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Planes de autoahorro: cautelar beneficia a los que hicieron amparo

El juez Moia aclaró que la medida fija valores a junio no se extiende a todo el universo de ahorristas

Viernes 26 de Julio de 2019

El juez en lo Civil y Comercial de Paraná Ángel Luis Moia resolvió no hacer lugar, en esta instancia, al pedido de aclaratoria planteado, contra la resolución de la jueza en lo Civil y Comercial Elena Albornoz, quien dictó una medida cautelar de no innovar determinando la fijeza, a valores de junio pasado, de “los importes a abonar por los actores del valor móvil y cuotas de los planes de ahorro para la adquisición de automotores, establecidos...” por las accionadas. Es así que la medida cautelar de origen comprende a las personas que presentaron el amparo y no se extiende al universo de quienes están pagando un auto por medio de planes de ahorro.

El magistrado entiende que, como lo fijó la jueza Albornoz, aún no se puede extender la cautelar más allá de los presentantes, según lo sostenido por la propia Corte Suprema de Justicia. El trámite del proceso continúa, debiendo notificarse la medida cautelar para efectivizarla y determinarse la clase en el proceso.

En los fundamentos de la sentencia, el magistrado sostiene que “ la resolución dictada (por Albornoz) resulta suficientemente clara en cuanto al acotamiento de los efectos de la medida precautoria dictada según el estado procesal de la causa.

La misma complejidad en la tramitación del proceso que se tuvo en cuenta para la concesión de la cautelar interesada es la que condiciona la secuencia de pasos a seguir para encausar la pretensión colectiva”.

Asimismo expresa que “ la pretensión actoral apunta a tramitar un proceso colectivo, por lo que el planteo se nutre de intereses individuales homogéneos, según la calificación pretoriana de la Corte Suprema”.

Luego, Moia recuerda los requisitos establecidos por la propia Corte para la admisión formal de toda acción colectiva, como la verificación de ciertos recaudos elementales que hacen a su viabilidad tales como la precisa identificación del grupo afectado, la idoneidad de quien pretenda asumir su representación y la existencia de un planteo que involucre, por sobre los aspectos individuales, cuestiones de hecho y de derecho que sean comunes y homogéneas a todo el grupo, siendo esencial, asimismo, que se arbitre en cada caso un procedimiento apto para garantizar la adecuada notificación de todas aquellas personas que pudieran tener un interés en el resultado del litigio de manera de asegurarles tanto la alternativa de optar por quedar fuera del pleito como la de comparecer en él como parte o contraparte.

Otro de los requisitos, para un amparo colectivo, es que se implementen adecuadas medidas de publicidad orientadas a evitar la multiplicación o superposición de procesos colectivos con un mismo objeto a fin de aventar el peligro de que se dicten sentencias disímiles o contradictorias sobre idénticos puntos.

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