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Economía regional

Planes sociales, falta de mano de obra y economía informal

CAME advirtió sobre las dificultades para cubrir trabajo intensivo, pero temporal debido a planes sociales. La citricultura demandando nuevo marco laboral.

Lunes 18 de Enero de 2021

Las economías regionales argentinas, a través de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) hicieron pública su preocupación e incertidumbre ya que, a pocas semanas de comenzar la cosecha de varios cultivos, no se consigue la cantidad de mano de obra necesaria para poder realizar los trabajos requeridos y apuntan a los planes sociales.

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DEvastadora. Aún no hallaron la sintomatología en las plantas más allá de la presencia del insecto que la transmite.
DEvastadora. Aún no hallaron la sintomatología en las plantas más allá de la presencia del insecto que la transmite.

En ese sentido se menciona la cosecha de uva, olivos, yerba, maní, papa, tabaco, peras, manzanas y naranjas, que en forma directa y temporaria abarca a unas 625.000 personas.

Y se puso el foco en los planes sociales. El titular del departamento de Economías Regionales de la CAME, Eduardo Rodríguez, apuntó: “Es fundamental que los beneficiarios de planes de asistencia, nacionales o provinciales, puedan ser contratados sin que se les dé de baja el plan que reciben”.

Esta situación había sido advertida el año pasado, en el mes de septiembre, por las asociaciones que reúnen a los productores arandaneros, cultivo que Entre Ríos ostenta casi un 40% del volumen nacional total.

Puntualmente, marcaron que los planes sociales, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), tiene un impacto negativo y afecta la disponibilidad de personal, para las labores a realizar en unos tres meses, desde fines de septiembre y hasta principios de diciembre. Y lo mismo sucede con la citricultura. Ante la consulta de UNO, productores entrerrianos marcaron que el conflicto es más profundo, y tiene que ver con el marco laboral.

A modo de ejemplo, uno de los integrantes de la federación que agrupa a los citricultores, explicó que ante una operación de ventas, para sacar una hectárea de frutas se requieren 20 personas, durante cuatro días.

La contratación es por ese tiempo, y luego van a otra quinta. “Son trabajadores continuos en el sector, pero discontinuos con la patronal. Entonces no hay marco legal para contratar en forma temporal”, mencionó el productor.

De los casi 30.000 puestos de trabajo que demanda el sector, el 60% corresponde a cosecheros.

Por ello insistió que hay un vacío normativo para las economías regionales.

En el caso de la citricultura entrerriana, a diferencia de otros productos como la uva o manzana, la cosecha se prolonga durante 10 meses.

Esta situación lleva a la informalidad, además del interés de los trabajadores por no perder los beneficios sociales.

Ante ese escenario, se supone que en la citricultura, el 50% es trabajo en negro. El personal contratado todo el año es el destinado a tareas de empaque, y profesionales de campo. Ello depende de la estructura de cada productor, que en algunos casos puede contar con una cuadrilla.

Esa informalidad, como sucede en otras actividades, derivó en la aparición de empresas de servicios, con un monotributista que tiene personal a su cargo.

De todos modos, en el caso de Entre Ríos no hay un faltante de personal significativo. Si resulta prioritario para el sector encarar una política laboral, para frenar la informalidad y la industria del juicio. Dentro de las problemáticas está la incompatibilidad entre planes sociales y recibo de sueldo, pero tal como han planteado ante los gobiernos en los últimos años, hay un vacío normativo.

En estos días, la citricultura realiza aún trabajos de recolección de naranjas aún en plantas, de la temporada 2020. El fuerte de la cosecha, con la variante de las mandarinas tempranas, arranca en marzo.

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Retroceso. La citricultura es una de las economías regionales más importantes en la provincia, y atraviesa dificultades hace más de una década.
Retroceso. La citricultura es una de las economías regionales más importantes en la provincia, y atraviesa dificultades hace más de una década.

Planteo institucional

En cuanto a la petición de CAME al Gobierno, asevera que si bien la falta de mano de obra en el sector de las economías regionales no es un fenómeno nuevo, “este año la problemática se agravó ya que muchos trabajadores no pueden concretar tareas en otras provincias en el marco de las restricciones impuestas por el Covid-19”.

La falta de trabajo podría al menos aliviarse si se permitiera a los beneficiarios de planes sociales ser contratados para tareas temporarias y estacionales, planteó la entidad.

Vale recordar que tal como informó UNO el domingo, tres colectivos con 48 pasajeros cada uno se sumaron al contingente que partió el fin de semana desde la ciudad de Concordia hacia la provincia de Río Negro, para trabajar en la zafra de peras y manzanas en el sur argentino.

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