Medio ambiente
Miércoles 16 de Enero de 2019

Preparan una presentación contra las megafiestas que se hacen en las islas de Victoria

El grupo ecologista El Paraná No Se Toca pedirá a la ciudad de Victoria que se respete la declaración de área natural del lugar. Quieren evitar que se realice una fiesta electrónica.

El grupo ecologista El Paraná No Se Toca elevará en los próximos días al municipio de Victoria una nota para pedir que se prohíban las fiestas masivas que se producen bajo su jurisdicción en la zona entrerriana de las islas (unas 376 mil hectáreas) y que valieran un informe de La Capital el último fin de semana.


La intención de la ONG es hacer respetar la ordenanza 2.185 sancionada en 2003 por el Concejo de Victoria, que declara el sector como área natural protegida y no permite ese tipo de acontecimientos. La presentación advierte sobre el ecológico que las fiestas, muchas veces de música electrónica y con la participación de hasta 3 mil personas que cruzan desde Rosario, están teniendo en la flora y la fauna del lugar, en particular el Paraná viejo.


Según adelantaron desde la organización ambientalista, no pretenden prohibir todo festejo o actividad en los paradores, sino "que se pongan límites a la duración, los decibeles de ruido y la cantidad de participantes" de los mismos. "Hay paradores habilitados donde la gente puede disfrutar del río y las islas de una forma acorde a un lugar entre la naturaleza. El problema son las megafiestas", aclaró Pablo Cantador, integrante de El Paraná No Se Toca y especialista en flora y fauna.


Cerca de 10 años


El argumento es que se trata de actividades que desde hace cerca de una década vienen creciendo en tamaño y asiduidad, y dejan en el lugar (un área natural con características únicas en la zona) un tendal de residuos plásticos, vidrios, latas y botellas que contaminan el suelo y el agua y provocan perjuicios a peces y otros animales.


Además, apuntan que la presencia masiva de seres humanos y el bullicio, la música que emana de parlantes a volumen alto, y hasta la contaminación lumínica de reflectores afecta a los animales y trastorna su comportamiento. "En el caso de las aves, migran en invierno y en verano a la isla, y hay especies que sólo se encuentran allí porque bajan del norte a anidar. Pero todo esto modifica sus conductas reproductivas y provoca que abandonen los nidos", explicó el militante, que se dedica a la fotografía de naturaleza.



"En algunos de estos encuentros usan pirotecnia como fuegos artificiales. Es tremendo el impacto en la fauna del lugar. Ya ni en las ciudades se hace. Estamos trasladando a los pocos lugares naturales que quedan, como el humedal, todos los vicios de la urbe", prosiguió Cantador.


También señalan que se resiente la seguridad en la navegación y esto pone en peligro a los mismos participantes. "Estas fiestas terminan entre las 7 y las 8, en ese momento se produce un malón de lanchas en carrera para llegar a las guarderías. Ese momento es crítico. Todos quieren llegar antes para no quedarse esperando. Por ahora sólo hubo incidentes menores, pero pareciera que tiene que pasar una desgracia, que choquen dos lanchas y haya ahogados para que algo cambie", lamentó.


Hasta el momento, indicó, reclamos similares por otros temas (como caza furtiva, terraplenes ilegales o urbanizaciones no habilitadas) han recibido respuestas esquivas de parte del Ejecutivo de Victoria. "Dicen que están lejos, porque queda a 60 kilómetros, y que no tienen los medios para controlar, es tierra de nadie", señalan desde el grupo. Por eso reclamarán nuevamente una intervención activa del Estado mediante la presentación de la nota que redondea por estas horas la abogada de la ONG.


Nicolás Maggi para La Capital

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