Mauricio Macri
Domingo 28 de Enero de 2018

Previsible: Macri quiere sumar a sus listas a peronistas disconformes

El oficialismo nacional ya está operando a varios intendentes que no tienen buena relación con sus gobernadores, y también a conocidos dirigentes

El escenario electoral del oficialismo nacional no parece haber variado demasiado respecto de las especulaciones que se trazaban antes de las legislativas de octubre. En aquel entonces, cuando se daba por descontado el triunfo de Cambiemos, se señalaba que para 2019 el macrismo intentaría hacerse fuerte en los territorios donde gobierna y acordar con los peronistas no kirchneristas en aquellos donde no tiene el poder local.
Si bien la imagen de Mauricio Macri creció hasta 15 puntos tras la victoria electoral, según varias consultoras; ese capital se esfumó rápidamente con las sanciones legislativas de diciembre.
Vuelto al punto inicial, el objetivo sigue siendo el mismo. Sobre ese aspecto versó ayer una nota del diario La Nación, firmada por el reconocido columnista Jaime Rosemberg, que reiteró la existencia de esa postura dentro del macrismo. En el escrito se atribuye a "un funcionario con despacho en la Casa Rosada" la siguiente definición: "Nos interesan los peronistas con votos, sobre todo donde hacemos agua".
Con el guiño del presidente Macri, el Gobierno intensifica por estas horas su operativo seducción con dirigentes del PJ alejados, parcial o totalmente, del kirchnerismo, que puedan integrar de alguna manera las huestes oficiales en las decisivas elecciones de 2019, se explicó.
El listado, que puede variar según el interlocutor, va desde intendentes con deseos de continuar en el cargo, dirigentes con ambiciones de llegar a la gobernación de sus provincias, o referentes que no encuentran un lugar bajo el sol y ven una luz en el espacio Cambiemos.
Ese es el límite que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y otros funcionarios tienen asumido: las incorporaciones llegarán, siempre y cuando no se rompa ni se doble la armonía en el espacio oficialista.
Así se señaló que un puñado de intendentes de provincias del norte y centro del país desfiló por la Casa Rosada en las últimas semanas: Raúl Jalil (Catamarca capital), Alberto Paredes Urquiza (La Rioja), Gustavo Sáenz (Salta) son los que más conversan con el titular de Interior. Pero también Enrique Ponce (San Luis) y Germán Alfaro (Tucumán) se distanciaron de quienes gobiernan sus provincias y apenas esconden que en sus planes está un acercamiento con la Casa Rosada. "Vienen por cuestiones de gestión, pero también hablamos de política", cuentan cerca del ministro.
Los casos tienen sus matices. Jalil, que muchas veces actúa como una especie de moderador del grupo, tiene pendiente una charla con la gobernadora Lucía Corpacci, pero cerca de ella afirman que la decisión de pegar el salto desde el PJ estaría tomada.
"Gracias al trabajo en conjunto logramos muchas mejoras para la ciudad de Catamarca", afirmó a La Nación el intendente. Catamarca, cuyas elecciones se realizan normalmente en marzo, podría llevar a cabo las PASO provinciales en noviembre o diciembre de este año, en la que sería la primera elección de un intenso año electoral.
Ponce, por su parte, ya les comentó a dirigentes de su confianza que la relación con los hermanos Alberto y Rodríguez Saá está "terminada". Más allá de Claudio Poggi, derrotado en las elecciones al Senado, Cambiemos no tiene demasiadas figuras de peso en la provincia. Lo mismo ocurre en Salta con Sáenz y en La Rioja, con Paredes, aunque en esta última provincia el radical Julio Martínez es, "sí o sí", el candidato a gobernador en 2019, afirmaron fuentes oficiales.
El mecanismo para lograr que estos dirigentes se sumen podrían ser las PASO, pero hay provincias –Tucumán y La Rioja, por caso–donde no está institucionalizado ese mecanismo, por lo que Alfaro y Paredes deberían buscar otra forma –u otro cargo– para incorporarse a Cambiemos.
"Vamos a ir con gente que sepa gobernar", remata el funcionario anónimo, y se anima a sumar a la lista al santafesino Omar Perotti, que junto a Juan Schiaretti o Miguel Pichetto, es un ejemplo del "peronista previsible y confiable" que le agrada al Presidente.
"Perotti está muy bien, pero tenemos a (José) Corral de candidato. Y lo primero es privilegiar el vínculo con nuestros socios", dice otro funcionario que repara en la "casi" lanzada candidatura a gobernador del intendente radical de Santa Fe.

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