Economía

Piscinas: por sus altos costos se desaceleró la venta

La pérdida del poder adquisitivo en numerosos sectores impacta hoy en el rubro de las piscinas, que explotó durante las restricciones por el Covid

Sábado 05 de Noviembre de 2022

A diferencia de las dos temporadas anteriores, la venta de piscinas para instalar en las viviendas familiares o las casas quintas disminuyó considerablemente. Los vendedores del rubro lo atribuyen a la pérdida del poder adquisitivo, frente a un producto que hoy resulta costoso para la mayoría de la gente que cobra un salario.

Según comentó a UNO Carlos, de una comercio del sector de calle Almafuerte al 5.900 en Paraná, el precio de una piscina hoy arranca en los 500.000 pesos. “Ese es el valor de la más chica y más básica. Antes la gente buscaba algo que se adapte a sus necesidades, pero actualmente busca algo más económico. Nosotros particularmente estamos trabajando con el Plan Ahora 12 en tres, seis y 12 cuotas, más la financiación propia de la empresa. Por ahí la gente pregunta por los planes con la intención de tarjetear, pero hay que ver hasta dónde le da el monto de la tarjeta”.

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La venta de piscinas creció exponencialmente en 2020 y 2021

La venta de piscinas creció exponencialmente en 2020 y 2021

Lejos de los días en que quedarse en casa era la directiva porque no había vacunas contra el Covid, en los que las ventas de piscinas crecieron exponencialmente y por la alta demanda los compradores tenían que esperar meses para que se las instalaran, sobre todo durante el 2020, ya que las familias invirtieron en una de ellas para disfrutar del verano, hoy la demanda se desaceleró. Sobre este punto, Carlos comparó: “Con respecto a lo que fue el 2020, que estaba todo el mundo encerrado, bajó fuertemente la venta de las piscinas. Y más allá de que cambió el panorama sanitario y la gente ya no está tanto en su casa, por la situación económica actual la mayoría de las familias no están para semejante gasto. Y obviamente el público que está adquiriendo piletas ahora es mucho más fino. Antes se podía vender a mayor cantidad de personas, pero con la situación financiera que hay, ya no le da el cuero a mucha gente para comprar una pileta, lamentablemente”, analizó.

Acto seguido, comentó: “En 2020, cuando llegó el Covid al país, se había vendido un 80% más que en las temporadas de la prepandemia, y esto se dio en todas las empresas del rubro, y por otra parte trajo también un montón de complicaciones”.

Por otra parte, el vendedor también observó que “se retrasó mucho la temporada” de mayores ventas y explicó: “Para las dos temporadas anteriores ya se estaban instalando en pleno invierno las piletas, porque la gente compraba con anticipación para tenerla y disfrutarla ya en el verano, pero este año fue mucho más bajo ese nivel de demanda”.

“Ahora hay varias consultas y pero no se concreta la mayoría de las operaciones. Lo que notamos es que todo el mundo está esperando a último momento a ver qué pasa con la economía, o en muchos casos están especulando con que se va a disparar el dólar a fin de año”, señaló.

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A su vez, reflexionó: “Contrariamente a lo que venía ocurriendo, que se instalaban las piscinas en invierno para llegar bien a los días de más calor, mucha gente se acuerda ya cuando le da el sol en la cara de que está esta posibilidad. Y si la demanda llega a crecer en diciembre, como suele pasar año tras año, va a darse que todos van a venir a mediados de ese mes a pretender la pileta para fin de año, y eso es imposible. Trabajamos con un plazo de 15 a 20 días para ir a instalar la pileta, y en tres días más ya está colocada; el tema es que obviamente llega diciembre y se hace un cuello de botella, porque de golpe vienen todos juntos porque juntaron la plata con el aguinaldo y demás”.

Venta de accesorios

Ante una menor demanda de piscinas, la actividad en el sector se dinamiza por la venta de accesorios. “Vendemos accesorios y con lo que más solemos trabajar es con pisos atérmicos, entre otros, y mucha gente está agregando estos pisos. Ya después lo que son luminarias y esas cosas no las solemos vender cuando las piletas que ya están instaladas, por una cuestión de que existe una recomendación de no perforar el casco en esos casos”, explicó Carlos, quien agregó: “Son los menos los que insisten en comprar y hacer colocar este accesorio con la pileta ya instalada, porque es un riesgo”.

En cuanto a la colocación de sistemas de calefacción para la piscina, que está muy en boga, aclaró: “Por ahí no va a pasar lo que mucha gente pretende, como pasa en las típicas películas yankis que se ve a alguien que está metido en el agua y sale vapor del agua. Eso no sucede, pero sí sirve para anticipar o prolongar un poco la temporada, siempre y cuando la pileta esté ubicada en el rayo del sol, porque sino tampoco te va a rendir, pese a que hoy en día el sistema es más potente que hace años atrás”.

La clásica pileta de lona, una opción para paliar el calor

Las piletas de lona son una opción para paliar el calor si se cuenta con un patio con poco espacio o si no se logra reunir el dinero para comprar e instalar una piscina de fibra de vidrio o de material.

Para la llegada del verano, esta alternativa suele ser un alivio para las familias.

En ese caso, los valores son mucho más accesible: una pileta estructural rectangular de una reconocida marca con capacidad de 1.000 litros de 1,85 metros de largo por 1,45 de ancho arranca en los 14.000 pesos.

La oferta es variada y por ejemplo, una pileta rectangular de lona de mayor tamaño, cuya capacidad es de 7.600 litros, asciende a los 77.900 pesos en la actualidad.

Hay más costosas y en algunas variantes las piletas de lona estructurales vienen con bomba y cobertor: una de 24.300 litros oscila los 800.000 pesos.

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