Bienestar psicológico
Viernes 05 de Octubre de 2018

PAREJA: tiempos de crisis

Aprender a autoevaluarse para cambiar y pedir ayuda a tiempo.

Cuando se decide formar pareja con alguien se está decidiendo emprender un camino en el cual, sin perder las individualidades propias, se busca compartir con un "otro" para convertirse en un "Nosotros" que le dé un verdadero sentido existencial de mayor completud a nuestras vidas.
Con el pasar del tiempo se comienza a generar un hábito las formas de comportarnos en pareja, muchas veces permaneciendo rígidas estas rutinas. Y es por esta razón que las parejas no se llegan a dar cuenta de que muchas cosas cambian a lo largo de la vida y con ello la manera de sentir, pensar y comportarse; pero no nos detenemos a reflexionar sobre ello y seguimos un camino que inevitablemente llevará a generar insatisfacciones y disfuncionalidades como consecuencia de no redefinir, repactar nuevos hábitos que ayuden a seguir transformándonos y evolucionando en el tiempo.
Acá les presento una lista amplia y extensa de muchos de los síntomas más comunes que se pueden notar con bastante facilidad, que terminan encendiendo la "mecha" del caos en las parejas.
• Se está siempre a la defensiva. Todo lo que dice el "otro" es tomado como un ataque personal. El ataque se vuelve la regla comunicativa por excelencia. Se perdieron las conversaciones para ponerse de acuerdo, se busca tener razón.
• Uno de los dos busca que el "otro" crea que tiene la culpa de haber creado el problema y que sea "su problema" resolverlo. Todos los problemas de pareja se han creado y mantenido entre dos!
• Sentirse "abrumado", saturado, agotado... Estresado de soportar la relación. Distancia emocional para sobrevivir. Juntos en soledad. No comparten más que el espacio donde viven.
• Malos Recuerdos: el pasado corre riesgo y el presente ya se encuentra en alarma. Reescriben su pasado negativamente, parecería que no hay nada para rescatar. Recuerdos distorsionados que reflotan continuamente.
• Reacciones físicas.La tristeza, el vacío, la desesperanza o la ansiedad, elevan los niveles de "INFLAMACIÓN". Se produce mayor secreción de adrenalina, problemas hormonales, aumento de la presión sanguínea, enfermedades infecciosas, cardíacas, etc.
• Con otras personas, critican aspectos de la personalidad del otro. No es lo mismo criticar un aspecto de la personalidad, que quejarse por un comportamiento específico. "Sos un desastre"- "No me gusta que dejés todo tirado", es diferente!
• Discuten mucho y utilizan el sarcasmo, la ironía, la burla, el humor hostil para hacerse mal.
• Se recurre a gestos de desprecio, ridiculización o palabras ofensivas con la intención que el "otro" se sienta mal. Han perdido la admiración por el "otro".
• Actitud evasiva para afrontar los argumentos. Un miembro de la pareja evade la interacción para evitar ser herido. Tienden a hacerlo mas los hombres que las mujeres. Esto se debe a que la mujer tiene respuestas fisiológicas, emocionales mucho más intensas y necesita más tiempo para distenderse de la tensión. Razón por la cual es tendencialmente la mujer que saca a relucir la necesidad de tratar los conflictos, mientras los hombres tienden a evitarlo
• Las funciones se vuelven rígidas. No el rol. (por ej: la mujer siempre plancha y el hombre es el que arregla el auto). Falta de interacción y redefinición de roles adaptados a las circunstancias cambiantes de la vida.
• Aparecen las diferencias culturales que cada uno ha aprendido de sus respectivas familias de orígen. Aquello que en un primer momento era pasión, se transforma en dos mundos diferentes y divididos. Replanteo de las decisiones tomadas.
• Laboralmente uno de los dos ha tenido más suceso que el otro.
• Se casaron por estar "embarazados". El hijo se convierte en la solución mágica.
• Diferencias en la educación de los hijos.(el verdadero problema es querer continuar con educaciones aprendidas en las familias de origen de cada uno).
• Uno de los dos no estaba pronto para convertirse en Padre/Madre.
• La aparición de una enfermedad no prevista (física o mental).
• Se han detenido en la fase del enamoramiento. Pareja adolescente. Y uno de los dos decide comenzar a crecer y hacer cosas mas maduras.
• El tiempo que dedican a Internet. Como mecanismo para no hablar, huir de tener que confrontarse.
• Uno de los dos ha dejado de pensar en los sueños del otro, inconscientemente?, se las ha tenido que arreglar en el tiempo para re-hacerse en "algo" que no queria. Hay algo que impide siempre que se pueda ir hacia adelante en uno o en ambos.
• Mucha practicidad y pocos gestos de amor. Son funcionales, pero no afectivamente. Parejas muy sociales y poca vida privada, falta de intimidad.
• Cuando las reglas en "la cama" no son compartidas ni discutidas.
• El "nido vacío", cuando los hijos comienzan a irse cada vez más de la casa. Reformulación de conflictos que nunca se han tratado en precedencia.
• Cambios externos: cambio de trabajo, mudanzas, situación económica, vejez de los padres de origen, adopción, etc.
• Han perdido el espacio para la pareja. "¡Nunca tenemos tiempo!"
• El problema... es uno de los hijos.
• No han sabido poner límites claros respecto a sus respectivas familias de origen. Alguno de los miembros se siente prisionero de la familia de su pareja.
• Las reglas se han vuelto rígidas y no se busca cambiar para estar mejor, "¡lo que hicimos hasta ahora siempre ha funcionado!", pero ahora ya no funciona más. La pareja no continúa con un ciclo vital funcional de desarrollo.
• Utilizar a los hijos como excusa: "los hijos están en mi primer lugar". Nuestra vida gira entorno a varios sistemas con los que nos relacionamos: pareja, trabajo, hobby, hijos, familia de origen, amigos, etc. Ninguno de ellos es más importante, lo importante es mantenerlos en equilibrio.
• Sexualmente:
Mucho: el sexo se convierte el motivo por el cual todavía están juntos.
Poco: no se acuerdan de su última vez o lo hacen muy de vez en cuando.
Cuando dicen: "Pasó a otro plano", "no es lo más importante en este momento".
Se confunden pasión, sexualidad, intimidad.
• Deseo vs. Vida cotidiana. ¡Vivir apurados!
Falta de tiempo y espacio para disfrutar sexualmente.
Se coconstruye y tiene que ser mantenido en el tiempo.
Se puede realizar a través de pequeños gestos cotidianos: caricias, masajes, sonrisas cómplices, mirarse, tocarse en el transcurso del día, dormir abrazados, provocarse (vestimenta, juegos, etc.), hacer el amor no sólo en la cama, prepararle el plato que mas le guste, etc...
El deseo es el punto de partida para tener ganas de hacer el amor, para buscar más intimidad y alimentar la motivación para continuar a hacerlo. Hay que entrenarse!

