La Provincia
Viernes 29 de Junio de 2018

Petroleras y gobierno negocian una suba mayor de la nafta a partir del domingo

Advierten que en estaciones de Entre Ríos limitaron los cupos de venta. Se afectarán los precios de alimentos y de otros productos

En las últimas horas, las petroleras comenzaron a negociar con el gobierno nacional para que la suba de los combustibles prevista en julio esté por encima del 3% acordado en mayo. Desde Entre Ríos afirmaron que los precios están desajustados por la suba del dólar y el costo del crudo, y que comenzaron a llegar avisos de corte de cupo de ventas. Los incrementos repercutirán en la inflación.
Cada vez que la nafta aumenta, atrás de ella llegan otras subas, sobre todo de aquellos productos que requieren ser transportados. Y lo primero que se resienten son los precios de los alimentos, de la producción y de la energía entre otras cuestiones, y esa parece ser la receta que se vive desde octubre de 2017, cuando el valor de los combustibles fue liberado por el gobierno nacional; con el nuevo incremento que negocian ahora las petroleras con el Estado llegará un nuevo ajuste inflacionario.
Hace un mes se había acordado que la suba de julio para los combustibles en general iba a ser del 3%, pero ahora, bajo el argumento del nuevo salto de la divisa estadounidense, las empresas buscan remarcar los precios muy por encima de ese porcentaje. De todos modos, todavía no hay certezas de cuánto será lo que finalmente acuerden.
Desde Entre Ríos, el presidente de la Cámara de Estaciones de Combustibles y Anexos (Cecaer) Mario Amado, explicó a UNO: "Hay una negociación fuerte entre las petroleras y el gobierno nacional porque la realidad es que el precio de los combustibles quedó recontra atrasado respecto del dólar y el crudo".
También sostuvo: "Lo que pretende el Gobierno es que esto no se vaya al diablo", y en este sentido destacó que buscan la forma de llegar a algún tipo de acuerdo con las petroleras para pedirles que posterguen el aumento.
"Se habló del 3% de aumento pactado –con el Gobierno– pero fue antes de la turbulencia de un dólar tan alto, después bajó un poco. Alguien habló hoy del 3,5 % como pretensión del Gobierno",dijo Amado, y agregó: "Las petroleras están que trinan porque tienen 10 pesos de dólar (SIC) atrasado y con el cambio estaríamos hablando de una nafta bastante más cara de lo que tenemos ahora, pero en este momento de subas de precios se plantea frenar los costos y ver qué se negocia".
En palabras simples, el planteo de las petroleras es que pierden plata. "En muchos lugares están reportando la restricción a los cupos de entrega –de combustible para la venta– porque nadie quiere perder. En Entre Ríos no hay faltante, hay recorte de los cupos, es decir que nadie puede vender de más", destacó.
Amado remarcó que hasta ayer no podía vaticinar cuánto era el aumento que las petroleras le exigían al gobierno. Dijo que parte del trabajo del Estado nacional fue sacar los subsidios a la energía en general y dejar libre el precio de los combustibles, pero esta medida fue con un dólar en otras condiciones. "Entonces ahora hay un combustible que para nosotros sigue siendo barato. Hay una inflación real que no se cubre y también están las otras variables como la del dólar y el crudo; en otras palabras: estamos en el horno, lo que no sabemos es si en la puerta o más adentro", reflexionó.
También dijo que se nota una caída en la actividad en mayo y si bien se mantenía estable en los primeros meses del año, no fue así a partir de los últimos días de abril. Primero bajó la venta de gasoil y luego le siguieron los demás tipos de combustibles. De la explicación de Amado se desprendió que a pesar de un aumento en la venta de vehículos en el período, y así lo demuestran las estadísticas, la actividad de las estaciones de servicios continúa en descenso, aunque todavía restan los números de junio. "Las petroleras no le quieren echar más nafta al mercado porque pierden plata, hay un lío macroeconómico y está este problema de negociación, creo que en junio también se va a notar la baja en la actividad", remató Amado.
Desde octubre, con la convergencia de distintos factores como el aumento del barril de petróleo, la devaluación del peso frente al dólar, y la suba de un impuesto a los combustibles líquidos llevaron a subas sucesivas en los precios de los combustibles. Desde entonces se produjeron ya seis variaciones: en ese mes y en diciembre de 2017, y este año, en enero, febrero, abril y junio. Ahora vendrá la séptima.
El litro de nafta súper en Paraná, en poco menos de ocho meses, pasó de ubicarse por encima de los 22 pesos a tocar y superar los 30 pesos en promedio.

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