Paraná: se disparó un 50% la demanda de servicios fúnebres gratuitos

El servicio, que funciona las 24 horas en Paraná, incluye traslado, preparación del cuerpo y provisión de féretro a través de un convenio con el Servicio Penitenciario

07:26 hs - Jueves 23 de Julio de 2026

En el primer semestre de este 2026, Paraná registró un incremento notable de entre el 40% y el 50% en las solicitudes del servicio gratuito de velorio e inhumación que brinda el Estado municipal. Según datos oficiales, la demanda pasó de un promedio de 10 a 15 servicios mensuales el año pasado a superar actualmente los 25 o 30 pedidos por mes.

En diálogo con UNO Juan Enrique Ríos, secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Paraná, consideró que el fenómeno responde directamente a la crisis económica que atraviesa la población. En este sentido, el funcionario señaló incluso que muchas personas, tras haber pagado servicios fúnebres privados durante décadas, se ven obligadas a dar de baja estos seguros para priorizar gastos corrientes más urgentes. “En ese recorte que hacemos en una situación tan difícil, el servicio fúnebre es uno de los que más deja de pagar la gente”, explicó. A esta situación se suma la realidad de los beneficiarios de PAMI. Aunque la obra social cuenta con un subsidio por fallecimiento, muchos familiares recurren al municipio porque no disponen del dinero en efectivo al momento del deceso.

Sl servicio fúnebre municipal funciona las 24 horas en sus oficinas de calle Colón (entre Misiones y San Luis). La prestación es integral, incluyendo traslado y preparación del cuerpo (los operarios municipales se encargan del retiro en hospitales o domicilios particulares); provisión de féretro (gracias a un convenio con la Unidad Penitenciaria, el municipio provee el cajón, con un costo para la comuna que va desde los 109.651 pesos hasta los 426.351 pesos dependiendo del tamaño); salas velatorias (se dispone de dos espacios, uno en el barrio Anacleto Medina y la Sala Cielo en el cementerio municipal, aunque los familiares también pueden optar por realizar el velorio en su domicilio o en comisiones vecinales).

Paraná: se disparó un 50% la demanda de servicios fúnebres gratuitos

Cabe destacar que, si bien el servicio es gratuito, para las inhumaciones en nichos se requiere una chapa especial que corre por cuenta de la familia.

En cuanto a la tasa de inhumación, el municipio contempla la exención del pago mediante una nota de pedido para aquellas familias que se encuentren en situación de indigencia.

Por otra parte, Ríos destacó que, tras la pandemia, las costumbres cambiaron: ya no siempre se realizan velorios prolongados de 24 horas y muchas familias optan por servicios directos para evitar pasar la noche en las salas.

“Antes tenías un velatorio de 24 horas, pero hoy prácticamente eso ya no existe. La gente busca que el sepelio sea lo más pronto posible. A veces sucede que nos dicen: ‘Queremos que sea hoy, no queremos pasar la noche’, y aunque se traslade el cuerpo a la sala, esta permanece cerrada y directamente se hace la inhumación después”, planteó el entrevistado.

El cementerio de Paraná fue inaugurado el 8 de marzo de 1826. En su interior alberga personalidades ilustres como Pascual Echagüe; quien fue gobernador de Entre Ríos y de Santa Fe, Prócoro Crespo; gobernador de la provincia y figura destacada de la política de principios del siglo XX, también Antonio Crespo y Enrique Carbó, destacados mandatarios entrerrianos, Faustino Parera y Toribio Ortiz, figuras clave en el desarrollo político del siglo XIX y al gobernador Leónidas Echagüe.

Tras dos siglos de historia, el emblemático cementerio de calle Perú dejará de recibir inhumaciones para consolidarse como un museo a cielo abierto. El municipio busca proteger su arquitectura neoclásica y potenciar las recorridas nocturnas, una propuesta cultural que ya atrae a cientos de visitantes interesados en la identidad y el arte funerario de Paraná.