• Estética:
Los prototipos de belleza actuales: se busca la perfección, el suceso, el ideal físico. La búsqueda de perfección lleva a las cirugías estéticas o la exageración de dietas y gimnasio. Muchas veces las exigencias hacia el otro se vuelven cada vez más altas. Hacerse las siguientes preguntas: ¿Puedo tolerar las imperfecciones? ¿Estoy tomando conciencia de los cambios? ¿Qué tipo de pareja quiero? ¿Es real?¿Podemos cambiar juntos?
Tips: hacer una dieta juntos, caminar juntos o hacer deportes, etc.
• Envejecer: el cuerpo cambia, las cosas que queremos hacer cambian, nuestras necesidades cambian. El amor... ¿puede permanecer todavía? ¿Me lo puedo permitir? ¿Lo puedo aceptar?
¡Cuidarse juntos!Estar al paso del tiempo!

El efecto BOOMERANG!
Los problemas socio - económicos hacen volver a la pareja a la familia de origen de uno de ellos.
Son dos generaciones diferentes, dos tipos de hábitos diferentes, reglas, horarios y organizaciones diferentes. Los Limites se vuelven difusos y poco claros, se "enredan".Digamos...una complejidad dentro de otra complejidad.

• Cambios del ciclo evolutivo: casarse, vivir juntos, tener hijos, pareja parental, etc..
• Dependencias: alcohol, fumar, drogas en general, juegos de azar, internet, etc.
• Violencia Familiar.
• Cambio de género: Homosexual, lésbica, transexual, etc. . Muchas veces uno de los dos miembros se dá cuenta que se ha equivocado en las elecciones que ha hecho hasta el momento y decide comenzar su vida de forma más clara con si mismos.
• Infidelidad. En la mayoría el problema no es el sexo. Aquello que fracasó es la percepción del alejamiento paulatino en el tiempo, porque no se sentían queridos, apreciados, respeto, falta de atención, falta de apoyo, gestos de cariño, etc.
• Cuando quieren tener un hijo... Y no viene!
• Falta de organización en el ensamble de dos familias alargadas, es decir, dos personas ya separadas con hijos que deciden hacer pareja.
• Cuando se le pide al otro de llenar las necesidades, a las cuales los propios padres no han podido responder. Se trata de una relación padre-hijo, debido a una incompleta separación de los propios padres. Se repiten los mismos "juegos" (necesidad de apego, acudimento, exigencia de seguridad, miedo a la soledad, necesidad de reconocimiento, etc.). Generan comportamientos ambiguos y evitantes.
Si se sienten identificados en alguno de estos puntos será mejor que comiencen a buscar ayuda profesional antes de que estalle una verdadera guerra. Y digo esto porque generalmente cuando las parejas asisten a terapia, ya han pasado mucho tiempo intentando resolver algunos de estos problemas y sosteniendo con mucha angustia la situación. Dejarse ayudar a tiempo puede hacer que los problemas no se vuelvan imposibles de solucionar.

Comentarios