Programación

Paranaenses clasificaron al Mundial de Programación

En el equipo también interviene un estudiante de Santa Fe. Los estudiantes necesitan reunir fondos para costear el viaje al Mundial de Programación en Egipto.

Lunes 02 de Mayo de 2022

Las posibilidades que brinda la educación pública son inimaginables en la medida que ese proceso de aprendizaje sea acompañado de compromiso y dedicación. Es una filosofía de vida que siempre termina dando sus resultados, más allá de que en el camino aparezcan dificultades. Son variados los ejemplos de estudiantes que se esfuerzan por alcanzar ese objetivo con el que tanto soñaron cuando eligieron una carrera. Es el caso de Federico Quijada, un estudiante avanzado de la carrera de Ingeniería en Sistemas que se dicta en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Santa Fe. Mientras piensa qué le planteará su futuro como profesional, el joven de Paraná participa de un proyecto grupal que está poniendo a prueba todos sus conocimientos.

Desde hace varios años en la Facultad se forman equipos dirigidos por docentes que participan en competencias de Programación a nivel nacional y continental. Después de haber clasificado terceros en el Torneo Argentino de Programación de 2021, este año el equipo de Quijada junto a otro paranaense, Luis Santiago Ré y Juan Pablo Cabaña, de la localidad santafesina de Esperanza, consiguieron un logro histórico para la UTN de Santa Fe: clasificaron al Mundial de Programación que se realizará en Egipto en 2023.

“Tenemos un equipo de programación que representa a la UTN, y al país también en las competencias locales y regionales también. El año pasado salimos terceros en el Torneo Argentino de Programación, y eso nos habilitó a participar de una instancia más importante, que fue la regional de 2022. Al mundo lo dividen por regiones, en América abarca desde México hacia abajo y es ahí donde se forman subregiones. Nuestra subregión es la que comprende a Chile, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina: en esa instancia salimos segundos, debajo de un equipo de la Universidad de Buenos Aires (UBA). En el continente americano clasificamos quintos; la UTN había clasificado solamente una vez antes que esta, así que es la segunda vez que la UTN (algo que abarca a todas sus facultades nacionales) va a competir en un Mundial de Programación entre todas las facultades regionales de la UTN. Ese fue el gran logro”, destacó el joven de 22 años.

Al igual que un equipo de fútbol, un grupo de docentes se dedica a preparar equipos y con esa base luego se presentan en competencias de Programación. Hace un tiempo que Federico y sus compañeros de equipo decidieron tomarse las cosas en serio, porque progresar en este tipo de certámenes es la llave para acceder a oportunidades únicas en el mundo de la programación. “En la Facultad hay un profesor que desde 2008 viene inculcando la idea de la Programación competitiva. En su momento hubo algunos equipos, pero nunca avanzaron muy lejos. A partir de 2018 mi entrenador, Matías Ramos, junto con uno de mis compañeros, Santiago Ré, formaron un equipo que intentó clasificar y no se les dio. Tres años después lograron clasificar, y así se generó una rueda: cuando un equipo clasifica intenta preparar a otros combinados”, confió en diálogo con UNO.

Su acercamiento a este mundo se fue dando por su amistad con Ré y por una propuesta que lo terminó de convencer. “Me dijo si quería participar. Esa posibilidad está para todos, incluso hay materias electivas en la Facultad, pero no a todo el mundo le interesa ni todo el mundo quiere dedicarle el tiempo necesario. Con Santi comenzamos a competir juntos, después se sumó Juan Pablo Cabaña, a quien había invitado porque cursaba conmigo. En 2020 le dedicamos bastante tiempo, y al año siguiente también, llegando a esta instancia y no clasificamos. Esto muestra que a veces la cosas no se dan como uno quiere. Por suerte en 2022 logramos clasificar de una manera mejor a la esperada, porque salir segundos de la región era mucho más de lo que esperábamos. El mejor puesto que había obtenido la UTN en una regional era 23, y ahora logramos un quinto total”, reseñó el estudiante sobre el camino recorrido.

Un mundo apasionante

La competencia entre programadores pertenecientes a universidades de todo el país y del resto del continente requiere de preparación y capacidad. Básicamente se trata de resolver de ocho a 14 problemas, de los cuales se desconoce la dificultad. Quijada acota que la única información disponible es que “los problemas van a ser de programación, van a tener una entrada y una salida. Tienen todos como una historia; para dar un ejemplo, te pueden decir que estás en el norte de Argentina y querés llegar al sur, y tenés determinados peajes en el camino, pero no tenés que tomar todos esos caminos, sino que tenés que elegir cuáles tomar. El participante debe seleccionar cuál es la forma más barata. Ese es un problema que podría tocarte”.

La diferencia radica en que el problema sea aplicable para cinco provincias, o para 1 millón, según marcó el entrevistado. Al equipo de programadores de Paraná y Santa Fe les tocó el desafío de hacerlo para 1 millón. “Ahí tenés que hacer una solución que sea eficiente y rápida y no tenés mucho tiempo para que el código esté ejecutándose, por lo cual debe ser una solución buena. El equipo que resuelve más problemas es el equipo que clasifica”, ilustró.

Para llegar a esta instancia el combinado completó una preparación exigente y acorde a la prueba que debían enfrentar. Federico y sus compañeros tenían adversarios

conocidos y que en otro momento les hicieron conocer la derrota. “La edición 2022 superó todas las expectativas, porque los representantes de la UTN Regional, con dos paranaenses en su plantel pudieron vencer a la mayoría, por eso clasificamos también. Tiene ese componente que tiene el fútbol, que por ahí le podés ganar a uno que es muy bueno y se te puede dar que tu equipo tenga un buen día, y logre sacar un problema más difícil de lo normal”, aseguró.

Necesitan costear el viaje

Por haber clasificado al Mundial, la organización invitó a los representantes de la UTN a ser parte de una preparación previa que tendrá lugar en Brasil. “Los grandes inconvenientes es que en Brasil tenemos pago ese entrenamiento y algunas comidas. Y en Egipto tenemos cubierta la estadía, pero no tenemos pagos los pasajes. El objetivo principal es conseguir fondos para cubrir los boletos para Egipto, y si se puede para el viaje a Brasil. Ese entrenamiento nos sirve bastante. Por suerte hay bastante tiempo, por lo que esperemos que aparezca alguna empresa, porque pedirle a la gente que done no es lo ideal. Para viajar a Egipto somos cuatro personas, contando el coach, por lo que estimamos que tendrá un costo de 2.000 dólares por persona. Sumado lo que salga el viaje a Brasil, es lo que estamos buscando", concluyó.

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