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Comercio electrónico

Por comodidad y precios, el comercio electrónico suma clientes en la región

Plataformas nacionales y del exterior ofrecen de todo un poco. Con un click, en Paraná muchos hacen hasta la provista diaria del supermercado

Viernes 01 de Marzo de 2019

Un estudio realizado por Kantar TNS para la Cámara Argentina de Comercio Electrónico Estudio Anual de Comercio Electrónico (CACE) reveló que el comercio electrónico en el país creció durante 2018 un 47% respecto al año anterior, y que la facturación anual que registra es de 229.760 millones de pesos. "A lo largo del año pasado se vendieron 120 millones de productos, un 25% más que en 2017, a través de 79 millones de órdenes de compra, un 32% más que el año anterior. El ticket promedio de compra fue de 2.900 pesos y los rubros que más impulsaron el crecimiento en unidades fueron alimentos y bebidas, artículos para el hogar e indumentaria deportiva y no deportiva", señala el análisis.
Se trata de una tendencia que crece. A esto también lo viene advirtiendo la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en sus informes mensuales, dando cuenta del desafío que significa para los comerciantes que tienen montado un local seguir vendiendo de manera tradicional, cara a cara.
Con mayores medidas de seguridad y garantías que años atrás para proteger las operaciones, no solo los millennials utilizan la opción de adquirir productos por alguna de las plataformas existentes en el país o en el extranjero. También gente mayor fue perdiéndole el miedo a los fraudes, el incumplimiento de parte de las empresas y otras inquietudes que pueden generarse al brindar datos de la tarjeta de crédito.
Usuarios entrerrianos que se volcaron a esta costumbre de bucear en las vidrieras virtuales para satisfacer el espíritu consumista, resaltan la comodidad de comprar de este modo, los precios más convenientes que pueden conseguirse –aún sumando los gastos del envío– y que en Internet encuentran cosas que en los comercios locales no. Muchos, incluso, hasta realizan la provista del supermercado vía on line. Martín Molina, un usuario local, comentó: "Últimamente hasta las compras del súper las hago on line. Lo único que no compro de este modo es ropa (prefiero probarme antes de pagar) pero adquirir otras cosas, como tecnología, accesorios o hasta algunos servicios, para mí es mucho más práctico y económico comprar o contratar por Internet y hasta a través de una app desde mi celular".
"Cada vez compramos más cosas por esa vía. Nunca tuvimos ningún problema. Además las ventas se facturan como corresponde y los precios son más bajos", opinó Mariano, abogado de Paraná.
Silvina, psicopedagoga, mencionó: "Estoy aprendiendo a comprar por Internet. Tienen mejores precios, modelos, y envío con día a convenir. Nos facilita la compra: estacionar en el centro es un problema y el costo del flete a veces hasta es menor".
Por su parte Sonia, contadora pública, sostuvo: "Mi suegra salió a comprar puntualmente pantalones Pampero talle 64. Fue a dos locales y le dijeron que no venían más. Gastó plata en remís y no consiguió nada. Además, los precios del talle 60 eran altísimos. Le dijimos con mi esposo que pruebe en Mercado Libre. No solo que los consiguió a un excelente precio, sino que además le entregaron las cosas a los tres días en su casa. Excelente experiencia la que tenemos comprando muchas cosas más por Internet".
Quienes compartieron su opinión contaron que han comprado de todo un poco, y destacan las ventajas. Del otro lado del mostrador, los comerciantes también dan cuenta de la necesidad de adaptarse a los tiempos que corren. Waldemar González Oxarán, empresario de la capital provincial y vicepresidente de la región Centro de la CAME Joven, comentó a UNO que en las distintas cámaras hay posturas encontradas al respecto, y analizó: "Hoy por hoy los costos fijos es lo que está complicando las economías de las pymes y los comercios, y el comercio electrónico permite economizar, entre otras cosas, en recursos humanos".
En cuanto a alguna desventaja, señaló que las plataformas anteriormente "no tenían demasiado costo", pero hoy, en pleno auge del e-Commerce, la mayoría subió bastante sus comisiones: algunas cobran hasta un 35% más IVA. "Actualmente me parece que es una buena alternativa seguir trabajando en promoción en redes y en plataformas, pero lograr que el cliente pueda hacer el pago directo, para evitar esa comisión. En mi caso, sigo generando publicidad y teniendo exposición en Internet, pero trato de cerrar el negocio directamente con el cliente en cuanto a transferencia. Lo mejor es después de ver el producto publicado que se acerque al local, a la vieja usanza, pero si está lejos y no es posible trato de que pague a través de un banco y no por la página", refirió.
En este marco, aseguró: "Hay un montón de rubros a los que les conviene y hay que adecuarse, adaptarse a la realidad. Las empresas que están manejadas por gente joven, desde los millennial a esta parte, no conciben otra manera. Es una cosa que se viene y el que no se adapte lamentablemente va a quedar afuera. De una manera u otra hay que aggiornarse al comercio virtual".

Derechos del consumidor
Fernán Poidomani, responsable del Área de Lealtad Comercial de la Dirección de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial de la Provincia, comentó a UNO que en ocasiones suelen recibir consultas de usuarios que compraron on line. Sobre este punto, aclaró que intervienen en el caso de que sean incumplimientos de alguna empresa argentina, y no del exterior. Tampoco lo hacen cuando se sospecha de algún fraude, ya que ahí debe actuar la Justicia.
En este marco, el funcionario recomendó operar por sitios seguros y reconocidos, y no por redes sociales, que exponen a situaciones fraudulentas.
"Hay que distinguir lo que son las ventas por Internet de las que se hacen por redes sociales. En el primer caso el producto se puede adquirir a través de una plataforma web de una empresa reconocida, como algún hipermercado. Es uno de los formatos más seguros. En Mercado Libre, OLX y otros sitios, hay que revisar los puntajes de los compradores y de los vendedores para saber si la empresa es seria; eso da cierta seguridad. A su vez, esos portales suelen trabajar con Mercadopago u otro sistema que garantiza de alguna manera la transacción", dijo.
En esos casos, es Mercadopago quien recibe los datos de la tarjeta de crédito del comprador, y no el vendedor directamente. Tampoco se acredita el dinero de la transacción hasta que el que efectuó la transacción hace su calificación, ya que si existe algún problema la operación se deshace.
Para las compras en el extranjero, existe Paypal, pero no están regidas por la Ley de Derecho al Consumidor nacional, y muchas veces están supeditadas el Derecho Internacional.
Por otra parte, Poidomani recordó que el cliente virtual tiene el derecho de devolver lo que compró dentro de los 10 días siguientes, como está estipulado en la Ley de Defensa al Consumidor, en el artículo 34 de Revocación de la aceptación del producto: "Lo que se compra por Internet está asistido por el derecho de arrepentimiento. Se puede hacer una devolución en ese plazo sin tener que dar explicaciones. Se establece de esta manera porque se entiende que la empresa que está vendiendo por Internet tiene alguna ventaja operativa y de costo que no tiene quien debe pagar un local, empleados y un montón de otras cosas. Se pone esta carga y tienen la obligación de aceptarla", indicó.
Por último, reflexionó: "En Estados Unidos es poco ya lo que se vende en forma personal. Y creo que acá también nos dirigimos hacia el fin de las ventas tradicionales".

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