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Productores cortarían la ruta 35

Existe un consenso generalizado respecto de que la falta de pavimentación de esa arteria afectó enormemente el desarrollo de Seguí y su zona rural

Domingo 16 de Noviembre de 2014

Vecinos y principalmente productores afincados en cercanías de la ruta provincial número 35 analizaban ayer cortar esta arteria como una forma de hacer patente el reclamo por el deterioro que viene sufriendo. La ruta 35 fue asfaltada en el tramo de 22 kilómetros que une la ruta nacional 18 con la localidad de Seguí. Fue inaugurada en setiembre de 2011 con una inversión, en ese momento, superior a los 22 millones de pesos. La concreción de un anhelo que llevaba más de medio siglo de espera motivó un amplio reconocimiento a la gestión del gobernador, Sergio Urribarri, y también del intendente seguiense, Cristian Treppo, quien fue el gestor ante la Provincia de tan sentida demanda.

La razón es sencilla: existe un consenso generalizado respecto de que la falta de pavimentación de esa arteria afectó enormemente el desarrollo de Seguí y su zona rural. Y por si hacía falta una confirmación, con la obra terminada se produjo un despegue importante de muchas producciones intensivas ubicadas de la zona.

Sin embargo, a poco más de tres años de esa concreción, la alegría trocó en preocupación y enojo. “No puede ser que se desvista un santo para vestir otro”, se quejan los vecinos.

¿A qué se refieren? Hablan del deterioro que sufre la ruta nueva por el sobreuso que trae aparejada la construcción de la autovía en la ruta nacional 18. Actualmente todos los camiones que llevan el material de broza para la base de esa autovía, que se transporta desde cercanías de Diamante, usan la ruta 35 como corredor para llegar hasta la obra sobre la 18.

La empresa constructora de la autovía terceriza este transporte de broza y paga por viaje. Es así como se pueden ver transportistas de otras provincias cuyo único objetivo es hacer la mayor cantidad de viajes para obtener una mayor ganancia. A esto se suman algunos cerealistas desaprensivos que transportan también pesadas cargas, a veces superando el límite permitido.

Desde el municipio se gestionó la presencia de una balanza de Vialidad provincial, que con frecuencia se instala para controlar el peso de los camiones. Pero la normativa actual permite hasta 45.000 kilos de carga transportada, lo que sumado a la alta densidad de tránsito está ocasionando un rápido deterioro de la ruta 35.

Cuentan los vecinos que la balanza de un particular contratada para pesar los camiones que transportan la broza, para saber cuánto debe cobrar el dueño de la Cantera Rosfkop -de la zona de Aldea Protestante - ha llegado a pesar en un día 50 camiones. Lo que permite estimar que en seis meses se produce el tránsito previsto para cinco años.

 

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