundo para que estos hechos no vuelvan a pasar y discernir las responsabilidades. “Nos parece que ese debate tiene que ser cuando la justicia se expida porque no queremos, de ninguna manera, interferir. Yo deseo ardientemente que cuanto antes se termine esto.
Por un lado está el sufrimiento de los supuestamente abusados, pero también está el daño enorme de la iglesia y de muchos fieles que sufren con las cosas que se dicen”, remató.

Discutirán el futuro pastoral en la región

Se cumplirán 100 años del primer Sínodo de Paraná. El segundo fue 10 años después. Según monseñor Juan Alberto Puiggari, además de ese antecedente, hay un hecho histórico que es el documento de Aparecida cuyo presidente de la comisión de redacción fue el entonces cardenal Bergoglio. Con él se convocó una conversión pastoral.
“El mundo ha cambiado mucho. Después de Aparecida tuvimos la sorpresa de Francisco y en un discurso que dio en Brasil para los obispos, incitó a profundizar el cambio pastoral”, dijo Puiggari y luego agregó que en ese momento, el Papa alentó a las iglesias a ir en un camino de discernimiento, purificación y de conversión. “Tenemos que discernir qué sirve de nuestros métodos pastorales, qué cosas son caducas y cambiar todo aquello que no permite que el evangelio llegue a todos los hombres”, aclaró.
Luego explicó el origen del Sínodo en el Mundo y cómo entonces participaban solo los sacerdotes. “Convocamos ahora a un III Sínodo donde queremos que todo el pueblo de Dios, sacerdotes, consagrados y laicos nos pongamos en este proceso. La particularidad será la masiva participación del laicado”.
El proceso para llevarlo a cabo no es simple y durante un año habrá asambleas e instancias de debate. “Nos escucharemos para intentar renovar y refrescar la Iglesia con el evangelio y adecuándolo para este mundo tan cambiante. Es un desafío muy grande”, señaló.
Luego contó a UNO cómo advierte el cambio de época: “Ha habido cambios como en el matrimonio. Ates la gente se casaba, mal, bien, por iglesia, no por iglesia, pero se casaba; hoy es mucho menos. Después cambió también la cultura que ha tomado rasgos muy materialistas, hedonistas y donde lo religioso queda relegado. El mismo mundo de los jóvenes es totalmente distinto a lo que era antes. Entonces nos preguntamos cómo adecuamos el evangelio de siempre, para llegar al joven de hoy y a las parejas que dudan sí casarse o no”.

De Pentecostés a Pentecostés
La propuesta será realizada desde Pentecostés de 2015 hasta Pentecostés de 2016 y el tema será En el contexto de la Nueva Evangelización, la Parroquia al servicio de una vida plena para todos. Para llevarlo a cabo, Puiggari designó a monseñor Eduardo Hugo Tanger como Presidente Delegado del Sínodo Arquidiocesano. Pero la comisión que abordará la tarea, además de otros sacerdotes, también cuenta con la presencia de laicos y entre ellos se destacan Pablo Cassano y Norma Minatta que ayer también aportaron sus observaciones. 
Cassano, al tomar la palabra en la conferencia de prensa que se ofreció en le Arzobispado, habló de la importancia de llegar a cientos de fieles, sobre todo a aquellos que están más alejados y dio cuenta de una serie de mecanismos institucionales que ya se implementaron para facilitar la llegada y la participación.
Por ejemplo ya se distribuyeron 4.000 encuestas y en el mismo camino hubo asambleas en casi todas las 53 parroquias de la arquidiócesis. 
“Desde la etapa preparatoria ya hay todo un proceso de participación que junto con la oración son los caminos que transitamos. Hay innumerables grupos de estudio y una asamblea que funcionará durante un año con 400 sinodales donde la mayoría son laicos. El proceso completo será de tres años”, concluyó.

Datos

* Mañana en el auditorio de la Universidad Católica Argentina, a las 9 habrá una charla informativa, para poner en conocimiento a los sinodales de toda la arquidiócesis de los pasos y los temas a tratar.
* Luego en la Catedral  celebraran la misa de las 11 y el arzobispo va a proclamar la convocatoria.
nn Según se informó, la temática del III Sínodo  será la parroquia en el contexto de la nueva evangelización.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario