Concepción del Uruguay

Playas, válvula de escape en medio de nuevas restricciones

En Concepción del Uruguay; Pelay, Paso Vera, Itapé, o Isla Cambacuá se colman de visitantes pese a que el municipio no hace promociones. Imponen cupos máximos.

Sábado 09 de Enero de 2021

La falta de concientización de los visitantes es uno de los puntos de mayor resistencia a los protocolos que permiten mantener las playas de Concepción del Uruguay abiertas pese a la pandemia del coronavirus.

En un marco de protocolos difíciles de implementar, y tratando de concientizar permanentemente a los miles de visitantes que tienen los balnearios de Concepción del Uruguay, las playas de la costa este entrerriana son uno de los espacios que intentan sobreponerse a la ola de contagios por Covid que avanza en todo el país.

Pese a la decisión municipal de no promocionar la ciudad para fomentar la llegada de turistas, la cantidad de asistentes a los balnearios Banco Pelay, Paso Vera, Itapé, Isla del Puerto o Isla Cambacuá, es multitudinaria cada fin de semana.

Las altas temperaturas hacen que los vecinos se congreguen en estos lugares que han sido preparados para guardar pautas de seguridad que permitan minimizar el contacto y mantener las distancias aconsejadas para prevenir contagios.

“El año pasado hicimos campaña para que nos visiten, este año decidimos no hacerlo”, dijo hace pocos días el intendente Martín Oliva respecto de este tema.

Afirmó que el foco de la atención sobre las playas está centrado ahora en la seguridad de los visitantes.

CONCEPCIÓN. Se realizan trabajos en banco Pelay y en el balneario Itapé.
CONCEPCIÓN. Se realizan trabajos en banco Pelay y en el balneario Itapé.
CONCEPCIÓN. Se realizan trabajos en banco Pelay y en el balneario Itapé.

Cabe señalar que la gran extensión de estas playas, y los cupos máximos de visitantes establecidos en algunos balnearios, facilita la idea de mantener la distancia social entre los diferentes grupos que llegan hasta estos espacios.

El esfuerzo por mantener abiertos los balnearios ha llevado a imponer cupos máximos para estos lugares. Tanto en Banco Pelay como en Paso Vera está permitido el acceso de hasta 3.000 personas, un número muy bajo teniendo en cuenta que estas playas llegan a congregar a más de 15.000 personas en los horarios pico de temporadas normales.

En los últimos fines de semana, sobre todo aquellos que quedaron dentro de las Fiestas de fin de año, hubo mucha gente que quedó afuera ya que a tempranas horas de la tarde el cupo había sido alcanzado y se interrumpió el acceso.

De igual manera, en el caso del balneario municipal Itapé, de acceso libre y, por ahora sin cupos para el acceso, en varias oportunidades debió intervenir la Policía para evitar las aglomeraciones de gente.

“Necesitamos, sí o sí, de la conciencia ciudadana” expresó María Laura Saad, responsable del área de Turismo de La Histórica, y sostuvo que se trabaja para que se cumplan los protocolos, pero que se necesita de la colaboración de la ciudadanía.

“Estamos implementando todos los protocolos desde el 8 de diciembre que comenzamos la temporada, usamos como base todo lo que nos mandó la Nación y la Provincia, y lo adaptamos a nuestras realidades de playa y de consumo”, detalla Saad.

De igual manera se hace hincapié en la sumatoria de personal para la guardia de seguridad al cuidado del mantenimiento de las distancias, o resguardando las medidas sanitarias exigidas en los sanitarios para mantener la higiene y evitar contagios.

Recorriendo los balnearios bajo ejido municipal se puede encontrar personal identificado tratando de mantener los espacios mínimos de distancia, concientizando sobre las mejores maneras de disfrutar de la costa bajo estos protocolos, o directamente acudiendo a las fuerzas de seguridad cuando las situaciones se vuelven más complejas por desobediencia a las medidas.

balneario 2

Hacia las islas

En este sentido, y ya fuera de la jurisdicción municipal, los que disponen de embarcaciones para salir del radio de playas costeras que tiene la ciudad deciden buscar espacios más alejados en las islas cercanas, o en la enorme Isla Cambacuá ubicada frente a las playas de la costanera de la Isla del Puerto.

En este caso, las normas de seguridad autoimpuestas por los visitantes se notan mucho más flexibles y es posible observar una gran cantidad de lanchas y veleros que ocupan estos espacios de forma más concentrada.

El turismo vecinal en busca de playas alejadas involucra varios kilómetros hacia el norte y hacia el sur de Concepción del Uruguay, teniendo como destino las islas Almirón, Cambacuá o Dolores, entre otras.

La falta de controles en estos lugares posibilita situaciones más comprometidas, no solo vinculadas a los contagios de coronavirus, sino también a la seguridad de los navegantes.

Un caso particular de este tipo se dio el fin de semana cuando una gran cantidad de lanchas ancladas en las playas de estas islas se vio afectada por el paso de un buque de 180 metros de eslora que navegaba río abajo luego de haber zarpado del puerto de Concepción del Uruguay donde realizó una carga de madera.

El buque provocó un oleaje que sorprendió a decenas de embarcaciones y a sus ocupantes ocasionando fuertes embates entre las propias lanchas y varias corridas de parte de sus propietarios. A través de las redes sociales se pudo observar tal situación, que daba cuenta, además, de la gran cantidad de gente en cada uno de esos lugares.

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