Ante la alta demanda y la situación actual del cementerio, se confirmó que está en proceso la habilitación de un nuevo cementerio, cuya inauguración se estima para fines de 2026 o principios de 2027. Se trata del Nuevo Cementerio Parque, situado en Lebensohn y Padre Pascual Uva y General Espejo, en el suroeste de la ciudad (sobre un predio de 5.700 metros cuadrados, con capacidad para 8.500 parcelas).

Mientras tanto, el actual cementerio será conservado como un “museo a cielo abierto”, manteniendo los panteones existentes pero limitando las nuevas inhumaciones.

Este aumento en la demanda de sepelios gratuitos se enmarca en un contexto social crítico en Paraná.

“Quiero aclarar que la habilitación del nuevo cementerio no significa que se vaya a modificar la situación de quienes están enterrados en el cementerio actual; la idea que se tiene es conservarlo como un museo a cielo abierto, preservando los panteones y los espacios existentes, por lo que en el futuro simplemente se dejarán de aceptar nuevas inhumaciones para trasladar esa actividad al nuevo predio, pero sin realizar traslados de los cuerpos que ya descansan allí”, especificó el funcionario municipal.

La gestión del sistema funerario de Paraná descansa sobre 46 empleados municipales: 34 destinados a las tareas operativas, administrativas y de mantenimiento en el cementerio tradicional, y 12 abocados al servicio fúnebre social. Se trata de una labor psicológicamente agotadora, ya que el personal convive a diario con el dolor de los vecinos y situaciones críticas que requieren un fuerte acompañamiento mental y vocación de servicio.

“Quiero subrayar el compromiso del personal de servicios fúnebres municipales, su labor es digna de reconocer ya que se trata de un trabajo complejo de 24 horas en el que los operarios deben enfrentarse con la realidad de quien está despidiendo a un ser querido”, dijo a UNO.

En caso de urgencias en domicilios el número de contacto es 343-5138091 (flota) o 343-5329047 (director).

El municipio entrega 4.500 bolsones mensuales

El incremento de pedidos es calificado como “impresionante” por las autoridades locales. Ríos confirmó que se registra una alta demanda de pedidos por parte de vecinos para poner en funcionamiento merenderos comunitarios en distintos puntos de la ciudad y la demanda de asistencia alimentaria llega incluso a barrios que tradicionalmente no eran considerados carenciados.

Paraná atraviesa una situación social crítica que se manifiesta en un aumento constante de la demanda de asistencia básica. Según datos brindados por Enrique Ríos, el municipio está entregando actualmente cerca de 4.500 bolsones alimentarios de forma mensual para intentar paliar el hambre en los sectores más vulnerables.

El esquema de distribución actual contempla la entrega de 15 módulos alimentarios por mes a cada comisión vecinal.

Sin embargo, Ríos advierte que un bolsón “no le dura una semana” a una familia, lo que genera una presión constante tanto en las sedes barriales como en las oficinas municipales de calle Colón, donde los pedidos diarios son incesantes. Este fenómeno dejó de ser exclusivo de las zonas con mayores carencias estructurales. “Nos empezaron a pedir de golpe mucho” en barrios que antes no presentaban estas necesidades, lo que refleja el impacto de la crisis en los sectores trabajadores y la clase media

Ante la insuficiencia de los recursos individuales, los vecinos comenzaron a organizar sus propias redes de contención. Ríos destacó que se volvió una tendencia que grupos de familias se unan para solicitar la apertura de nuevos merenderos como una forma de garantizar el alimento. En la actualidad, el municipio brinda apoyo a 150 merenderos y 90 comedores comunitarios.

Además, el municipio ha tenido que confeccionar y entregar 3.000 frazadas (unas 20 por comisión vecinal) ante la demanda por las bajas temperaturas, un pedido que también se mantiene de forma permanente