Salud
Miércoles 10 de Abril de 2019

Parkinson: el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado son claves para mantener la calidad de vida

Se conmemora mañana el día Mundial de concientización sobre esta enfermedad, que es neurodegenerativa y no tiene cura hasta ahora

El Día Mundial del Parkinson se conmemora mañana. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa compleja, con un espectro amplio de complicaciones tanto motoras como no motoras, que incluyen otros desórdenes más allá de los síntomas conocidos como el temblor, la rigidez y la lentitud; también se pueden sumar ansiedad, depresión, trastornos del sueño y deterioro cognitivo, entre otras manifestaciones.
Para sensibilizar y conocer más sobre esta patología, que es crónica y progresiva, hoy a las 11 se realizará una charla informativa sobre sus manifestaciones, síntomas, tratamiento y alerta de complicaciones. La misma es organizada por la Subsecretaría de Salud de la Municipalidad de Paraná y se llevará a cabo en el Centro de Día Luis Federico Leloir, situado en calle José María Torres 765, con entrada libre y gratuita, y está destinada a profesionales de la salud, familiares y personas interesadas en la temática.
Si bien históricamente el Parkinson se asociaba a personas de edad avanzada, sobre todo mayor de 65 años, son cada vez más frecuentes los casos de gente menor de 40 años que comienza a manifestar alguno de sus síntomas. María Belén Hook, médica fisiatra y directora del Centro de Día, comentó a UNO que no hay una edad concreta para la aparición de esta enfermedad, y señaló: "Ante a una mayor difusión, puede haber consultas más tempranas frente a la pérdida neuronal y una deficiencia en una zona específica del cerebro, que es la que trasmite de la dopamina, una sustancia importante para mantener el equilibrio".
La especialista destacó que ante cualquier manifestación hay que consultar a un profesional, ya que con un diagnóstico temprano y una medicación o un tratamiento adecuado se puede llevar adelante una "vida normal". Sobre este punto, sostuvo: "La idea es que la persona siga siendo independiente y que no deje sus actividades diarias. Hoy hay pacientes medicados y están con su ritmo habitual de trabajo, vida social y demás. Y la rehabilitación es muy importante en este proceso, ya que además de los temblores en el miembro superior que pueden aparecer, quien tienen Parkinson sufre trastornos en la marcha e incluso caídas".
Esto era lo que le comenzó a ocurrir a Graciela Curvale, una paranaense que pronto cumplirá 67 años. Fue en 2004 cuando le diagnosticaron Parkinson, luego de hacer una consulta médica porque no podía sostener cosas con las manos, sentía mayor lentitud en sus movimientos al vestirse, y comenzó a sentir debilidad en las piernas, hasta el punto de tener momentos en que no podía sostenerse en pie. "Empecé a sentir temblor y rigidez. Su desarrollo es lento y gradual. Cuando me detectaron la enfermedad ya había avanzado en un 80%", lamentó.
En 2017 llegó al hospital Posadas, en Buenos Aires, y a mediados de ese año le realizaron una sofisticada cirugía con carácter paliativo para mejorar su calidad de vida, ya que hasta el momento el Parkinson no tiene cura.
La operación consiste en un implante de electrodos que posibilita reducir los síntomas de esta dolencia y ella se aferró a la esperanza al sentir las mejorías. Sin embargo, no todos los casos resultan exitosos, y luego de algunos meses tuvo una recaída.
No obstante, no bajó los brazos y con el apoyo de su familia siguió consultando especialistas y hoy pudo avanzar con otro tratamiento: "Estoy con un tratamiento que me ha cambiado la vida. Estaba un poco intoxicada con las pastillas y ahora mi médico me bajó la dosis y ando rebien. Uso bastón, pero dentro de todo hago vida normal", recalcó.
Sergio Retamal también se sometió a la intervención quirúrgica que efectúa un equipo médico del hospital Posadas. Fue en 2013 y en ese entonces tenía 48 años. Llevaba más de una década batallando contra esta dolencia crónica, y en su caso los resultados fueron alentadores.
Tenía 37 años cuando empezó a sentir los primeros síntomas, fundamentalmente rigidez en un brazo y temblores en las piernas. Como la enfermedad suele vincularse principalmente a personas mayores, peregrinó por varios consultorios durante más de dos años, hasta que alguien le brindó un diagnóstico certero. "Los médicos habitualmente tardan en llegar a un diagnóstico, más cuando se trata de personas jóvenes", reflexionó, y contó que conoció en Paraná otros casos de personas de corta edad que sufren Parkinson.
Retamal confió que decidió optar por la cirugía luego de sufrir un gran deterioro en su calidad de vida. "Llegó un momento en que tomaba 13 medicamentos por día, pero ni así podía caminar solo; necesitaba ayuda para comer y bañarme. El último tiempo que estuve así ya no salía de mi casa", contó en una oportunidad.
Si bien aclaró que la operación no detiene la enfermedad, consigue que su avance sea más lento, calmando varios de sus síntomas, como la rigidez y los temblores. "Actualmente puedo llevar una vida normal, sin ningún impedimento", aseguró a UNO.
María Gloria Causa tiene 74 años y es otra paciente de la capital entrerriana que convive con esta patología, manteniendo su calidad de vida con un tratamiento, que lleva adelante con el valioso apoyo de su familia. Al respecto resaltó: "Mis hijos y mis nietos me ayudan mucho. Puedo llevar una vida normal dentro de todo. Hago algunas tareas en mi casa, me encargo de los mandados, voy al banco y al médico, con quien llevo muy bien el tratamiento y me alienta. Además practico tai chi y tomo clases de bordado mexicano, y tejo mucho para toda familia; estas actividades me hacen muy bien".
"Cada vez hay más gente joven con Parkinson y es difícil de diagnosticar. En mi caso empecé con temblores en la mano, hace 15 años. Hay otras personas a las que les aparece una rigidez", explicó, y aseguró: "Consulté a un neurólogo, que fue quien confirmó la enfermedad. Con los medicamentos se puede sobrellevar el Parkinson y evitar que avance más rápido".

Enfermedad en aumento
Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Parkinson afecta a una de cada 100 personas mayores de 60 años.
Actualmente existen unos 7 millones de pacientes con esta enfermedad en el mundo y el organismo prevé que para el 2030 llegarán a ser más de 12 millones.
Por su parte, la Sociedad Española de Neurología afirma que el 15% de los pacientes son menores de 40 años, y se han detectado incluso casos en niños. No se conoce qué causa esta afección y se desestima que tenga un origen hereditario.

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