Clima
Miércoles 28 de Noviembre de 2018

Pronosticadores confirman que durante este verano habrá lluvias extraordinarias

Es de esperar períodos de inundaciones en la región; razón por la cual se acaban las excusas para organizar un plan de prevención. Sufrirá el agro

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anunció que existe entre un 75% y un 80% de probabilidades de que el fenómeno climático de El Niño se desarrolle entre diciembre y febrero, aunque no tan severo como el registrado entre 2015 y 2016.
El evento genera lluvias por encima de las normales en la zona núcleo, lo que impulsa el rendimiento de los cultivos. Si tal escenario se concreta los sembrados de verano en la provincia se verán perjudicados de manera alarmante; lo mismo que las inundaciones en las ciudades de la provincia. En consecuencia a nadie puede sorprender que entre los primeros meses del año se reiteren escenas como las que se observaron en este que se acaba.
En 2016 El Niño tuvo un fuerte impacto y estuvo relacionado con sequías, inundaciones y el blanqueamiento de corales en distintas partes del mundo. En la Argentina, el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial genera lluvias por encima de las normales, un escenario que suele impulsar el rendimiento de los cultivos de verano, sobre todo la soja y el maíz.
Sin embargo, "un eventual fenómeno de El Niño en los próximos meses sí puede alterar las lluvias y las temperaturas en diversas regiones e impactar en la agricultura, la gestión de recursos de agua y en la salud pública", explicó a Clare Nullis, experto de la OMM, quien agregó que el fenómeno que se avecina "podría combinarse con el cambio climático de largo plazo que sufre el planeta y llevar a un salto de las temperaturas". Los científicos explicaron que existe entre un 75% y un 80% de posibilidades de que se desarrolle el fenómeno entre diciembre y febrero, y un 60% de que continúe en el período entre febrero y abril de 2019.
Las temperaturas de la superficie del mar ya revelan la presencia de un fenómeno débil, por lo que se puede esperar que el nivel de lluvias entre diciembre y febrero corresponda a las que se producen cuando este fenómeno está activo.
El Niño provoca fluctuaciones en las temperaturas superficiales del agua en la zona del Pacífico ecuatorial, junto con cambios en la circulación atmosférica, que todavía no se han observado de manera clara. "La temperatura de la superficie del mar está a niveles de El Niño desde octubre, pero la atmósfera todavía no ha respondido con un calor adicional, mientras que los vientos y nubes altas, y la presión del mar tampoco reflejan sus características típicas", precisó la organización.
En ese contexto, alimentar a un planeta hambriento es una tarea cada vez más difícil ya que el cambio climático y el agotamiento de la tierra y otros recursos socavan los sistemas alimenticios. El incremento de la población requiere un suministro de alimentos más nutritivos a precios asequibles, pero incrementar la producción agrícola es complicado por la fragilidad de la base de los recursos naturales ya que los humanos han agotado la capacidad del planeta en términos de tierra, agua y cambio climático.
Unas 820 millones de personas sufren malnutrición en todo el mundo. La seguridad alimentaria sigue siendo frágil para millones de personas que carecen de acceso a dietas nutritivas asequibles y adecuadas por varios motivos, principalmente por la pobreza.
Pero también se ha visto amenazada por las revueltas civiles y otros conflictos. El número de personas que pasa hambre o padecen malnutrición en el mundo aumentó hasta niveles inéditos desde la década pasada, explicó el director general de la FAO, José Graziano da Silva. "Tras décadas de avances en la lucha contra el hambre, este es un serio revés para los organismos internacionales de ayuda e investigación y los gobiernos", declaró Graziano da Silva.
Se estima que la demanda de comida aumentará en un 50% entre 2013 a 2050. Los agricultores pueden expandir las tierras en uso para ayudar a compensar la diferencia, pero esta opción no alcanza a la Argentina y menos a la provincia, donde la explotación ya superó su límite natural y se extiende a fuerza del uso de agroquímicos. El incremento de la producción agrícola más allá de los niveles sostenibles puede causar daños permanentes a los ecosistemas.



Ventajas para productos agroecológicos

La Cámara de Senadores analizó un proyecto de los senadores Mario Torres y Ángel Giano que busca regular, promocionar y dar impulso a prácticas, actividades y procesos de producción, comercialización y consumo de alimentos agroecológicos. "La agroecología es una propuesta que plantea modos de producción, transformación y consumo que respeten la diversidad natural y social de los ecosistemas locales y aseguren su sustentabilidad", explicó Torres.
Giano indicó que "es necesario un cambio de enfoque, un cambio de modelo, y aunque esto lleva tiempo, es un proceso que debe darse y encontrar el marco regulatorio que permita esta transformación hacia un desarrollo sustentable".

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